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09 marzo 2025

El Espíritu le iba llevando por el desierto. Y era tentado. I Domingo Cuaresma

 Jesús, lleno de Espíritu Santo, regresó del Jordán. El Espíritu Santo lo llevó al desierto, donde durante cuarenta días fue tentado por el diablo. Durante esos días no comió nada, y al final tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan». Jesús le respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre». Luego el diablo lo llevó a un lugar alto, le mostró todos los reinos del mundo en un instante y le dijo: «Te daré todo este imperio y el esplendor de estos reinos, porque son míos y se los doy a quien quiero. Si te pones de rodillas y me adoras, todo será tuyo». Jesús respondió: «Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás». Entonces lo llevó a Jerusalén, lo subió al alero del templo y le dijo: «Si eres hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: Ordenará a sus ángeles que cuiden de ti, que te lleven en las manos para que no tropiece tu pie con ninguna piedra». Jesús le respondió: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios». Y acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta el tiempo oportuno.

Lucas 4, 1-13
Comentario del Evangelio

JESÚS, UN HOMBRE REAL CON TENTACIONES: I Domingo Cuaresma

 Por Gabriel González del Estal

Jesucristo era un hombre real y verdadero; por eso no sólo no debemos extrañarnos de que tuviera tentaciones, sino que no hubiera sido hombre real si no las hubiera tenido. Todos nosotros tendremos tentaciones a lo largo de toda nuestra vida y, como verdaderos discípulos de Cristo, tenemos la obligación de luchar contra ellas y, con la gracia de Dios, vencerlas. En este primer domingo de cuaresma debemos hacer el propósito de luchar con humildad y con gran fortaleza contra las tentaciones de poseer injustamente cosas materiales, contra la vanidad que nos impulse a dominar a los demás y a ponerlos a nuestro servicio, en lugar de ser servidores de los demás, contra el querer usar a Dios y querer que se ponga a nuestro servicio, en lugar de poner nosotros toda nuestra vida al servicio del evangelio, contra todas las tentaciones que el cuerpo nos pondrá todos los días contra el espíritu. No es malo tener tentaciones, lo malo es dejarnos vencer por ellas. Que el ejemplo de Cristo nos anime, durante esta cuaresma, a luchar contra las tentaciones.

08 marzo 2025

I Domingo Cuaresma: LAS TENTACIONES

 Por Ángel Gómez Escorial

1. - El seguimiento activo de Cristo, con su análisis objetivo de situaciones, nos da el conocimiento objetivo de que existe la tentación y que, generalmente, viene de fuera. Hemos dicho alguna vez que una de las sorpresas más notables que se lleva el recién convertido es que la vida religiosa no es una fantasía, un ensueño o un engaño. La búsqueda continuada de un análisis certero de nuestro comportamiento nos da objetividad. Cuando pensamos en la naturaleza exacta de algo que hemos hecho, no vamos a engañarnos a nosotros mismos con agravamiento o atenuación de dichos comportamientos. Llamaremos al pan, pan; y al vino, vino; y eso continuamente. Entonces se vive en un régimen de objetividad que antes no era así cuando no analizábamos a la luz del camino de Cristo nuestros acontecimientos.
2.- Sobre esta base, se detecta la tentación como un engaño continuado. La base de la tentación está habitualmente en la cercanía de alguno de nuestros anhelos o en las zonas de nuestra voluntad que son más débiles. No es extraño que el sexo, del dinero, de la supervivencia, ocupe lugares importantes en el repertorio de nuestras tentaciones. Son instintos y realidades muy metidos dentro de nosotros y, por ello, somos vulnerables. Pero la forma de la tentación siempre será un engaño, un camino de confusión o una realidad modificada sutilmente.

PENITENCIA CUARESMAL

 Por Francisco Javier Colomina Campos

La Cuaresma es el camino que nos llevará hasta la Pascua, hasta la gran noche de la Vigilia Pascual. En esa noche, todos los cristianos renovaremos las promesas de nuestro Bautismo. Por ello, la Cuaresma nos ayuda a profundizar en nuestra vida cristiana, en las renuncias y en la profesión de fe que renovaremos en la noche de Pascua. En este primer domingo, las lecturas nos invitan a tomarnos en serio la penitencia cuaresmal y a recordar nuestra profesión de fe.

