Mostrando entradas con la etiqueta Adviento 2017. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adviento 2017. Mostrar todas las entradas
02 diciembre 2017
Pregón de Adviento
Alzad la vista, restregaos los ojos,
otead el horizonte y daos cuenta del momento.
Abrid todos los sentidos, aguzad el oído.
Captad los gritos y susurros, el viento y la vida...
Empezamos Adviento,
y una vez más renace la esperanza en el horizonte.
Al fondo, clareando ya, la Navidad.
Una Navidad sosegada, íntima, pacífica,
fraternal, solidaria, encarnada;
también superficial, desgarrada, violenta...
mas siempre desposada con la esperanza.
01 diciembre 2017
Recursos Adviento y Navidad 2017
No dejes de entrar en nuestra página sobre Adviento y Navidad 2017. Encontrarás muchos recursos para el Adviento 2017, así como recursos de años anteriores. Pincha en la imagen o AQUÍ
Despiértame, Señor
Despiértame, Señor,
no me dejes seguir durmiendo la vida.
Sácame de esta somnolencia que me arrastra,
que me hace vivir la vida de forma rutnaria,
que me impulsa a correr sin freno y sin sentido,
que me hace no ver a los que llevo al lado,
y me deja insatisfecho, cada tarde, al terminar el día
Despiértame, Señor, de la mediocridad somnífera,
esa que hemos convertido
en el vestido más común y cómodo.
No me permitas seguir tachando días,
sin llenarlos de encuentros,
no me dejes «estar» con la gente sin amarla,
no consientas que haga cosas sin llenarlas de amor
y de sentido,
no transijas con que me instale en la anestésica
comodidad general.
“Estad en vela para estar preparados”
Estad alerta; velad, porque ignoráis el momento. Es como un hombre que marchó de viaje y, al dejar su casa, puso todo en manos de sus siervos, señalando a cada cual su tarea, y encargó al portero que vigilase. Estad en vela, porque no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si por la tarde, si a medianoche, al canto del gallo o de madrugada; no sea que llegue de repente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros, se lo digo a todos: ¡Estad en vela!».
Marcos 13, 33-37
Comentario del Evangelio
Jesús nos dice que estemos alerta. Pero no porque tengamos miedo a que nos pillen haciendo algo malo. Seguro que alguna vez en el cole hemos estado haciendo algo que sabíamos que estaba mal y teníamos miedo que los “profes” nos pillaran…
Pues no es eso lo que Jesús nos dice. Jesús nos habla de ser responsables, de ser conscientes de que como cristianos tenemos una misión, una responsabilidad. Y Jesús sabe que a veces no somos responsables y no hacemos lo que debemos.
Por eso debemos ser cristianos despiertos y no dormidos. Y el Adviento sirve para despertar, para encender nuestras luces, las de nuestro corazón y esperar a que Jesús nazca de nuevo.
Adviento litúrgico y Adviento espiritual
1.- Dijo Jesús a sus discípulos: mirad, vigilad, pues no sabéis el momento. Este domingo comienza el Adviento litúrgico, que durará hasta el día de Navidad. El Adviento litúrgico es el tiempo que la Iglesia quiere que los cristianos lo dediquemos a prepararnos para conmemorar dignamente el aniversario de la venida de nuestro Señor Jesucristo al mundo, acontecimiento que, como sabemos, ocurrió hace ya dos mil diecisiete años. El Adviento litúrgico se refiere, naturalmente, a la preparación litúrgica. El color morado que usamos en las celebraciones de Adviento significa preparación y penitencia, porque queremos llegar a la Navidad con el alma limpia.
¡Ya llega el Adviento!
El Adviento es estar atentos al Señor que viene.
No es simplemente un momento del Año Litúrgico. ¡Es un tiempo de esperanza! “¡Estar despiertos y vigilantes!”
No es una amenaza. Es una Exhortación. Es una actitud que abarca e ilumina toda la vida del cristiano.
Es un mirar a Jesús que vino en la historia para enseñarnos a vivir humana y divinamente. Que viene en cada pobre y necesitado y vendrá al final de los tiempos como Él nos prometió.
Cada uno sabe cuáles son sus “excesos”. Ya es hora de “despertarnos” de nuestra apatía, nuestra indolencia, y es preciso luchar con más decisión y arranquemos de raíz todo aquello que puede desagradar al Señor que viene.
30 noviembre 2017
Hablando del Adviento
*Nos trae buenas nuevas (en medio de un noticiario negativo)
y esperanza (en un laberinto pesimista)
*Nos llama a la serenidad y a la confianza. ¡Hay tantas
razones para alterarnos y distanciarnos!
*Nos prepara, no ya al acontecimiento de la Navidad, sin a
aquel instante definitivo: ¡EL SEÑOR VENDRÁ!
*Nos constituye en “vigilantes”. Vivir esperándole y….como
Dios quiere; no como el mundo exige.
¿Quién viene? ¿Para qué viene?
¡Viene el Señor!
Para encontrarse con todos los hombres
¡Viene el Señor!
Para darnos luz y calor
frente a un mundo oscuro y frío
¡Viene el Señor!
Para levantarnos y darnos vida
cuando caemos y nadamos en permanente muerte
¡Viene el Señor!
Para ofrecernos horizontes y futuro
ante una realidad sin sentido y tan vacía
¡Viene el Señor!
El camino del Adviento
Conduce hacia Belén. Al rincón donde, Dios en pequeño, nos hablará del amor y
de la ternura en la pequeñez e inocencia de un Niño.
Está formado por personas que buscan y
esperan. Por aquellos que intentan
encontrarse con Dios para nunca perderlo.
Es iluminado por la luz de la fe. Por ese camino avanzan aquellos que, siendo conscientes
de lo bueno que hay en el mundo, intentan también transformar la realidad
negativa con la inspiración del Espíritu Santo
No está exento de dificultades. Todo aventurero, en su escalada, ha de quemar horas y
sufrir para llegar hasta la cima. Hay que dejar, en el llano, aquello que nos
añade peso.
El camino del adviento está cuajado por
melodías de alegría. Meterse en él,
automáticamente, produce una sensación de paz y de gozo: ¡viene el Señor a
nuestro encuentro!
Palabras con sabor a Adviento
BUSQUEDA. Sabemos que somos limitados y, por ello mismo, queremos algo más. ¿No
estará Dios en el principio y final de todo?
VIGILANCIA. No podemos perder el tren de la felicidad. Cuando pase Jesús a nuestro
lado ¿nos encontrará al borde de la estación o distraídos?
OJOS ABIERTOS. Para no dejarnos embobar por los “diosecillos” sin fundamento. Seducen
pero, luego, nos dejan tirados. Jesús nunca falla
ORACION. Sin alimento, las personas, mueren. Sin oración, los cristianos y su misma
vida cristiana, se debilitan.
LUZ. Para ver en toda su intensidad lo que la Navidad nos trae. Luz verdadera
frente a la artificial. Luz divina frente a la colorista, frívola y consumista
PEREGRINACIÓN. Somos peregrinos en busca del santuario del amor de Dios en la tierra. Un
santuario humilde, pequeño, de carne y hueso: el Salvador
Suscribirse a:
Entradas (Atom)