(Misa con niños, catequistas y padres)
Prepara: Javier Leoz
*Objetivo: animarnos a ser portadores del Señor en todos los momentos de nuestra vida
*Idea: María, esperando al Señor, se pone en camino y es reconocida como la Madre del mismo Dios por su prima Isabel
1. MONICIÓN DE ENTRADA
Estamos ya a las puertas de la Navidad y, en este 4º domingo de adviento, la Iglesia nos propone como ejemplo y modelo a seguir a la Virgen María.
Ella, llena del Señor, lejos de quedarse en casa, marcha para ayudar a su prima Santa Isabel. Allá, tanto Isabel como Juan –que gime en su interior- reconocerán a la Madre del Señor.
Que también nosotros, a punto de comenzar la Navidad, sepamos reconocer a María como aquella que nos da al Salvador y que, también nosotros, salgamos al encuentro de las personas que en estos días más pueden necesitar una sonrisa, ayuda, estímulo, fe, esperanza o alegría. Ojala que, como María, en este Año de la Fe, también salgamos de nosotros mismos y vayamos al encuentro de los que sufren. Que seamos generosos y que no nos quedemos al margen de los sufrimientos de la humanidad.