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17 marzo 2024

Misa del domingo: V Domingo de Cuaresma

 Seis días antes de aquella Pascua judía el Señor Jesús pasó por Betania. Allí vivían sus amigos Marta, María y Lázaro. Muchos judíos al tener noticia de que estaba allí fueron para verlo. También iban a ver a Lázaro, a quien el Señor poco antes había revivificado de un modo impactante. Los sumos sacerdotes para entonces habían decidido dar muerte al Señor Jesús (Jn 11,53) así como también a Lázaro, «porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús» (Jn 12,10-11).

Luego de su estancia en Betania el Señor Jesús se encamina a Jerusalén. Estando ya cerca se monta en un pollino que había mandado traer a dos de sus discípulos (ver Mc 11,1ss). La muchedumbre por su parte organizó su entrada triunfal en la ciudad santa: «tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, y el Rey de Israel!”» (Jn 12,13).

16 marzo 2024

La Misa del Domingo: V Domingo de Cuaresma

 Seis días antes de aquella Pascua judía el Señor Jesús pasó por Betania. Allí vivían sus amigos Marta, María y Lázaro. Muchos judíos al tener noticia de que estaba allí fueron para verlo. También iban a ver a Lázaro, a quien el Señor poco antes había revivificado de un modo impactante. Los sumos sacerdotes para entonces habían decidido dar muerte al Señor Jesús (Jn 11,53) así como también a Lázaro, «porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús» (Jn 12,10-11).

Luego de su estancia en Betania el Señor Jesús se encamina a Jerusalén. Estando ya cerca se monta en un pollino que había mandado traer a dos de sus discípulos (ver Mc 11,1ss). La muchedumbre por su parte organizó su entrada triunfal en la ciudad santa: «tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, y el Rey de Israel!”» (Jn 12,13).

En la ciudad de Jerusalén «había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta» (Jn 12,20). El término helenés, “griegos”, tiene un sentido amplio: se refiere no necesariamente a griegos de nacionalidad sino a cualquier persona no judía, influenciada por los usos y costumbres helénicas. Estos “griegos” practicaban el judaísmo, no especifica el evangelista si en calidad de prosélitos o tan sólo como simpatizantes de la religión judía. Acaso impresionados por su entrada triunfal en Jerusalén, o por las cosas que se decían de Él, aquellos hombres se acercan a Felipe, uno de los apóstoles del Señor, para expresarle un deseo profundo: «queremos ver a Jesús».

14 marzo 2024

Recursos V Domingo de Cuaresma

 




Homilía para el Domingo V de Cuaresma

 Se acerca la Pascua

Dos semanas escasas para el Triduo Pascual. Las lecturas de hoy nos recuerdan la inminencia de esa celebración central: la muerte y la resurrección de Cristo Jesús.

La carta a los Hebreos nos habla de sus «gritos y lágrimas» ante la certeza de su muerte. El evangelio nos recuerda otro momento de «crisis» de Jesús ante la «hora» dramática que ve acercarse, aunque triunfa su voluntad de obediencia al plan salvador de Dios, con la hermosa imagen del grano de trigo que, para dar fruto, tiene que enterrarse y morir.

Los discípulos de Jesús queremos unirnos a él en ese camino suyo hacia la «hora» de su «glorificación», que incluye la cruz y la nueva vida. En la oración colecta de hoy pedimos a Dios «que vivamos siempre de aquel mismo amor que movió a tu Hijo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo».

Así es mi vida: Domingo V de Cuaresma

 Como copo de nieve

que se derrite en el cuenco de otras manos,
así es mi vida
cuando Tú la alientas.

Como grano de trigo sembrado en tierra
que revienta al amparo
de la humedad y el calor,
así es mi vida
cuando Tú la acunas.

Como levadura insignificante a la vista
que se mezcla con la masa
y toda ella fermenta,
así es mi vida
cuando Tú la amasas.

