06 marzo 2026

III Domingo Cuaresma: Para la Catequesis

 

 Resultado de imagen de jesus y la samaritana


Tercer Domingo de Cuaresma 


Lecturas: Éxodo 17, 3-7; Salmo 94; Romanos 5, 1-2.5-8; Juan 4, 5-42
Jesús y la mujer de Samaria
En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: “Dame de beber”. (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). La samaritana le contestó: “¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?” (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva”.

La mujer le respondió: “Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?” Jesús le contestó: “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”.
La mujer le dijo: “Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla”. Él le dijo: “Ve a llamar a tu marido y vuelve”. La mujer le contestó: “No tengo marido”. Jesús le dijo: “Tienes razón en decir: ‘No tengo marido’. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad”.
La mujer le dijo: “Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén”. Jesús le dijo: “Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”. La mujer le dijo: “Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo”. Jesús le dijo: “Soy yo, el que habla contigo”.
En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: ‘¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?’ Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: “Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Mesías?” Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.
Mientras tanto, sus discípulos le insistían: “Maestro, come”. Él les dijo: “Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen”. Los discípulos comentaban entre sí: “¿Le habrá traído alguien de comer?” Jesús les dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. ¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna. De este modo se alegran por igual el sembrador y el segador. Aquí se cumple el dicho: ‘Uno es el que siembra y otro el que cosecha’. Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto”. Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: ‘Me dijo todo lo que he hecho’. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: “Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el Salvador del mundo”.( Juan 4, 5-42)
Reflexión
Por mujer y por ser samaritana, Jesús no debería conversar con la mujer de la narración. Pero Jesús quiere dar el agua de su salvación a todos sin excepción. Solo Dios puede dar el agua viva. A Jesús no le importa conversar con una samaritana, aunque en aquel tiempo los samaritanos estaban muy mal considerados. ¿Cómo tratas tu a quienes no son como tú? Imagínate la conversación que tú tienes con Jesús. ¿Qué sabe Jesús de ti, que tu pensabas que nadie sabía? Jesús dice que quienes están cerca del ya no tienen sed, es decir, necesidad de cosas que los hagan felices. ¿Acudes tu a Jesús para buscar lo que más deseas?
Actividades
Representen el evangelio

III Domingo Cuaresma: Peticiones 4

 

  • Por la Iglesia, para que viviendo con fe y sinceridad este tiempo de conversión, sepa presentar a Cristo como fuente de agua viva. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por el Papa y todos los pastores que entregan su vida al servicio de los demás. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por nuestra Diócesis de Huesca y nuestro Obispo Julián, para que crezcamos en fidelidad al Evangelio y en comunión entre todos. ROGUEMOS AL SEÑOR

III Domingo Cuaresma: Sucedió junto al pozo de Jacob

 La escena es sugerente. Jesús sediento, cansado, agotado por el calor abrasador se sienta en el brocal del pozo, llamado pozo de Jacob. Poco tiempo después llega una mujer samaritana (los judíos y los samaritanos, a pesar de pertenecer al mismo país – no a la misma provincia- no se entendían, incluso se odiaban). El diálogo entre los dos personajes es modélico. Lo inician hablando de temas intrascendentes, incluso en un tono vacilón. Poco a poco van ahondando: de la sed física pasan a las inquietudes morales y espirituales. Modelo aplicable a la pastoral y a la educación: empezando por cuestiones superficiales se internan en temas profundos.

05 marzo 2026

III Domingo Cuaresma: Homilías 1

 En los tiempos modernos hay muchos adelantos en medicina, en libertades políticas y en tantas cosas. El nivel de vida ha mejorado.

Sin embargo, no somos felices a pesar de tanto adelanto, a pesar del consumismo y a pesar de que, al parecer, todo nos está permitido. La felicidad es el agua viva de la que nos habla el Evangelio de hoy.
La verdad es que todos los seres vivientes tenemos sed de felicidad. Sed de felicidad la tiene el león cuando ruge en la selva, la tiene la paloma cuando arrulla dulcemente, la tiene el ternerito cuando llama a su madre.
Y en los ojos de todo ser humano hay sed de felicidad. La hay en las pupilas de los hombres de todas las razas, en las miradas de los niños y de los ancianos, de las madres y de la mujer enamorada. La hay en cualquier persona.

Oración Universal: III Domingo Cuaresma

 


DOMIGO 3º DE CUARESMA /A

  J.A. Pagola

A GUSTO CON DIOS

La escena es cautivadora. Cansado del camino, Jesús se sienta junto al manantial de Jacob. Pronto llega una mujer a sacar agua. Pertenece a un pueblo semipagano, despreciado por los judíos. Con toda espontaneidad, Jesús inicia el diálogo con ella. No sabe mirar a nadie con desprecio, sino con ternura grande. «Mujer, dame de beber».
La mujer queda sorprendida. ¿Cómo se atreve a entrar en contacto con una samaritana? ¿Cómo se rebaja a hablar con una mujer desconocida? Las palabras de Jesús la sorprenderán todavía más: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, sin duda tú misma me pedirías a mí, y yo te daría agua viva».

