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24 mayo 2026

Pentecostés

 Celebramos hoy la gran solemnidad de Pentecostés. De tanto oír y hablar de fiestas y de tanto oír y leer los textos evangélicos, corremos el peligro de que perdamos la fuerza y la novedad de la fiesta y del mensaje que nos ofrece la Palabra de Dios. La experiencia de Jesús resucitado siempre es novedosa y sorprendente. Los discípulos se encontraban encerrados, asustados por miedo a los judíos (cf. v.19). De forma improvisada y misteriosa, Jesús se coloca en medio de ellos. Este encuentro cambia la vida de los discípulos, quienes se alegran al ver al Señor. Cristo, además, los ofrece su paz, los confía la continuación de su misma misión, sopla sobre ellos insuflándolos el Espíritu Santo y los da el poder de perdonar los pecados. Ya no estaban solos, tenían con ellos a Jesús, y con él los enemigos pierden su fuerza.

El evangelista quiere provocar un interrogante en nosotros. ¿Qué es lo que nos impide, personal y comunitariamente, el encuentro con Jesús resucitado?… Jesús no entró atravesando las paredes; Jesús estaba presente en la comunidad, vivo y resucitado; estaba ya antes, solo que a los discípulos les costó tiempo darse cuenta de su presencia. La experiencia de la resurrección de Jesús se encuentra siempre con las resistencias humanas y las puertas cerradas. ¿Cuáles son nuestras resistencias?… ¿Qué miedos nos impiden abrir nuestras puertas a Cristo resucitado?… Cerrar las puertas, de manera individual o comunitaria, es la indisposición del corazón a abrirse a Dios y al hermano. La experiencia de los discípulos puede ser nuestra experiencia. Como los discípulos, necesitamos el encuentro personal y comunitario con Jesucristo resucitado, conscientes de que por muchos que sean nuestros miedos y resistencias, la fuerza de Cristo es mucho más poderosa. No hay vida cristiana auténtica sin una experiencia personal y comunitaria de la resurrección de Jesús, y solo abriéndonos a esta experiencia serán nuestros los regalos que Jesús donó a los discípulos. Y el primer regalo de este encuentro con Jesús es una alegría profunda; así lo vivieron los discípulos y así lo vive toda persona que se abre a este encuentro, por muchas dificultades que tengan que pasar; basta con escuchar los testimonios y ver las expresiones de tantas personas que en medio de la persecución transparentan la alegría y la paz que solo el Señor puede dar. Si Cristo, fuente de esa alegría, está con nosotros, nada ni nadie nos la podrá arrebatar. Y con la alegría nos viene la paz, la paz que Él mismo nos ha comprado con su sangre y que ahora entrega como don. La paz de Cristo va ligada a la esperanza de un encuentro definitivo con él. Los dones se van engarzando como eslabones de una misma cadena: el encuentro con Jesús resucitado nos lleva a ser testigos de su resurrección y a participar de su misión, la misma que Jesús ya tenía y que ellos habían compartido. Afirmar que Cristo ha resucitado no significa cruzarnos de brazos, sino anunciarlo en el día a día y en los distintos ambientes en los que nos encontremos.

También nos regala el Espíritu Santo, capaz de convertirnos en criaturas nuevas, que nos fortalecerá para la misión, facilitará la comprensión de la identidad de Jesús y el sentido profundo de sus palabras… El Espíritu es el don supremo que Dios nos concede. Al recibir el Espíritu, ya no recibimos tan sólo los dones del Espíritu, sino que recibimos a Dios mismo, el don por excelencia, permitiéndonos vivir su propia vida, participar de su misma naturaleza y haciéndonos herederos de su gloria. Por eso la Iglesia nos propone para esta celebración en la que culminan las fiestas pascuales la oración: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles. Envía, Señor, tu Espíritu, que renueve la faz de la tierra. Amén.