Cómo árbol seco tras el invierno
que florece en primavera dando vida,
así es mi vida
cuando tu savia me renueva.

Como libro de estantería olvidado
que se convierte en buena noticia
cuando se usa,
así es mi vida
cuando Tú la tomas.

Como arcilla en manos de alfarero.

Para la catequesis de este Domingo V de Cuaresma

 Jeremías 31: 31-34; Salmo 50: 3-4,12-13,14-15; Hebreos 5: 7-9; Juan 12: 20-33

Jesús es buena semilla

Entre los que habían llegado a Jerusalén para adorar a Dios en la fiesta de Pascua, había algunos griegos, los cuales se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le pidieron: “Señor, quisiéramos ver a Jesús. “Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús y él les respondió: “Ha llegado la hora de que el hijo del hombre sea glorificado. Yo les aseguro que si el grano de trigo, sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se odia a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre. Ahora que tengo miedo, ¿le voy a decir a mi Padre: Padre, ¡líbrame de esta hora! No, pues precisamente para esta hora he venido. Padre dale gloria a tu nombre”. Se oyó entonces una vos que decía: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo”. De entre los que estaban ahí presentes y oyeron aquella vos, unos decían que había sido un trueno; otros, que le había hablado un ángel. Pero Jesús les dijo: “Esa voz no ha venido por mí, sino por ustedes. Está llegando el juicio de este mundo; ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo. Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí”. Dijo esto, indicando de qué manera habría de morir.

Reflexión

Misa del domingo: misa con niños DOMINGO V DE CUARESMA

 1.- ACOGIDA

  Hermanos y hermanas:

Estamos ya en el domingo último de cuaresma cerca ya de Ramos. Seguimos caminando hacia la pascua. Hos nos detenemos en un sembrado lleno de espigas de trigo. En este último domingo, el 5º de Cuaresma, el Evangelio nos habla de que Jesús se aproxima a Jerusalén y siente, y sabe, que está cercana su muerte en la Cruz. Su corazón se desborda y salen fuera sus sentimientos: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”. Con estas palabras, Jesús está anunciando su muerte próxima y el fruto de ella: nuestra salvación. Y nos invita a ser como el grano que se entrega, se desvive por los demás. Es lo que él hizo él en la cruz.

Ofertorio Domingo V de Cuaresma: recursos

 PRESENTACIÓN DE UN PUÑADO DE GRANOS DE TRIGO

(Un agricultor o una campesina -si lo hubiere en la comunidad- coge del recipiente situado en la parte de atrás del lugar de la celebración un puñado de granos de trigo, que lleva con cuidado hasta depositarlo en otro nuevo recipiente que le ofrece el que preside)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Con las mismas manos con las que trabajo la tierra, te ofrezco hoy, Señor, este puñado de granos de trigo, como símbolo de la vida y de la resurrección. Tú propio Hijo lo empleó como metáfora, para enseñarnos que no hay resurrección sin muerte, ni espiga sin grano muerto en la tierra. Nosotros y nosotras hoy nos unimos a la comparación que utilizó tu Hijo, para ofrecerte nuestras vidas, que esperamos conquistar en la plenitud de tu Vida.

PRESENTACIÓN DE UNAS FLORES O UNAS PLANTAS NATURALES

Misa de la familia DOMINGO V DE CUARESMA

 SALUDO

La gracia y la paz de Dios Padre manifestada en Jesús, y la comunión de su Espíritu que nos ayuda a vivir y a seguirle, estén con todos nosotros.

