El Adviento invita a todos los bautizados a la vigilancia, a preparar el camino al Señor, a una mayor conversión porque Él viene, porque «el Señor está cerca». La presencia ya cercana del Señor ha de ser al mismo tiempo la causa de una alegría creciente, de una alegría intensa para el creyente. Es a esa alegría a la que invita el apóstol Pablo cuando escribe a los filipenses: «Estén siempre alegres en el Señor; se lo repito, estén alegres… El Señor está cerca».
15 diciembre 2024
Comentario al Domingo III de Adviento
Hoy, la palabra de Dios nos invita a la alegría, más aún, a una alegría desbordante: Regocíjate –nos dice el profeta Sofonías-, grita de júbilo, Israel, alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. ¿Por qué tanto alborozo? Porque el Señor ha cancelado tu condena y ha expulsado a tus enemigos; porque el Señor, tu Dios, está en medio de ti, salvándote, gozándose en ti, amándote. Por eso, no temas, Sión, no desfallezcan tus manos. ¿No son estos motivos suficientes de regocijo?
14 diciembre 2024
Pautas para la homilía: III Domingo de Adviento
La gozosa alegría de la salvación
Así describe el profeta Sofonías en la primera lectura, con acentos de especial ternura, la experiencia de Dios en medio de su pueblo como signo de esperanza salvadora. Es la alegría y júbilo de un pueblo pobre y humilde,el pequeño resto de los fieles a la alianza que confían en Dios a pesar del generalizado entorno en que viven de despreocupación religiosa, involucrado incluso en la idolatría y en toda suerte de injusticias. Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, Israel.Ya no cabe temor alguno, pues Yahvé está en medio de ti como poderoso guerrero salvador; ha revocado su condena, te ha perdonado.
Nuestras alegrías, al llevar con frecuencia el sello de lo frágil y perecedero, comportan el consiguiente temor de lo que perece y muere, no satisfacen plenamente el profundo deseo innato de eternidad al que aspira el ser humano. Sin embargo, la alegría de la fe, sin renunciar a ese substrato antropológico, añade un plus cualitativo que sella de forma peculiar e inconfundible la experiencia religiosa. Creado a imagen de Dios, el hombre encuentra su fuente originaria de vida y de gozo en la comunión con Él.
III Domingo de Adviento: LA ALEGRÍA POR LA LLEGADA DEL SEÑOR
Nos encontramos en el ecuador el Adviento. Este tercer domingo es conocido como el domingo Gaudete, esto es, el domingo de la alegría. En este camino de esperanza y de preparación para la Navidad, la Iglesia nos muestra hoy en la liturgia . Seguimos además acompañados por Juan el Bautista, continuando este domingo la lectura del Evangelio del domingo pasado.
1. “Estad siempre alegres en el Señor”. Esta llamada a la alegría llena la liturgia de este domingo gaudete. Ya en la primea lectura, del profeta Sofonías, escuchamos una esperanzadora invitación a estar alegres. Sofonías se dirige a la ciudad de Jerusalén, la hija de Sión, que ha vivido un tiempo de castigo y de penuria. Pero ahora le llama a llenarse de alegría, pues el Señor está en medio de ella, Él es su rey, la protege, y por eso ya no tiene nada que temer. La alegría es doble: por un lado la de Jerusalén, pues Dios está con ella, y por otro lado la alegría del mismo Dios que ama a Jerusalén y se alegra como en día de fiesta. Esta misma llamada a la alegría la encontramos en la segunda lectura, en la que Pablo exhorta a los filipenses a estar siempre alegres en el Señor, pues Él está cerca. Esta cercanía del Señor trae tranquilidad, pues ya nada nos debe preocupar ya que Dios nos escucha siempre, y trae también la paz. También nosotros, que estamos preparando la venida del Señor, hemos de vivir alegres, pues Dios nos trae la salvación, la paz, y ya no hemos de temer nada. Nosotros, que estamos preparando el camino al Señor en este Adviento, hemos de vivir y contagiar esta alegría por la cercanía de Dios con nosotros.
13 diciembre 2024
Domingo III de Adviento: Oración de los fieles (3)
Cada vez está más cerca, algo importante para nuestra vida. El Mesías que esperábamos ya viene. Te pedimos Padre que nos ayudes a preparar nuestro corazón para recibir a tu Hijo:
VEN SEÑOR JESÚS.
1.- Padre, fortalece al Papa Francisco, a los obispos y a toda tu Iglesia, para que siga anunciando la Buena noticia que nos trae tu Hijo. OREMOS
2.- Padre, llena de tu Sabiduría los corazones de los que dirigen las naciones, para que sus decisiones se ajusten a las necesidades de sus gentes. OREMOS
3.- Padre, anima a los que se hunden, a los que sufren o están cautivos para que ante la nueva luz que nos viene, vean la solución a todos sus problemas. OREMOS
III Domingo de Adviento: UN POCO DE ALEGRÍA, POR FAVOR
No es noticia, ya no lo es, que en algunas ciudades sus regidores (dígase gobernantes) se han empeñado tanto en simplificar o descristianizar tanto las luces de estas fechas que, en vez de luz, dan pues… eso: pena. Parece como si, con la cantidad de problemas que tenemos, con los momentos de oscuridad que estamos viviendo, algunos –los que mandan– se empeñaran además en quitarnos lo que la iluminación navideña ha de ser y significar: alegría.