21 mayo 2026

Moniciones: Domingo de Pentecostés. Ciclo A. 24 de mayo del 2026

 Entrada:

Muy buenas (noches, días, tardes).  Hoy celebramos la fiesta de Pentecostés.  Creo en el Espíritu Santo, decimos en la profesión de fe.  Y creer en el Espíritu Santo supone un estado permanente de revisión y renovación.  Pentecostés es un buen momento para darnos cuenta quién manda en nosotros, en nuestro ser.  Veamos ahora a luz de la Palabra y del encuentro eucarístico si nuestra vida está orientada por el Espíritu de Cristo o por el espíritu individualista y consumista de nuestra sociedad post-moderna.

Peticiones Pentecostés

 


Moniciones Pentecostés

 


¡QUE VENGA, SEÑOR!

 

¡QUE VENGA, SEÑOR!

Tu Espíritu de escucha; cuando como María, estamos atentos a lo que nos dices
Tu Espíritu de serenidad; cuando las noches son más fuertes que el día
Tu Espíritu de fortaleza; cuando la debilidad se impone al tesón
Tu Espíritu de alegría; cuando nos dormimos en los laureles
Tu Espíritu de constancia; cuando no vemos fruto a su tiempo
Tu Espíritu de comunión; cuando surgen las divisiones
Tu Espíritu de comprensión; cuando se hace inteligible tu mensaje
Tu Espíritu de fraternidad; cuando se quiebra la unidad
Tu Espíritu de valentía; cuando nos quedamos inmóviles
Tu Espíritu de ruptura; cuando nos ataca el inmovilismo
Tu Espíritu de eternidad; cuando habla más la muerte que la vida
Tu Espíritu de vida; cuando estamos llenos de todo y de nada
Tu Espíritu de aliento; cuando nos asfixia la contaminación del mundo
Tu Espíritu de resurrección; cuando nos instalamos en lo efímero
Tu Espíritu de misión; cuando todo nos parece hecho
Tu Espíritu de perdón; cuando el hombre se sienta incomprendido
Tu Espíritu de Eucaristía; para que nunca nos falle el alimento.

Algunos recursos para Pentecostés publicados en el Blog

  

Cantos: 24 de mayo de 2024 Domingo de Pentecostés

  Entrada: *El Señor os dará su Espíritu Santo, MD 375-1 (975-1); Veni, creator Spiritus, MD 379 (979) / CLN 251; La alianza nueva, MD 371 (971) / CLN 253; Iglesia peregrina, MD 19 (619) / CLN 408.

Responsorial: *Envía tu Espíritu, Señor, MD 135 (735) / CLN D38.
Secuencia: Ven, Espíritu divino, MD 377 (977) / CLN 258.
Aleluya: MD C2 / CLN E2.
Comunión: Envía tu Espíritu, MD 373 (973) / CLN 254; El Espíritu de Dios, MD 375-2 (975-2); Oh, Señor, envía tu Espíritu, MD 372 (972) / CLN 252.
Final: Después del envío pascual («Podéis ir en paz, aleluya, aleluya»), se puede entonar un canto devocional mariano apropiado: Regina cæli, MD 392 (992) / CLN 303; Reina del cielo, MD 388 (988-1) / CLN 324.

Señor, pasa hasta el fondo: Pentecostés

 

No permitas que nos encerremos
en nuestros duelos ni autocompasiones,
no nos dejes dar demasiada importancia a lo que nos ocurre,
impide que la enfermedad, el paro,
el desamor o la desgracia nos bloquee,
porque entonces vivimos sin Ti,
y así no hay forma de superarlas.

¡Cuántas veces nos has demostrado
que vivimos anclados en nuestra pena
y lo único que nos libera
es dejar de autocompadecernos y escuchar al otro!
Minimiza, Señor, nuestros miedos y vuélvenos misericordiosos,
compasivos con los hermanos y adivinos de sus dificultades.
Sólo así podremos sanarnos y recuperar la energía vital.

Liturgia del Domingo 24 de Mayo de 2026

  Domingo de Pentecostés

Solemnidad

Salterio III

Color: rojo

INTRODUCCIÓN

El Espíritu Santo ha sido derramado sobre el mundo y sobre nuestros corazones, él es el espíritu de la vida, es el espíritu de la santidad, es el espíritu defensor, abogado y maestro. El Espíritu Santo derramado sobre la Iglesia, hace que ésta sea fortalecida y permanecerá para siempre con los discípulos de Cristo. 

