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05 mayo 2024

Lo más humano de lo humano es el amor

 El evangelio de hoy es continuación del que leímos el domingo pasado. Sigue explicando en qué consiste esa pertenencia del cristiano a la vid. Poniendo como modelo su unión con el Padre, va a concretar Jesús lo que constituye la esencia de su mensaje. Ya sin comparaciones, nos coloca ante el centro del mensaje: El AMOR. En el c. 13 ya nos había dado la consigna: un mandamiento nuevo os doy. Solo el amor nos hace humanos.

Juan pone en boca de Jesús la seña de identidad que debe distinguir a los cristianos. Es el mandamiento nuevo, por oposición al mandamiento antiguo, la Ley. Queda establecida la diferencia entre las dos alianzas. Jesús no manda amar a Dios ni amarle a él, sino amar como él ama. No se trata de una ley sino de una consecuencia de la Vida de Dios y que se ha manifestado en Jesús. Nuestro amor será “un amor que responde a su amor” (Jn 1,16). El amor que pide Jesús tiene que surgir de dentro, no imponerse desde fuera.

Todo arranca de Dios: Domingo 6º de Pascua

 1.- En una hora como esta nuestra, en la que tanto se habla y reflexiona sobre el redescubrimiento y reformulación de la “identidad” del ser cristianos, resulta urgente subrayar un dato radical de esa identidad: Para el creyente en Jesús, todo arranca de Dios.

El cristianismo en cuanto expresión religiosa histórica y actual, no es producto del ingenio humano, ni de la benevolencia del corazón del hombre, ni de los mejores esfuerzos de la inteligencia y de la voluntad de las generaciones. La iniciativa proviene de Dios. “No sois vosotros los que me habéis elegido; soy yo quien os he elegido”, afirma Jesús. Y el mismo Apóstol, en su primera carta insiste: “En esto se ha manifestado el amor que Dios nos tiene, en que Dios mandó al mundo a su hijo único para que vivamos por medio de Él” y añade: “En esto consiste el amor: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos ha amado y nos ha enviado a su Hijo”.

Comentario al evangelio de hoy (5 de mayo)

 ¿Se puede mandar el amor?

Vivir en el “primer día de la semana”, en el día de la nueva creación, significa ser capaz de ver al Señor resucitado con los ojos de la fe e insertarse en Él como los sarmientos en la vid, que con la savia de la vida nueva nos renueva por dentro. Sólo así podemos dar fruto, hacer fecunda nuestra vida. Al escuchar hoy la Palabra entendemos que ese fruto es el amor. Quien vive en Cristo no puede permanecer en el odio, en el rencor o la desconfianza, en la indiferencia hacia los demás o encerrado en sus prejuicios culturales, nacionales, ni siquiera en los religiosos.

Ahora bien, aquí surge fácilmente una objeción. ¿Es que se puede mandar el amor? ¿Puede el amor ser un “mandamiento”? Si entendemos el “mandamiento” como una ley moral y el amor como un peculiar modo de sentir, la objeción tiene sentido. No pocos la han alzado, por ejemplo, el filósofo Kant.

En realidad, el mandamiento del amor es mucho más que una “norma” moral, incluso si se la considera la más importante; lo mismo que el amor mismo es mucho más que un peculiar modo de sentir, parecido, por ejemplo, al sentimiento de simpatía.

04 mayo 2024

Amor: Domingo 6 de Pascua

 Amar es permanecer en la certeza de no-separación. No se trata, en primer lugar, de una emoción que puede oscilar ni de una exigencia que se pueda imponer. Es una certeza que se corresponde con la realidad de lo que es: no existe nada separado de nada.

Amar es permanecer de manera consciente en esa certeza y dejarnos vivir desde ella. Por tanto, el amor genuino nace de la comprensión de lo que somos.

El término “permanecer” me parece muy apropiado para expresar la actitud adecuada. Significa conectar y mantenerse en conexión con eso que somos en profundidad. Eso que somos está más allá del cuerpo -aunque lo experimentemos en él-, más allá de la mente -aunque luego podamos pensarlo y hablar de ello-, más allá de los sentimientos y emociones -aunque en ocasiones puedan aparecer con intensidad-…

03 mayo 2024

Amaos

 

Amaos
como yo os he amado y amo;
éste es mi deseo más íntimo
y mi único mandato;
es mi testamento y evangelio
porque quiero que seáis mis amigos
y hermanos con los que comparto todo,
y no siervos, pedigüeños y esclavos.

