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22 marzo 2024
Recursos para el Viernes Santo
13 marzo 2021
28 marzo 2018
LA HOMILÍA MÁS JOVEN LITURGIA SOBRIA
Por Pedrojosé Ynaraja
Hoy no se celebra misa. La liturgia es sobria. No os olvidéis, mis queridos jóvenes lectores, de impetrar la ayuda de Dios para las necesidades que, poco a poco, se van desgranando en la Oración Universal.
Postraos después ante la Cruz. Cantad, gritad, llorad sinceramente, diciendo: Victoria, Tu reinarás, Oh Cruz Tú nos salvarás.
La celebración de hoy no es un funeral. Los ornamentos litúrgicos no son de color morado. Son rojos, color de sangre y de amor.
Hoy es día de triunfo. Triste sí, para Él. Agradecimiento nuestro a Él. Es justo y necesario decírselo y sentirlo por dentro.
SITIO PARA LA ESPERANZA EN ESTA TARDE TAN TRISTE
Por Ángel Gómez Escorial
1.- Desde los primeros tiempos de la Iglesia no se celebra Eucaristía hoy, Viernes Santo, ni mañana, Sábado Santo. Y las normas y costumbres litúrgicas son iguales que desde hace siglos. Ayer, Jueves Santo, el Altar quedó desnudo, sin mantel, sin candelabros, sin cruz y el Cuerpo de Cristo se reservó en el “monumento”, sagrario especialmente adornado para el culto de los fieles. Esa desnudez del altar nos ha conmovido, sin duda. Es ya una imagen de soledad que no podemos obviar. Sabemos que estamos solos y una tristeza enorme llena nuestra alma. No puede ser de otra forma. A las tres de la tarde murió Jesús y desde esa hora –salvo por cambios por razones pastorales— los fieles de todo el mundo no unimos para dar los pasos junto a la cruz.
SIGNO DE AMOR
Por José María Martín OSA
1.- ¡Crucifícale! Jesús vino a darnos la vida y la salvación, como la vid da la vida a los sarmientos (Jn 15, 1-6). Es el Mesías prometido por Dios a su pueblo. Pero es también el "Siervo de Yahvé" que soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores. Jesús terminó clavado en la cruz construida con la madera de un frío árbol, fue asesinado por su infinito Amor a nosotros y por su obediencia a la voluntad del Padre, como dice la Carta a los Hebreos: “Aprendió a obedecer y se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación”. El canto del Siervo de Yahvé es desgarrador: "maltratado voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como un cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca". La cruz es símbolo de adhesión, de confianza, de amor. Y, sin embargo, cuando somos incoherentes le matamos en nuestro corazón....le entregamos como Judas, a cambio de unas pocas monedas sin valor: egoísmo, comodidad, mediocridad, falta de confianza...). Nosotros también decimos muchas veces ¡crucifícale!
EL SIERVO DE YAHVEH
Por Gabriel González del Estal
1. Lo vimos como un varón de dolores. En la liturgia de estos días de Semana Santa leemos y meditamos varias veces el relato de la pasión del Señor. Yo ahora quiero centrar mis reflexiones sobre algunas frases del cuarto cántico del siervo de Yahveh, tal como lo leemos hoy en la lectura inicial del profeta Isaías. No sabemos, exegéticamente hablando, a quién se refería el profeta Isaías cuando hablaba del “siervo de Yahveh”. Pero, en cualquier caso, es un cántico que nosotros, los cristianos, podemos muy bien aplicarlo a Jesús de Nazaret, en los momentos últimos de su pasión y muerte. Un cántico sublime, majestuoso y lleno de unción. Merece la pena leerlo y meditarlo con detenimiento y piedad. Realmente, Jesús, el Cristo, aceptó ser y vivir como un varón de dolores, y lo hizo por amor a nosotros. No es que a Cristo le gustara padecer, no era un masoquista; pero, si para ser fiel a la misión que su Padre le había encomendado, tenía que sufrir, aceptaba voluntaria y conscientemente el sufrimiento.
VIERNES SANTO, LA NARRACIÓN DE SAN JUAN
Por Antonio García-Moreno
1.- VARÓN DE DOLORES.- "Le vimos sin aspecto atrayente, despreciado..." (Is 53,2-3). Estamos ante uno de las cantos del Siervo Paciente de Yahvé, uno de los pasajes más difíciles de entender, sobre todo entre los intérpretes judíos, los rabinos que se dividían a la hora de entender quién era ese misterioso y doliente personaje. La Iglesia, desde los principios, vio en esa figura, lastimosa y magnífica al mismo tiempo, a Jesucristo en su Pasión y Muerte, que con sus padecimientos cumple cuanto en dicha profecía se anunciaba, incluido el valor redentor de su sacrificio, así como el final glorioso de sus padecimientos.
Las palabras del profeta parecen proferidas ante la contemplación directa de cuanto ocurrió en la Pasión. En efecto, la figura doliente de Jesús inspiraba lástima y cierta repulsión. Eran tales sus heridas y sus padecimientos que el mirarlo causaba estupor. El cargó sobre el peso, terrible peso, de nuestros pecados, soportó en sus espaldas el castigo que habíamos merecido. Por eso Jesús, sabiendo lo que le esperaba, pide angustiado al Padre que le libre de aquella hora, estremecido y sudoroso, al mismo tiempo que llevado de su amor acepta sereno su inmolación.
26 marzo 2018
Viernes Santo: Liturgia
R I T O S I N I C I A L E S
ENTRADA EN SILENCIO.