ENTRADA
Estamos terminando el tiempo de cuaresma, en el que nos hemos pre­parado para celebrar la muerte y resurrección de Jesús. Si este tiempo ha sido de verdad un empuje en nuestra vida, si hemos sentido la llamada de Dios y de los hermanos, si nos hemos dejado afectar por cuanto nos rodea… habrá sido un espacio de Gracia; si, por el contrario, seguimos en todo igual y creemos que la llamada a la conversión es sólo para los demás, habremos perdido una nueva oportunidad. Pero aún así Dios seguirá apostando por todos y cada uno de nosotros, como Padre bueno e infatigable, como lo ha hecho siempre, hasta conseguir meter su Ley en el pecho de todos hasta que, abiertos a la esperanza, hagamos nuestra la Alianza que nos ofrece y le reconozcamos cercano en la vida, a nuestro lado; hasta que todos dejemos crecer esa semilla de divinidad que lleva­mos dentro. Toda nuestra vida cristiana es esto: dejarnos llevar de la mano, dejarnos llenar del amor de Dios, servir al Señor en los hermanos, sentir como siente Dios cuando ve sufrir a uno de sus hijos.

Domingo V de Cuaresma: Oración de los Fieles

 El ayuno, la oración y la limosna nos han acompañado en este desierto. Hoy te pedimos que apagues la sed de tu pueblo para que proclamemos tu alabanza. Oremos diciendo:

R.- SEÑOR, APAGA NUESTRA SED.

1.- Por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes, para sigan mostrando a tu pueblo que Cristo es lo único importante. OREMOS

2.-  Por los que dirigen las naciones para que velen por la Paz y la seguridad de sus pueblos. OREMOS

3.-  Por todos los que se han alejado de Cristo, para que sientan las palabras de perdón que Él siempre nos da. OREMOS

V Domingo de Cuaresma: Peticiones

 Cristo está ante su destino, conoce la voluntad del Padre y la asume. Eso no quita su dolor, pero da un sentido distinto a aquellos dos maderos. La muerte será vencida y el arma es la cruz. Así, repetimos:

R.- SEÑOR, AYÚDANOS A LLEVAR LA CRUZ.

1.- Por el Papa, los obispos y sacerdotes para que sean valientes a la hora de aceptar los sufrimientos y así sean ejemplos para todos de seguimiento de Cristo. OREMOS

2.- Por los que tienen en sus manos los destinos de las naciones, para que, descubriendo la ley de Dios en sus corazones, sean fieles servidores de los más necesitados. OREMOS

3.- Por los enfermos, sus familiares y cuidadores, para que haciéndose Cristo presente en sus dolores, los transforme y los lleve a la alegría de la curación. OREMOS

Peticiones Domingo V de Cuaresma

 Con nuestra mirada fija en Cristo crucificado, oremos por todos nuestros hermanos, en especial por los que más necesitados estén de su gracia.

DANOS TU FUERZA, SEÑOR.

1. – Para que el Señor, que por nosotros se entregó a la muerte, tenga misericordia de toda su Iglesia y le conceda el perdón. OREMOS

2. – Para que el Señor, que derramó su sangre por todos nosotros, se acuerde de todos los maltratados, de todos los que andan perdidos, por todos los que encuentran cerradas las puertas a las que llamaron. OREMOS

3. – Para que Cristo que vino a traer la paz, destruya todos esos muros que separan esposos, padres, hijos, hermanos… para que llegue al mundo la amistad y el amor que todos deseamos y terminen todas las guerras. OREMOS

Oración de los fieles del Domingo V de Cuaresma

 El ayuno, la oración y la limosna nos acompañan en este desierto. A veces las fuerzas nos han fallado y pero hemos vuelto a mirar a Cristo y hemos seguido la marcha. Presentamos estas necesidades y dificultades que se nos presentan en el camino.

Oremos diciendo:

ACOMPÁÑANOS AL CAMINAR.

1. – Por el Papa, obispos y sacerdotes para que sigan dando mucho fruto. OREMOS

2. – Por los que dirigen las naciones para que velen por la Paz y la seguridad de sus pueblos. OREMOS

3. – Por los judíos y musulmanes hijos también de Abraham. OREMOS

Peticiones y moniciones V Domingo de Cuaresma

 ENTRADA

Bienvenidos todos a la asamblea de los hijos de Dios.

El Señor nos predica y enseña el camino para que vayamos alegres hacia la casa del Padre.