07 marzo 2025

Domingo I de Cuaresma 6 marzo: Oración de los Fieles

 

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UNIDOS ANTE EL SEÑOR, LE PEDIMOS:
• POR LA IGLESIA: PARA QUE, FORTALECIDA CON EL PAN DE LA PALABRA DE DIOS, NO CAIGA EN LA TENTACIÓN DE CONFIAR EN PODERES Y MEDIOS EXTRAÑOS A SU MISIÓN EN EL MUNDO, ROGUEMOS AL SEÑOR.
• POR LOS PUEBLOS SUBDESARROLLADOS, INCAPACES, POR CARECER DE MEDIOS, DE SOLUCIONAR SUS GRAVES PROBLEMAS: PARA QUE ENCUENTREN LA AYUDA FRATERNA DE LOS PAÍSES MÁS DESARROLLADOS, ROGUEMOS AL SEÑOR.
• QUE EN TODOS LOS CRISTIANOS CREZCA EL AMOR A JESÚS, Y QUE JUNTO A ÉL APRENDAMOS E VENCER LAS TENTACIONES, ROGUEMOS AL SEÑOR.
• POR NOSOTROS, AQUÍ REUNIDOS, QUE HEMOS ESCUCHADO “NO SÓLO DE PAN VIVE EL HOMBRE”: PARA QUE SE NOS DESPIERTE EL HAMBRE DE LA PALABRA DE DIOS, QUE SURGE EN TODA SITUACIÓN, TAMBIÉN EN LAS CARENCIAS HUMANAS, ROGUEMOS AL SEÑOR.
DIOS, PADRE NUESTRO, QUE EL EJEMPLO DE CRISTO EN EL DESIERTO NOS INSPIRE Y DÉ FUERZA PARA VENCER LAS TENTACIONES DEL CONSUMISMO, DE LA RELIGIÓN INTERESADA Y DE LOS ÍDOLOS MODERNOS. POR CRISTO NUESTRO SEÑOR.

Pautas para la homilía: I Domingo Cuaresma

 

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La Cuaresma nos empuja hacia el desierto, para tener una experiencia semejante a la del pueblo de Israel y del mismo Jesús. Para escapar de la esclavitud y entrar en la tierra prometida, Dios nos hace pasar por el desierto. El desierto es un lugar donde los recursos básicos de la vida son escasos: no abunda el agua ni la comida, no hay comodidades,… Ahí se palpan mejor nuestros propios límites; ahí la tentación se hace más recia, más fuerte. ¡Cómo se echan de menos las seguridades de la ciudad o de los lugares más habitados! ¡Qué difícil se hace el ejercicio de la libertad cuando se carece de lo necesario!, uno está más a merced de las promesas fáciles que garantizan soluciones rápidas.

Notas para fijarnos en el evangelio Domingo I de Cuaresma

  • Jesús “regresa del Jordán” (1), dónde se ha manifestado quien es (Lc 3,21-22).

• En toda la misión, Jesús viene a enfrentarse al mal. Así lo indica la cifra “cuarenta” (2), símbolo de un periodo de tiempo largo. Y es en toda su misión como Jesús está “lleno del Espíritu Santo” (1): es el Espíritu Santo quien conduce toda la misión de Jesús (Lc 1,35; 3,16.22; 4,14.18; 10,21).
• Ante las tentaciones (2) y dificultades el Espíritu le da fuerzas para enfrentarse con ellas. Y así Jesús da testimonio a los discípulos, que también serán tentados (Lc 22,3.31.40), y les enseña a orar por no caer “en la tentación” (Lc 11,4).
• La primera tentación (3) es la de actuar sin obedecer el Padre. La voluntad del Padre es que el “Hijo” recorra el camino de la humanidad. Jesús responde (4) que el auténtico alimento es cumplir dicha voluntad (lo hace citando Dt 8,3, dónde se expresa la necesidad que tiene la humanidad de la palabra que sale de la boca del Señor). Cumplir la voluntaddel Padre –ser hombre con todas las consecuencias– es la única cosa que puede identificar a Jesús como “Hijo de Dios”.

NO HAGAMOS SONREÍR AL DIABLO: I Domingo Cuaresma

 Por Javier Leoz


Comentábamos, el miércoles de ceniza, que la cuaresma tiene un fin primordial: removernos espiritualmente por dentro (y en la praxis por fuera) para que gran día de la Pascua, renovemos y actualicemos aquel Bautismo que recibimos un día, pero sobre el que, tal vez, se hallan adherido algunas telarañas que es conveniente limpiar con la ayuda de este tiempo intenso y cuaresmal.