III Domingo Cuaresma: ¿A QUÉ FUENTES ACUDES PARA SACIAR TU SED?

 

“Cuando no se soporta la sed, nuestra mente inventa espejismos, o somos capaces de beber aguas putrefactas. Pozos que abren abismos y que dan más sed que sacian”. Domingos anteriores nos hemos preguntado por nuestra “opción de vida” que, en de nitiva, busca la felicidad, la conquista definitiva de la estabilidad, aunque sabemos que la “subida” al monte y la “bajada” llevan consigo esfuerzo y trabajo. No hay amor sin dolor. Pero sin recursos no podemos seguir alimentando esa opción que, en de nitiva, es un camino, un proceso, un éxodo por un desierto. Se necesita agua para sobrevivir. El agua de la roca (1ª lectura). Y cada uno debe buscar su propia “dieta” para avanzar en el camino. Hay muchas aguas, hay muchas “dietas”, y muchas de ellas engañosas y fraudulentas, como las que se nos publicitan en la televisión. Lo más seguro es acudir al médico dietista, que nos conoce, nos proporciona la “dieta” que nos corresponde y nos acompaña en el proceso. Cada uno necesitamos el agua y los alimentos adecuados para llevar a cabo la opción y el proyecto de nuestra vida.

III Domingo Cuaresma: Misa con niños 2

 DOMINGO III de CUARESMA (A)

“El agua que da Vida”

(El evangelio de hoy y los de los dos próximos domingos eran una preparación inmediata para quienes iban a recibir el bautismo en la Vigilia Pascual: el agua (la samaritana); la luz (el ciego de nacimiento); la vida resucitada (Lázaro). Por lo tanto, se puede dar una cierta unidad a las celebraciones de los tres últimos domingos de Cuaresma.
. Un signo para la celebración: Un recipiente digno con agua.
. Se puede bendecir o estar ya bendecida. En un momento de la celebración (cuando se crea oportuno) se puede invitar a que algunos niños y adultos se acerquen hacia el recipiente con agua y, tomando agua en los dedos, hagan la señal de la cruz. Mientras tanto se canta: “El agua del Señor”.

. Quizás recordar al inicio de la misa que, aunque es día 19 de marzo y es San José, la fiesta litúrgica se celebra mañana. En algunos lugares se celebra el “Día del Seminario”. Y socialmente, el “Día del padre”.
. Una canción para la celebración: “El agua del Señor” (Kairoi). Para resaltar las palabras del Evangelio: “El que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed”).
1. MOTIVACIÓN
Amigos: Siempre hemos tomado el agua como un elemento que da vida a la naturaleza y a las personas. Jesús nos invitará hoy a experimentar “el agua que da Vida”. No te quedes sin participar. Merece la pena entrar en esta celebración que nos acerca más a las personas y a Jesús. Amigos, vamos a celebrar. Comenzamos cantando.
2. CANTO DE ENTRADA
3. SALUDO DEL SACERDOTE

III Domingo de Cuaresma: La Misa del Domingo

  Domingo 3º de Cuaresma 

Subrayados de la Palabra
  • 1ª lectura (Éx 17,3-7): «En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés: “¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?” ».
  • 2ª lectura (Rom 5,1-2.5-8): «En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros».
  • Evangelio (Jn 4,5-42): «Jesús le contestó: “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”».
Ecos de la Palabra para jóvenes y comunidades

Moniciones III Domingo de Cuaresma Ciclo A (8 de marzo de 2026)

  Monición de entrada

Les damos una cordial bienvenida, queridos hermanos, en este día del Señor. Dios ha querido reunirnos en torno a este altar, para celebrar, como una sola familia cristiana, esta Santa Misa, memorial de la Pascua del Señor, hacia la que nos encaminamos en cada domingo de cuaresma. Hoy llegamos ya a la mitad de esta etapa cuaresmal. Con el tercer domingo de Cuaresma, Cristo quiere hacerse presente como esa fuente del alimento que nunca perece.

Sedientos y hambrientos de ese alimento celestial, comencemos esta santa Misa, cantando el canto de entrada. De pie por favor.

Moniciones a las lecturas

III Domingo Cuaresma: Liturgia 3

DE MARZO DE 2026

Liturgia de las Horas – Tercera Semana del Salterio-Cuaresma

R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
Tengo los ojos puestos en el Señor porque Él saca mis pies de la red.  Mírame, oh Dios y ten piedad de mí, que estoy sólo y afligido.  Mírame, oh Dios y ten piedad de mí, que estoy sólo y afligido.

El Señor es bueno y es recto, enseña el camino a los pecadores, conduce en la justicia a los humildes, enseña a los humildes su camino.

SALUDO Y  MONICIÓN.

ORACIÓN COLECTA.