Todos buscaban al Señor. Cada uno tenía una razón para buscarle.

Hoy, el pueblo del Pilar viene a celebrar y alabar a su Señor. Guiados por el Espíritu busquemos y cantemos las alabanzas del Señor.

Juntos entonamos el canto de entrada.

PRIMERA LECTURA

Job, un hombre cualquiera, ha sufrido mucho sin saber por qué.

¿Por qué permite Dios que sufran los buenos?

La aventura de Job es también, a veces, la nuestra. Las desgracias nos visitan sin más.

Dios responde a nuestras preguntas a través de Jesucristo.

Escuchemos la proclamación de la Palabra de Dios.

Evangelio Ilustrado: V Domingo de Cuaresma

 


Recursos Catequesis Quinto Domingo de Cuaresma Ciclo B: Fichas para niños

 

Pautas para la homilía del V Domingo de Cuaresma

 

Liberados de la ley por el amor

En los Evangelios se narran, en diversas ocasiones, los choques y conflictos que tuvo Jesús con las autoridades religiosas, con gente piadosa y con grupos de creyentes del judaísmo a propósito de la Ley y de su estricto cumplimiento. Se dice que en tiempos de Jesús había en la religión judía 613 mandamientos principales, divididos entre 365 prohibiciones (como los días del año) y 248 obligaciones (el mismo número que los huesos del cuerpo humano). El creyente judío estaba totalmente sometido a la ley, no había distinción entonces entre la ley humana y la divina, y vivía obsesionado por no incurrir en alguna prohibición ni cometer faltas en sus obligaciones religiosas.  

Comentario bíblico V Domingo de Cuaresma

 Primera lectura: Jr 31,31 34.

Marco: El capítulo 31 forma parte de un conjunto que se ha convenido en llamar "Libro de la Consolación" que abarca los capítulos 30 31. Con las reformas de Josías, nació la esperanza en el regreso de los desterrados del 721 al reino de David restaurado. Este conjunto expresa esta esperanza: Yahvé ama aún al Israel del norte, traerá a los desterrados a sus tierras, con la unidad religiosa recuperada en torno a Sión. Este anuncio del regreso se extendió luego a Judá, al ser conquistado y deportado. Algunos oráculos posteriores y algunas glosas asocian a Judá con Israel, dando así al Libro de la Consolación su alcance definitivo y mesiánico: Israel y Judá serán reunidos, para servir en su tierra a Yahvé su Dios. Esta reunión del Israel dispersado será uno de los temas principales de los profetas del destierro (Deutero Isaías y Ezequiel) (BJ nota a 30). En este plan de Dios hay que leer nuestro fragmento.

Reflexiones:

Peticiones 17 marzo 2024

 Oración Universal

Oremos, amados hermanos, y pidamos la misericordia del Señor para que, compadecido de su pueblo penitente, escuche nuestras plegarias:

Para que el Redentor del mundo, que se entregó a la muerte para vivificar a su pueblo, libere a la Iglesia de todo mal, roguemos al Señor.

Para que el Redentor del mundo, que oró en la cruz por quienes lo crucificaban, interceda ante del Padre por los pecadores, roguemos al Señor.

Para que el Redentor del mundo, que experimentó en la cruz el sufrimiento y la angustia, se compadezca de los que sufren, les dé fortaleza y paciencia y ponga fin a sus dolores, roguemos al Señor.

Para que el Redentor del mundo, a nosotros sus siervos, que en estos días nos disponemos a recordar con veneración su cruz, nos reconforte con la fuerza de su resurrección, roguemos al Señor.

Escucha, Padre, las súplicas de tu Hijo, que, para establecer la alianza nueva y eterna, se hizo obediente hasta la muerte de cruz; haz que, a través de las pruebas de la vida, sepamos participar íntimamente de su pasión y alcanzando la fecundidad del grano que muere, merezcamos ser reunidos, como cosecha buena, en los graneros de tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.