1.- Son cuarenta días de peregrinación. De gozar con la Palabra de Dios. De detenernos por el camino y conmovernos con las situaciones que reclaman nuestra atención y compromiso efectivo y gratuito. Es un tiempo, en definitiva, para interpelarnos seriamente si ese amante que los cristianos tenemos, Cristo, es capaz de condicionar y centralizar un poco nuestra vida en El; de que nuestro cuerpo prescinda de algunas cosas por su nombre; de que nuestra fe sea fortalecida con la vitamina de la oración en medio del ruido y del caos o, sigamos adelante como cristianos en una realidad que, con frecuencia, es un interminable desierto donde somos probados en la fe, invitados a renunciar a nuestras raíces cristianas o embelesados desde el alero de la ansiedad para tener y soñar lo que nunca podremos alcanzar.

06 marzo 2025

Domingo I de Cuaresma. Fichas para niños 2

 


Domingo I de Cuaresma. Fichas para niños 2

Domingo I de Cuaresma: Guión Litúrgico

 PRIMER DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)

  1. Jesús Experimentó Nuestras Tentaciones
  2. Con Jesús en el Desierto
Saludo (Ver Segunda Lectura)
Que la Palabra de Dios esté bien cerca de ustedes,
en sus labios y en su corazón.
Que sus labios confiesen ahora
que Jesús es nuestro Señor y Salvador. 
Que su gracia esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante (Dos Opciones)
1.         Jesús Experimentó Nuestras Tentaciones
El pueblo de Dios, ahora en nuestro tiempo, siente la fuerte tentación de permitir que los bienes de consumo le encarcelen y le esclavicen. Miremos a Jesús: Él  rechazó dejarse fascinar por ellos, y quiere que nosotros tengamos hambre, no de cosas materiales y mundanas,  sino  más bien hambre de fraternidad con los hermanos, de oración, de Dios.
El pueblo de Dios siente la fuerte tentación de impresionar y de controlar a los demás. Miremos a Jesús: Él vino para instaurar el poder del amor y nos dice que sirvamos a Dios en los hermanos.
El pueblo de Dios siente la fuerte tentación de crear sus propios ídolos y hacerse a sí mismo el centro del universo. Miremos a Jesús: Él quiere que con él demos culto y adoremos solamente a Dios. Con él, que resistió y venció resueltamente las tentaciones, entramos con confianza en esta Cuaresma.

ES PRECISO ROBUSTECER LA VOLUNTAD: I Domingo Cuaresma

 Por Antonio García-Moreno


1.- LAS PRIMICIAS.- Dios no necesita nada, lo tiene todo. Es dueño de los bosques, de las montañas, de los valles, de la llanura y de los mares. Precisamente por ser Señor de cuanto existe, es necesario que el hombre reconozca de algún modo ese señorío. Desde muy antiguo los pueblos ofrecen a Dios las primicias de los campos, los primeros frutos, las primeras crías. Al ofrecer eso que era lo más preciado, reconocían el dominio soberano de Dios, le rendían pleitesía.

Hay que ofrecer lo mejor a Dios. También hoy día, ya que también hoy Dios es dueño absoluto de todo. Ofrecer nuestra juventud, los mejores años de nuestra vida, nuestro más limpio amor, nuestro corazón sin dividir. Ofrecerle nuestro trabajo bien hecho, acabado hasta en los más mínimos detalles.

I Domingo de Cuaresma Moniciones

 MONICIÓN DE ENTRADA


Sed todos bienvenidos a esta Eucaristía del Domingo Primero de Cuaresma. El pasado miércoles, el Miércoles de Ceniza, comenzaba la Cuaresma, que es un tiempo de amor y de conversión. La Palabra de Dios nos muestra --hoy y siempre-- su fuerza para hablarnos de reconciliación. Dios sabe que el hombre seguirá destruyendo la naturaleza, tratando de dominar a los demás; pero Él, frente a este proceder, nos da su bondad, su misericordia y su paciencia infinita. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de crecer, día a día, en el amor a los hermanos… Empecemos, pues, sobre esa estela del amor de Dios, que nos llevará a vivir los misterios más grandes de nuestra fe, como son la Muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesús y su Resurrección gloriosa.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

Comentario bíblico (2): I Domingo Cuaresma

 

Primera lectura: (Deuteronomio 26,4-10)

Marco: El Deuteronomio fue compuesto hacia el s. VI a.C. como una reflexión inspirada por la predicación profética. Es obra de predicadores itinerantes que insisten en la elección de Israel y sus consecuencias. El capítulo 26 es el final del código deuteronómico. Los versículos 4-10 se refieren a la ley sobre las primicias que todos los israelitas deben ofrecer a Dios. Es como un recuerdo permanente del don de la Tierra, uno de sus temas centrales.

