El evangelio de este domingo nos presenta la escena de Jesús expulsando a los mercaderes del templo. Es una escena que la narran los cuatro evangelios, aunque con algunas pequeñas diferencias entre ellos. Hoy leemos y escuchamos el relato de Juan, que se divide en dos partes: la expulsión de los mercaderes y la breve discusión con los judíos.
Aquel Templo, llamado a ser el lugar en que se había de manifestar la gloria de Dios y su amor fiel, se ha convertido en lugar de engaños y abusos, donde reina el afán de dinero y el comercio interesado.
Quien conozca a Jesús no se extrañará de su indignación. Si algo aparece constantemente en el núcleo mismo de su mensaje es la gratuidad de Dios, que ama a sus hijos e hijas sin límites y solo quiere ver entre ellos amor fraterno y solidario.