Amaos,
y os sentiréis vivos,
y vuestro gozo se desbordará a raudales,
y os pondréis en camino sin miedo,
y daréis un fruto duradero,
y la tristeza quedará desterrada de vuestras entrañas,
y compartiréis mi alegría con todos,
y viviréis con plenitud día a día.

Amigos fuertes de Dios: Domingo VI de Pascua

 Hay palabras que, por mucho que se explique su significado, hace falta vivirlas para entenderlas. Y una de esas palabras es “amigo”. La definición de amigo es “una persona con quien se tiene una relación de afecto desinteresado, que nace y se fortalece con el trato», pero sabemos que esta definición, por muy correcta que sea, no contiene todo lo que es y supone ser amigo de alguien, porque la amistad está hecha de múltiples sentimientos, palabras, silencios, experiencias… que, en su conjunto, nos hacen tener la certeza de que alguien es nuestro amigo y de que nosotros somos amigos de alguien. Y por eso entendemos perfectamente lo que dice el libro del Eclesiástico 6, 14: Un amigo fiel es un refugio seguro, y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro.

Llegando ya al último tramo del tiempo pascual, el Evangelio de hoy nos ha traído un tesoro: la amistad de Jesús: Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

Domingo VI de Pascua: Para Dios no hay fronteras

 1.- «Tan pronto como entró Pedro, Cornelio le salió al encuentro, cayó a sus pies y lo adoró. Mas Pedro lo levantó diciendo: Levántate que yo también soy hombre» (Hch 10, 25-26) Cornelio era centurión de la cohorte itálica, una de las más prestigiosas del imperio romano. Hombre profundamente religioso que temía al Señor y que «hacía muchas limosnas al pueblo y oraba continuamente a Dios». Un pagano que sentía en lo más íntimo de su alma la necesidad de amar y dar culto al verdadero Dios… Cristo lo había predicho: Vendrán de Oriente y de Occidente, para sentarse en la mesa de los hijos de Abrahán, de los hijos de Dios. Estamos ante uno de los momentos primeros en los que esa profecía maravillosa se cumple. En contra incluso de lo que pensaban los judíos, entre los que también estaban los mismos apóstoles. En efecto, Pedro, el primero de todos ellos, se va a oponer a la admisión de los gentiles de un modo casi instintivo. Él seguía pensando que no debía de entrar tan siquiera en la casa de un pagano, convencido de que ese acto le manchaba, le dejaba impuro ante Dios… Pero el Espíritu, la gran fuerza que mueve a la Iglesia, le empuja a vencer sus escrúpulos de judío observante. Y entra en casa de Cornelio. Y descubre atónito la buena disposición de aquel soldado romano, sus sinceros deseos de encontrar el verdadero camino.

02 mayo 2024

Moniciones y peticiones SEXTO DOMINGO DE PASCUA Mayo 5 de 2024

 Entrada: Hoy Jesús nos invita a vivir plenamente el mandamiento del amor. Él quiere que permanezcamos siempre unidos y hacernos uno con Él. Con un corazón dispuesto a celebrar dignamente este divino encuentro, oremos en este día de manera especial por todas las madres, suplicando para ellas gracias y bendiciones abundantes.

 Lecturas: Jesús invita a sus discípulos a permanecer en su amor, practicando el amor a los demás a ejemplo suyo. Ellos han de amar porque se saben amados, con un amor ilimitado y gratuito. Escuchemos atentamente.

 Ofrendas: Deseosos de vivir en paz con Dios y en armonía fraternal con nuestro prójimo, llevemos nuestros dones al altar. Que el Espíritu de amor nos los devuelva convertidos en frutos duraderos de gracia y de salvación.

PREPARANDO EL DOMINGO (ADULTOS Y JÓVENES) DOMINGO VI DE PASCUA

 

Domingo

“NADIE TIENE AMOR MÁS GRANDE QUE EL QUE DA LA VIDA POR SUS AMIGOS”

5 de mayo de 2024-DESCARGAR 

PRIMERA LECTURA:
"El don del Espíritu Santo ha sido derramado también sobre los gentiles” (Hechos 10, 25-26.34-35.44-48)

SALMO:
“El Señor revela a las naciones su salvación” (Salmo 97)

SEGUNDA LECTURA: 
"Dios es amor” (1 Juan 4, 7-10)

EVANGELIO:
"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Juan 15, 9-17)

DOMINGO VI DE PASCUA: Celebración con niños

 

DOMINGO VI DE PASCUA. «NADIE TIENE AMOR MÁS GRANDE QUE EL QUE DA LA VIDA POR SUS AMIGOS»

 

Ciclo B

 Durante este mes de mayo, el mes de la Virgen María, se puede invitar a los niños que traigan flores a la Virgen, estos domingos también se le pueden ofrecer en el ofertorio.