Reflexiones

1ª) ¡La conmemoración del pasado liberador es garantía y acicate para el presente!

Tú dirás ante el Señor: “Mi padre era un arameos errante, que bajó a Egipto.. los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron... El Señor miró nuestra angustia... Nos sacó de Egipto... Nos introdujo en este lugar y nos dio esta tierra. La profesión de fe del pueblo israelita manifiesta y refleja la relación personal e histórica con su Dios liberador. Se subraya el carácter de encuentro personal que reviste y entraña la profesión del israelita. Por la fe, el hombre se adhiere, acepta y entra en comunión con un Dios personal. No se entretiene en reflexiones más o menos abstractas. Dios se hace presente a su pueblo en momentos cruciales de la historia, y lo seguirá estando hasta el fin de los tiempos.

Evangelio dialogado para niños: I Domingo Cuaresma

 Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

Niño1: ¡Hola, amigas y amigos! Os invitamos hoy a escuchar una historia muy curiosa sobre Jesús.

Niño2: Claro, ya sabéis por qué decimos que es una historia diferente, porque desde el miércoles de ceniza estamos ya en la Cuaresma.

Niño1: Sí, sí. Recordad que Cuaresma significa cuarenta días, los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto.

Niño2: Sí, Jesús estaba solo en el desierto, pero recibió una visita bastante desagradable.

Niño1: Yo he oído decir que esa “visita” la recibimos todos de vez en cuando. Jesús nos enseñó cómo debemos enfrentarnos a ella. ¡Vamos a verlo!

Fichas para niños: I Domingo Cuaresma

 

Domingo I de Cuaresma. Moniciones 4

 MONICIÓN DE ENTRADA


El Miércoles de Ceniza –hace pocos días, hace pocas horas—comenzaban la Cuaresma tiempo de amor y de conversión. Y por ello, hoy, os damos con gran emoción y efecto la bienvenida a esta primera eucaristía cuaresmal. Y ante ello deciros que la Palabra de Dios nos muestra --hoy y siempre-- su fuerza para hablarnos de reconciliación. Dios sabe que el hombre seguirá destruyendo la naturaleza, rompiendo nuestras relaciones, tratando de dominar a los demás; pero Él frente a este proceder nos ofrece su bondad, su misericordia y su paciencia infinita. Nos regala, además, el arco iris de su amor para recordarnos su alianza. Para recordarnos que Él siempre estará con nosotros, aunque a veces nuestras obras dejen mucho que desear. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de mayor amor a los hermanos… y es lo que nos va a mostrar esta Eucaristía.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura –del Libro de Deuteronomio-- nos muestra cómo el hombre, en los momentos cruciales de su historia, siempre busca a Dios. Y es un testimonio claro para decirnos que Dios siempre estuvo a su lado, en medio de las dificultades, para liberarlos y protegerlos.

S.- Este salmo 91 es, precisamente, el que cita el demonio, en la tentación a Jesús en el desierto. Y lo sutil del tentador está en el Salmo 91 era el himno triunfal de los judíos a la confianza en el Señor. Formaba parte de las oraciones personales. Y por eso el Diablo intenta confundir al Señor invocando la confianza en Dios. Para nosotros nos puede servir también de oración personal invocando la confianza del Señor para que nos libre de las tentaciones.

2.- San Pablo, en la segunda lectura que procede de la Carta a los Romanos nos dice que la fe es esencial en nuestra vida, para recordarnos que el Señor es el único Señor, y Él nunca nos defraudará.

3.- El fragmento evangélico de hoy es de San Lucas y nos narra las tentaciones de Cristo en el desierto. Confirma este evangelio que las pruebas y tentaciones formarán siempre parte de nuestra vida; pero, si vivimos junto a Cristo, seremos capaces de vencerlas y saldremos liberados de ellas. Cristo supo vencer al Tentador. Y nosotros, junto con Jesús, también sacaremos el pecado de nuestra vida.