MONICIÓN
SE ARRODILLA EL SACERDOTE Y TODA LA ASAMBLEA. MOMENTO DE SILENCIO.
ORACIÓN.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA.
Lectura del libro de Isaías. 52, 13--53, 12.
Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho.
Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito.
¿Quien creyó nuestro anuncio?, ¿a quién se reveló el brazo del Señor?
Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza.
Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado.
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado; pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes.
Viernes Santo: Moniciones 2
MONICIONES
Inicial. (Antes de iniciar y salir el sacerdote)
Nos hemos reunido en este Viernes Santo, en el silencio y la oración, para conmemorar la muerte de Jesús en la cruz.
Tras el rito de entrada, la celebración consta de tres partes. En la primera parte, tiene lugar la Liturgia de la Palabra, en la que, junto a las lecturas del antiguo y nuevo testamento, escucharemos el relato de la Pasión y terminaremos haciendo una oración universal, por la Iglesia y por las necesidades del mundo entero.
Viernes Santo: Comentarios, pautas para la homilía y reflexiones a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, según san Juan
- LETRAS Y ACORDES DE LOS CANTOS SUGERIDOS - Edgar López
- EL ORDINARIO DE LA CELEBRACIÓN - Lecturas y oraciones del día
- LECTIO DIVINA "SÍGUEME" - Mons. Víctor Hugo Palma Paúl
- CRISTO, POR NOSOTROS, SE SOMETIÓ A LA MUERTE... - homilética.org/Catecismo de la Iglesia Católica
- PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO - Servicio Bíblico Latinoamericano
- REFLEXIÓN - Papa Francisco (Pendiente)
- Imágenes para meditar
- Dibujos para hoy - Severino Fabris/Cerezo Barredo
- La Hoja de Cantos - para duplicar
- EL ORDINARIO DE LA CELEBRACIÓN - Lecturas y oraciones del día
- LECTIO DIVINA "SÍGUEME" - Mons. Víctor Hugo Palma Paúl
- CRISTO, POR NOSOTROS, SE SOMETIÓ A LA MUERTE... - homilética.org/Catecismo de la Iglesia Católica
- PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO - Servicio Bíblico Latinoamericano
- REFLEXIÓN - Papa Francisco (Pendiente)
- Imágenes para meditar
- Dibujos para hoy - Severino Fabris/Cerezo Barredo
- La Hoja de Cantos - para duplicar
Celebración en Viernes Santo con niños
JUNTO A LA CRUZ CON LOS NIÑOS
(Celebración en Viernes Santo con niños)
Prepara: Javier Leoz
1. MONICIÓN DE ENTRADA
Buenas tardes a todos.
Ayer, el Señor, nos dejaba tres grandes regalos: la Eucaristía, el amor al prójimo y el sacerdocio. Aún le recordamos lavándonos los pies, animándonos a querernos como Él mismo nos amó, invitándonos a recordarle cada vez que comamos y bebamos de su Cuerpo y de su Sangre.
Hoy es Viernes Santo. El Señor lo ha dado todo por nosotros. Ha querido morir para que nosotros no cerremos los ojos a la vida para siempre.
Celebración penitencial ante la Pascua
Por Javier Leoz
1. MONICION DE ENTRADA
Sed bienvenidos, hermanos, a esta Celebración Comunitaria de la Penitencia. La Pascua, con todo lo que ella significa para nuestra vida cristiana, llama ya a nuestra puerta. ¿Cómo nos encuentra? ¿Qué hemos hecho de aquellos ideales que nos marcamos el Miércoles de Ceniza? ¿Hemos cambiado en algo? ¿Hemos arrojado fuera de nuestro pensamiento y de nuestro corazón aquello que obstaculiza nuestra comunión con Dios?
La cuaresma, y no lo olvidemos, no tiene fin en sí misma. Es un camino, una terapia, una oportunidad para esponjar nuestro espíritu ante la fecundidad de la Pascua.
Con esta Celebración de la Penitencia, como el hijo pródigo, volvemos de los caminos equivocados; de todo aquello que hemos derrochado inútilmente, de nuestro egocentrismo y olvido de Dios.
Viernes Santo: Moniciones
Nota previa: Se inicia la celebración de la Pasión del Señor con el altar desnudo. Sin mantel, sin nada. Antes de iniciarse el rito puede leerse la siguiente monición que explica el contenido de nuestra liturgia de hoy.
MONICIÓN DE INICIO
Es Viernes Santo. Y nos reunimos hoy para conmemorar el acto supremo de amor de Jesús hacia nosotros: su muerte para nuestra salvación. No es una Eucaristía, no es una misa. Se inicia en silencio, con el sacerdote postrado en tierra, ante el altar. Escucharemos el relato completo de la Pasión según San Juan. Y después iniciaremos un acto de adoración a la Cruz. Intentemos abrir nuestros corazones para comprender, en profundidad, que la salvación nos viene de la Cruz de Cristo. Terminaremos comulgando. El Cuerpo de Cristo que comeremos hoy es el que reservamos ayer –día de Jueves Santo— en el Monumento. Acompañemos a Jesús en estas horas difíciles de su Pasión y Muerte. Sigámoslo por el camino del Calvario. Acerquémonos a Él en estas horas difíciles. Y que nuestra alma se conmueva hasta lo más profundo por el sufrimiento de Nuestro Señor, que para nosotros es salvación para siempre. Comencemos, pues, en silencio, con el corazón abierto a la contemplación viva de las escenas que vamos a rememorar. Nos ponemos de pie…
21 marzo 2018
18 marzo 2018
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