Él nos iluminará y nos sostendrá cuando los acontecimientos y las situaciones exijan de nosotros el testimonio claro y explícito del Evangelio. El Espíritu Santo nos ayudará a discernir los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio. De esta manera, cada generación de creyentes podrá responder de modo adecuado a las interpelaciones del mundo y de Dios. El fruto de la Resurrección de Jesucristo es la donación del Espíritu, que como una primicia nos garantiza la transformación definitiva de nuestra existencia fraterna. La acción del Espíritu en la vida de la Iglesia es permanente haciendo viva y efectiva la acción de Dios. En este día de Pentecostés pidamos la gracia al Señor de dejarnos interpelar por Él y por el mundo, y con la certera acción del Espíritu, dejémonos transformar para la gloria de Dios.

Antífona de entrada             Sab 1, 7 

El Espíritu del Señor llena la tierra, y él, que mantiene unidas todas las cosas, sabe todo lo que se dice. Aleluya. 

Gloria

ORACIÓN COLECTA

EL AGUA Y EL ESPÍRITU

  Por Antonio García-Moreno

1.- El profeta vislumbra los acontecimientos que habían de ocurrir en los tiempos mesiánicos, aquellos días en los que las promesas dejarían de serlo para convertirse en gozosa realidad. El Espíritu de Dios se derramará sobre toda carne, llegará hasta los hombres infundiéndoles el hálito vital que les transformará, inyectando en ellos una fuerza nueva que les haga ver plenamente la maravilla de ser hijos de Dios, un impulso interno que les empuje a cumplir la divina ley del amor.

Peticiones para Pentecostés: SEÑOR, CONCÉDENOS LOS DONES DE TU ESPÍRITU

   SEÑOR, CONCÉDENOS LOS DONES DE TU ESPÍRITU

Estamos reunidos en tu nombre como aquella primera Iglesia. Te presentamos nuestros temores y problemas. Señor envía tu Espíritu que nos fortalezca. Repetimos:

R.- SEÑOR, CONCÉDENOS LOS DONES DE TU ESPÍRITU

1. – Que el Espíritu Santo derrame sobre el Papa, los obispos y sacerdotes el don de Sabiduría, para sepan anunciar en esta hora el mensaje siempre nuevo de Cristo.

OREMOS

2. – Que el Espíritu Santo derrame sobre los dirigentes de todas las naciones el don de Piedad para que sean sus actuaciones siempre en favor de los más necesitados.

OREMOS

Recursos Pentecostés: Dinámicas

 


Dinámica "El Carro de la Vida"

ANTES DE JUGAR: EL animador reunirá a los participantes en sesión plenaria, o bien en pequeños grupos, según sea necesario. Les presentara una  foto o dibujo de un carro en circulación a fin de comentar sus características
JUGANDO:  Terminada la conversación, distribuirán papel y lápiz a los participantes para responder a las siguientes pistas de trabajo en forma individual:
Pinte un carro que usted va a llamar: el carro de la vida. Ahora indique las siguientes especificaciones de su carro:
  1. Lugar dónde sale su carro y placa (lugar y fecha de su nacimiento).
  2. Identidad del carro: nombre y apellidos.
  3. ¿Quién maneja el carro: usted o sus padres, la novia(o), un amigo(a)?
  4. ¿Qué personas importantes viajan con usted? ¿En qué puesto: adelante, atrás, a un lado?
  5. ¿A qué velocidad marcha su carro?
  6. ¿Para dónde va su carro? (¿Qué ideal pretende alcanzar?)
  7. ¿Hay obstáculos en la carretera? (Dificultades para alcanzar su objetivo)
  8. ¿Cómo está el tráfico en la carretera?
  9. Los semáforos están en rojo (prohibición de seguir), en amarillo (¡alerta!), en verde (orden de continuar la marcha).
  10. ¿Qué elementos (DONES DEL ESPIRITU SANTO) importantes llevará usted para estar bien equipado para la carrera en la vida?
  