Lectura de Postcomunión

HIMNO DE VÍSPERAS



Libra mis ojos de la muerte; 

dales la luz que es su destino. 

Yo, como el ciego del camino, 

pido un milagro para verte. 



Haz de esta piedra de mis manos 

una herramienta constructiva; 

cura su fiebre posesiva

y ábrela al bien de mis hermanos.



Que yo comprenda, Señor mío,

al que se queja y retrocede; 

que el corazón no se me quede

desentendidamente frío.



Guarda mi fe del enemigo

(¡tantos me dicen que estás muerto!...) 

Tú que conoces el desierto,

dame tu mano y ven conmigo. 



(Diurnal. Liturgia de las Horas)

Exhortación de despedida

Qué el tiempo de cuaresma nos llene de alegría por la promesa de conversión profunda que el mismo Jesús de Nazaret nos ha mostrado hoy. Él sufrió tentaciones para no ser en nada diferente a nosotros, salvo en el pecado. Pero con Él en cercanía podremos vencer al Mal.

Domingo I de Cuaresma. Moniciones 3

 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Las lecturas que se leen en la Iglesia entre el Miércoles de Ceniza y el Primer Domingo de Cuaresma, que celebramos hoy, nos explican en qué consiste el ayuno, en qué consiste la conversión.
Especialmente importantes son las palabras del Evangelio de ayer:
«No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».
Porque los que se creen justos no van a escuchar Su voz.
***
Entonces éste puede ser nuestro propósito para la Cuaresma:
«Descubre al publicano que llevas dentro».

Domingo I de Cuaresma. Oración de los Fieles 2

 QUE TU PALABRA NOS ALIMENTE

Comienza la Cuaresma. Tiempo de ayuno y oración, pedimos al Padre que nos dé fuerzas para llevar a cabo los propósitos de esta Cuaresma:
R.- QUE TU PALABRA NOS ALIMENTE.
1.- Por el Papa, los obispos y sacerdotes, para no desfallezcan nunca en su misión de anunciar el evangelio y se afiancen cada día más en la santidad.
OREMOS
2.- Por los que gobiernan, imparten justicia, promulgan leyes, dirigen los medios, las multinacionales, para que reconozcan las tentaciones y obren conforme al plan de Dios.
OREMOS

I Domingo Cuaresma: Bendito seas, Padre de Florentino Ulibarri

 

Bendito seas, Padre,
por este tiempo tan oportuno,
para la conversión y el encuentro,
que Tú concedes gratis
a todos tus hijas e hijos que andamos
desorientados por los caminos de la vida.

Bendito seas, Padre,
porque llamas a cada hombre y mujer,
sea cual sea su historia o su vida,
a emprender cada día,
de manera más personal y consciente,
su compromiso de seguir a Jesús,
tu Hijo y nuestro Hermano.


Bendito seas, Padre,
por despertarnos
de nuestros dulces sueños,
tan vaporosos e infecundos, por interpelarnos
en lo radical de la vida,
por liberarnos de nuestras falsas seguridades,
por poner al descubierto nuestros ídolos
secretos que tanto defendemos
e intentamos justificar.

El ayuno de Jesús en el desierto: I domingo Cuaresma

 Desde el miércoles último —miércoles de ceniza— estamos recorriendo un nuevo tiempo litúrgico: Cuaresma. La Iglesia, que sabe que Cristo va a morir en la Cruz, sabe también que va a morir por nuestros pecados. De ahí que la Cuaresma sea una llamada constante a la penitencia, al desagravio. (La penitencia, bueno es recordarlo, no es una virtud triste: una “virtud triste” es siempre una “triste virtud”. Es una virtud alegre, como todas las virtudes auténticas. La alegría penetra toda la vida cristiana, también por tanto el espíritu de penitencia, como la Iglesia nos ha recordado en el pórtico de la Cuaresma con palabras de Jesús: “Cuando ayunéis, no os pongáis tristes…”).

El evangelio de este domingo significa un salto atrás en el tiempo: nos traslada al comienzo de la vida pública de Jesús, cuando el Señor, después de recibir el bautismo de Juan y a impulsos del Espíritu Santo, se dirige al desierto para ser tentado por el demonio. Aquel ayuno de cuarenta días, preparación para la vida pública, es el modelo divino de los días que ahora empiezan a transcurrir: Cuaresma.