CANTO DE ENTRADA: “Resucitó, resucitó”

MONICIÓN DE ENTRADA:

Nos encontramos celebrando la gran fiesta cristiana: la Pascua; y concretamos hoy celebramos el domingo sexto de este tiempo en el cual nos hallamos ya en la etapa final, en que se acentúa el hecho de la no presencia física de Jesús, de la acción del Espíritu Santo y de la misión de la Iglesia como continuadora del camino de Jesucristo. 

El infinito amor de Dios por nosotros se hace visible en el envío de su Hijo, que con su muerte y resurrección nos alcanzó el perdón de nuestros pecados y nos devolvió la dignidad de hijos de Dios. Y su mandamiento principal es que lo amemos a él y a nuestro prójimo, ya que el que no ama a l prójimo no conoce a Dios, porque Él es amor. Y hoy nos pide que nos identifiquemos con Jesús, que obramos y sirvamos como Él y que nos entreguemos a nuestros hermanos.

Comentario bíblico 6º Domingo de Pascua

 Marco: Encuentro de Pedro con los gentiles empujado por una advertencia del Espíritu. El acontecimiento de la conversión de Cornelio tendrá una repercusión muy importante para la Iglesia primitiva y para la Iglesia de siempre. Se le pedirá cuentas en Jerusalén (Hch 11) y habrá una referencia explícita en el Concilio de Jerusalén (Hch 15). En esta circunstancia, Pedro pronuncia su quinto discurso kerigmático.

Reflexiones:

1ª) ¡Soy un hombre como tú!

Cuando iba a entrar Pedro, Cornelio salió a su encuentro y se echó a sus pies. Pero Pedro lo levantó diciendo: levántate que soy un hombre como tú. El gesto de Cornelio expresa a la vez su agradecimiento y su sumisión al mensaje que quiera transmitirle. Está convencido que el mensaje que Pedro le va a comunicar es de capital importancia para su vida y la de su familia. Pero el autor de Hechos nos recuerda también la actitud de Pedro: yo no soy más que un mandatario, un mensajero, un testigo del verdadero Salvador.

Ayúdanos, Señor

 

Ayúdanos, Señor.
A no hacer del amor, una carta de poesía.
A no servir el amor, en pequeñas dosis.
A no ofrecer el amor, a según quién y cómo.

Ayúdanos, Señor.
A ver en los hermanos, tu rostro.
A volcarnos por amor, aunque recibamos abrojos.
A ser siervos, antes que dueños.
A ser vasallos, antes que reyes..

Ayúdanos, Señor.
A pedir la fuerza de lo alto, para vivir en el llano.
A buscar el cielo, sin perder el vértice de la tierra.
A vivir en la tierra, sin perder el ancho cielo.

Vídeo VI Domingo de Pascua


 

Domingo VI de Pascua: Dios nos ha amado. Amémonos unos a otros

 La 2ª lectura y el evangelio están estrechamente relacionados. «Amémonos unos a otros», comienza el texto de la carta de san Juan. Y el evangelio insiste dos veces: «Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros»; «Esto os mando: que os améis unos a otros». Este precepto se basa en el amor que Dios nos ha manifestado de dos formas complementarias: enviando su Espíritu y enviando a su Hijo.

Un Padre que da el Espíritu sin distinguir entre judíos y paganos (1ª lectura)

La lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles recoge parte de un importantísimo episodio de la iglesia primitiva. Hasta entonces, los discípulos de Jesús se han visto a sí mismos con un grupo dentro del judaísmo, sin especial relación con los paganos. No se les pasa por la cabeza hacer apostolado entre ellos, mucho menos entrar en sus casas si no se han convertido al judaísmo y se han circuncidado. Los consideran impuros.

Al estilo de Jesús: VI Domingo de Pascua

Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Los ha querido apasionadamente. Los ha amado con el mismo amor con que lo ha amado el Padre. Ahora los tiene que dejar. Conoce su egoísmo. No saben quererse. Los ve discutiendo entre sí por obtener los primeros puestos. ¿Qué será de ellos?

Las palabras de Jesús adquieren un tono solemne. Han de quedar bien grabadas en todos: «Este es mi mandato: que os améis unos a otros como yo os he amado». Jesús no quiere que su estilo de amar se pierda entre los suyos. Si un día lo olvidan, nadie los podrá reconocer como discípulos suyos.