La misa del domingo 24 de mayo: misa con niños

  1.- ACOGIDA

   Bienvenidos Hermanos y hermanas:

   Bienvenidos a la celebración del domingo de Pentecostés, el último día de la cincuentena pascual. Hoy evocamos la experiencia de los apóstoles: el Espíritu desciende sobre ellos, los llena de coraje y los lanza a evangelizar, dando testimonio del Señor Jesús.  Como entonces, nosotros celebramos que Jesús nos regala su Espíritu que nos hace hombres y mujeres nuevos y nos llena de fuerza para difundir apasionadamente el Evangelio. Nos da alas para elevarse por encima de intereses y buscar la felicidad que es Dios, nos une y nos sostiene. ¡Ven Espíritu Santo!, es el grito que lanza hoy toda la Iglesia. Y le pedimos que nos llene de renovación interior, de fuerza, de ilusión, de alegría, de ganas de vivir nuestra fe como miembros de la Iglesia de Cristo.  (Un cartel: “El Espíritu Santo nos une y sostiene”).

20 mayo 2026

Para la catequesis: Solemnidad de Pentecostés

   Solemnidad de Pentecostés

Hechos 2, 1-11; Salmo 103; 1Cor 12, 3b-7.12-13; Juan 15, 26-27; 16,12-15 o Juan 20, 19-23

Evangelio: Juan 15,26-27; 16,12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo. Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anu nciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes”.

Primera Lectura: Hechos 2, 1-11


El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse. En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: “¿No son galileos, todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y pros élitos; también hay cretenses y árabes. Y, sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”.


Reflexión

Preparando el Domingo (Adultos y Jóvenes) PENTECOSTÉS - CICLO A

 

PUEBLO DE DIOS QUE SALE AL ENCUENTRO

24 de mayo de 2026-DESCARGAR

PRIMERA LECTURA:
"Se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar” (Hechos 2,1-11)

SALMO:
"Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra” (Salmo 103)

SEGUNDA LECTURA: 
"Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo” (1 Corintios 12, 3b-7.12-13)

EVANGELIO:
"Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo” (Juan 20, 19-23)

Preparando el Domingo (Niños) PENTECOSTÉS - CICLO A

 

PUEBLO DE DIOS QUE SALE AL ENCUENTRO

24 de mayo de 2026-DESCARGAR 

PRIMERA LECTURA:
"Se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar” (Hechos 2,1-11)

SALMO:
"Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra” (Salmo 103)

SEGUNDA LECTURA: 
"Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo” (1 Corintios 12, 3b-7.12-13)

EVANGELIO:
"Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo” (Juan 20, 19-23)

19 mayo 2026

Recursos Pentecostés Vídeos para niños

 














Recursos Pentecostés 2: Fichas para niños

   Fichas para la catequesis


Ficha 1
Ficha 2
Ficha 3
Ficha 4
Ficha 5
Ficha 6
Ficha 7
Ficha 8

Láminas para colorear

Pentecostés: Fichas para niños

 



Cantos DOMINGO DE PENTECOSTÉS / 24 DE MAYO DE 2026

 

 Entrada: *El Señor os dará su Espíritu Santo, MD 375-1 (975-1); Veni, creator Spiritus, MD 379 (979) / CLN 251; La alianza nueva, MD 371 (971) / CLN 253. Responsorial: *Envía tu Espíritu, Señor, MD 135 (735) / CLN D38. Secuencia: Ven, Espíritu divino, MD 377 (977) / CLN 258. Aleluya: MD C2 / CLN E2. Comunión: Envía tu Espíritu, MD 373 (973) / CLN 254; El Espíritu de Dios, MD 375-2 (975-2); Oh, Señor, envía tu Espíritu, MD 372 (972) / CLN 252. Final: Después del envío pascual («Podéis ir en paz, aleluya, aleluya»), se puede entonar un canto devocional mariano apropiado: Regina cæli, MD 392 (992) / CLN 303; Reina del cielo, MD 388 (988-1) / CLN 324