Oración familiar ante la Corona de Adviento TERCER DOMINGO
Se reúnen todos en familia, se coloca la corona al centro hace la señal de la cruz.
ALGUIEN DE LA FAMILIA: Señor Dios en este tercer domingo encendemos la vela rosa, la vela de la Esperanza que no se apaga jamás ayúdanos a mantenerla encendida siempre en nuestra familia.
NIÑO O NIÑA MÁS PEQUEÑO: Enciendo la Vela de la ESPERANZA.
JEFE DE FAMILIA: Cerremos los ojos. Pensemos qué tenemos que hacer para mantener viva la llama de la esperanza en nuestra familia.
TODOS: amén
Invocación al Espíritu Santo Espíritu santo Fuente de Luz Ilumíname (3 veces) …
Con la vela encendida, se ponen de pie y alguien lee el Evangelio, y en familia hacen brevemente la Lectio Divina, si es posible cada uno lee un número de la reflexión.
Para fijarnos en el evangelio del día 15 de diciembre
El texto de hoy, está centrado en una pregunta – “¿qué tenemos que hacer?” (10.12.14)– y en las respuestas que Juan Bautista da adaptándose a cada caso y situación. La pregunta es la propia de la persona que se ha dado cuenta que hace falta cambiar, que quiere cambiar su propia vida y que quiere transformar el mundo en el que vive, el medio, su ambiente.
Fijémonos en Juan:
• Esta situación de búsqueda del cambio ha estado provocada por la acción profética de Juan (Lc 3,1-9). Ahora el mismo Juan da pistas bien concretas para cambiar (11.13.14). Y las da –dice el Evangelio (18)– sobre todo con el testigo de vida. Las respuestas que hace parten de la realidad del entorno: hay gente en su entorno que no tiene vestido ni comida.
12 diciembre 2024
Liturgia Diaria Domingo 3º de Adviento - Ciclo C
TERCER DOMINGO DE ADVIENTO
- Llamados a Estar Siempre Alegres
- Comiencen de Forma Sencilla, por lo Pequeño
III Domingo de Adviento: RAZONES PARA LA ALEGRÍA
1.- ¡Gritad jubilosos! Hoy es el domingo "Gaudete", domingo de la alegría. ¿Cuál es el motivo de nuestra alegría? Pablo en la carta a los Filipenses nos da la respuesta: "El Señor está cerca". Y el salmo nos invita a la confianza y a evitar el temor porque el Señor es "nuestra salvación. La alegría que sentimos se fundamenta en nuestra esperanza de que otro mundo va a nacer porque Jesús va a hacer posible lo imposible. Su mensaje es de reconciliación y de paz, un regalo de Dios que nos ama hasta el punto de compartir nuestra suerte y hacerse uno de nosotros para elevarnos hacia Él. Dejemos la tristeza y las caras largas y escuchemos el consejo del Apóstol: "Estad siempre alegres"
2.- Razones para la alegría. Es el título de un libro de José Luis Martín Descalzo lleno de diversión y consejos para afrontar la vida con “alegría”; no hay como afrontarla con sentido del humor. Cristianos, ¿qué habéis hecho del gozo que os dieron hace 2000 años? J. L. Martín Descalzo escribió muchas de sus mejores páginas durante la enfermedad que padeció durante muchos años. Hoy su testimonio y su obra siguen vivos. A José Luis Martín Descalzo, al que yo un día visité en su casa como vecino que era de mi comunidad, se le ocurrían unas cuantas “razones para la alegría”,
Evangelio para niños: III domingo de Adviento
BAUTISMO DE JUAN - LUCAS 3, 10-18
En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: -Entonces, ¿qué hacemos? El contestó: -El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo. Vinieron también a bautizarse unos publicanos; y le preguntaron: -Maestro, ¿qué hacemos nosotros? El les contestó: -No exijáis más de lo establecido. Unos militares le preguntaron: -Qué hacemos nosotros? El les contestó: -No hagáis extorsión a nadie, ni os aprovechéis con denuncias, sino contentaos con la paga. El pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Masías; él tomó la palabra y dijo a todos: -Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano la horca para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga. Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba la Buena Notiicia
EXPLICACIÓN
III Domingo de Adviento, 15 diciembre. Misa familiar
Prepara: Javier Leoz
III Domingo de Adviento, 15 diciembre. Misa con niños
Domingo 3° de Adviento – (15 de diciembre de 2024)
1- Entrada:
Moniciones y lecturas al Domingo 15 de Diciembre 2024 – tercer (III) Domingo del Tiempo de Adviento ciclo c
MONICIÓN ENTRADA
Buenos días, hermanos y amigos. Reciban todos ustedes gracia, paz y alegría de parte del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Estamos en el Tercer Domingo de Adviento, el Domingo de la Alegría. Y esa alegría es fruto de una feliz noticia de amor: Dios nos ama con locura, Dios se llena de júbilo por cada uno de nosotros, y Él mismo ya viene, en persona, para defender y salvar a cada uno. La alegría de Dios por nosotros se hace alegría nuestra.
El que nos ama ya está cerca. Más bien, ya está aquí, vivo y verdadero, en medio de nosotros. Recobremos la sonrisa, levantemos la frente y pongámonos de pie para celebrar al Señor. Estamos alegres.