Domingo VI de Pascua del Ciclo B

 Lecturas: Hch 10, 25-26.34-35.44-48; Sal 97, 1-4; 1Jn 4, 7-10; Jn 15, 9-17

El domingo pasado el Señor nos decía que Él es la vid y nosotros sus sarmientos, y nos pedía “dar fruto”. En el Evangelio de hoy nos habla precisamente de ese fruto: el amor. Es verdad que la palabra “amor” está ya muy manoseada, y para muchas personas cualquier cosa podría recibir ese nombre. Cuando los cristianos hablamos de “AMOR”, estamos hablando de aquel con el que Dios nos quiere. Dios mismo es amor; Él nos amó primero, y la realización más perfecta del amor es la persona y la vida del Señor Jesús.

Domingo VI de Pascua: ofrendas

PRESENTACIÓN DEL CONSEJO PASTORAL

(En el caso de que lo hubiere, el Presidente debe hacer un resumen de sus actividades y de los grupos representados en dicho Consejo. De no existir, valdría el que representantes de los grupos que trabajan en la parroquia o la comunidad hicieran ese resumen de actividades. Al final, o bien el Presidente o uno de los que han intervenido, hace la ofrenda, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pálido reflejo de los dones que Tú has regalado, por la presencia de tu Espíritu, a esta comunidad. Somos distintos/as y trabajamos en campos diversos, por eso no nos faltan tensiones, e incluso enfrentamientos. Sin embargo, somos conscientes de que Tú nos los has dado en orden al bien común y a la unidad de la Iglesia. Precisamente esa unidad es tarea del Espíritu, al que nos abrimos como Comunidad.

PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD DE LA COMUNIDAD

Oración de los Fieles VI Domingo Pascua

 Cristo nos asegura que la actitud del cristiano es el Amor. Amor que nos viene del Padre, amor que da fruto y fruto que dura. Pedimos a Dios que nos aumente la capacidad de amar al prójimo diciendo:

SEÑOR, AYÚDANOS A AMAR A LOS DEMÁS

1. – Por el Papa, para que siga incansable en su labor de esparcir Amor por todo el mundo. OREMOS

2. – Por los que viven lejos de su familia por necesidades de trabajo o por enfermedad para que encuentren en su entorno el Amor que Dios nos brinda en los hermanos. OREMOS

3. – Por los que viven solos, desamparados, por los que se sienten faltos de cariño, para que encuentren un corazón que les brinde ese amor que nos viene de lo alto. OREMOS

01 mayo 2024

PREPARANDO EL DOMINGO (NIÑOS) DOMINGO VI DE PASCUA

Domingo

 

“NADIE TIENE AMOR MÁS GRANDE QUE EL QUE DA LA VIDA POR SUS AMIGOS”

5 de mayo de 2024- DESCARGAR 

 

PRIMERA LECTURA:
“El don del Espíritu Santo ha sido derramado también sobre los gentiles” (Hechos 10, 25-26.34-35.44-48)

SALMO:
“El Señor revela a las naciones su salvación” (Salmo 97)

SEGUNDA LECTURA: 
"Dios es amor” (1 Juan 4, 7-10)

EVANGELIO:
"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Juan 15, 9-17)

Evangelio dominical 6º de Pascua

 APUNTES

El pasaje del Evangelio de este Domingo es continuación de la parábola de la vid y los sarmientos (Domingo anterior). El Señor desarrolla en esta sección algunos de los temas desarrollados en la primera parte, en la que habla de la relación que debe existir entre Él y sus discípulos: el discípulo debe permanecer en Cristo y Cristo en Él, para dar fruto abundante y con ello gloria al Padre.

Esa permanencia que el Señor pide a sus discípulos es una permanencia en su amor. ¿Cómo permanecer en su amor? ¿Cuál es la clave de esa permanencia? La obediencia: «si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor».

Guardar su palabra o sus mandamientos es un tema crucial en la predicación del Señor, recogido por San Juan (ver Jn 8, 51; 12, 47; 14, 21.24; 1Jn 2, 3-5; 3, 24). La palabra griega que se traduce por “guardar” entraña el sentido tanto de cuidar o conservar algo para que no se deteriore o sufra daño, como también observar o cumplir aquello que la Ley manda. Así, por ejemplo, cuando en el Evangelio de San Juan leemos que los judíos acusaban a Jesús de no guardar el sábado (ver Jn 9, 16), entendemos que lo que querían decir los fariseos era que a su juicio el Señor desobedecía la Ley por incumplir alguna de las normas que según ellos debía observarse en sábado.