III Domingo Cuaresma: Homilías 2

 

1.- LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD AUTÉNTICA

Por José María Martín OSA

1.- La sed de felicidad. Las lecturas cuaresmales del ciclo A tienen un tono claramente catecumenal. Hacen una referencia significativa al Bautismo: el agua (samaritana), la luz (ciego de nacimiento), la vida (resurrección de Lázaro). El hombre tiene ansia de profundidad y de plenitud. No hay nada ni nadie en este mundo que pueda llenar totalmente su vacío. Sólo saliendo de lo superficial y buscando lo trascendente puede ser feliz. Muchas veces buscamos por caminos equivocados, quedándonos en las cosas terrenas. Hay en nosotros sed de felicidad, deseo de alcanzar el sentido de nuestra vida. El tema de la sed y del agua aparece numerosas veces en las tradiciones del desierto.

SEÑOR, LÍBRANOS DE LA SED DEL CAMINO: Peticiones III Domingo de Cuaresma

 SEÑOR, LÍBRANOS DE LA SED DEL CAMINO

1. – Por el Papa, peregrino infatigable por todo el mundo, para que con tu ayuda, siga con ese mismo afán repartiendo el agua viva que mana del Evangelio.

OREMOS

2. – Por los gobernantes y los políticos para que se dejen guiar por la fuerza y la sabiduría que viene de Dios.

OREMOS

III Domingo Cuaresma: Cansado del camino pediste agua

 

Tú te metiste en la vida de una persona
pidiendo ayuda,
que es la mejor manera de caminar juntos.
Señor, que sepamos pedir

cuando estemos necesitados,
que sepamos dar cuando tengamos algo
que el otro necesita,
que estemos atentos para adivinar su carencia.

Haznos sensibles al hermano, ayúdanos,
Jesús, a compartir.

¿Qué me quiere decir hoy Jesús? 3º Domingo Cuaresma: Evangelio, explicación y evangelio dialogado

 

DIÁLOGO CON LA SAMARITANA – JUAN 4, 5-42

En aquel tiempo llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José: allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: – Dame de beber

04 marzo 2026

Celebrando la Palabra - Tercer Domingo de Cuaresma

 Celebración del Tercer Domingo de Cuaresma. Ciclo A

Descargar

 

 

1. AMBIENTACIÓN

 

Además de los símbolos que tengamos para toda la cuaresma, podemos poner hoy un icono de Jesús, y junto a él, un cántaro y esta frase: “Dame de beber de tu agua”.

 

2. RITOS INICIALES

Recursos Catequesis Tercer Domingo de Cuaresma Ciclo A: Pasatiempos, cruzadas...

 


Evangelio en vídeo: III Domingo Cuaresma

 


Domingo 8 de marzo 2026 / 3º Domingo de Cuaresma - Ciclo A

—BIENVENIDA: 

La Iglesia celebra hoy el tercer domingo de Cuaresma: este tiempo propicio para que meditemos en la vida de la gracia, en la que debemos crecer muriendo totalmente al pecado, única forma de alcanzar, junto con Cristo, la resurrección.

El Señor hoy nos muestra el agua, símbolo de vida y señal de sus bendiciones; símbolo de la vida espiritual, de la salvación que trae Cristo para saciar esa sed de verdad, de amor, de felicidad, de gozo, de eternidad, que tiene el hombre y que sólo puede ser saciada por el mismo Dios.

III Domingo Cuaresma: Moniciones

 


Comentario Domingo III de Cuaresma

  Oración preparatoria

Señor Jesús suscita en nuestros corazones una profunda sed del agua viva que eres Tú: calma y sacia nuestra sed. Haz que nos desengañemos de toda otra agua que no sacia el corazón humano. Despierta en cada uno de nosotros lo mejor que anida en lo más hondo de nosotros, como en la samaritana. Amén.
Jn 4, 5-42

DOMINGO 3º DE CUARESMA /A

 Javier Leoz

San Juan 4, 5-42: El pozo que, todos, tenemos

Nos preocupa, sobre todo en España, la escasez de agua. Miramos hacia el cielo deseando que, el Señor, la envíe abundantemente porque, sin ella, es difícil vivir y, sin ella, todo –personas, animales y valles- se resecan.

1.- Lo mismo que la tierra tiene sed, algo parecido le ocurrió a Jesús. Estaba cansado, sediento y….pedía agua. Al borde de un pozo, la Samaritana, quería quedarse en lo superficial (que también es importante) pero Jesús le ofrece otro agua que es surtidor de paz y de vida interior, de felicidad y de dicha.

III Domingo Cuaresma: Misa familiar 2

 

 Resultado de imagen de jesus y la samaritana


(Misa con niños, catequistas y padres) 
Prepara: Javier Leoz


*Idea: Jesús nos trae una vida especial

*Objetivo: Sólo es nuevo quien se encuentra con Cristo

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Poco a poco nos vamos acercando a la Semana Santa. ¿Tenemos ganas de subir con el Señor a la cruz? ¿Tenemos interés por escuchar su Palabra?

En este Domingo, Jesús, nos ofrece un agua muy especial para calmar, no solamente nuestra sed, sino además para vivir mejor.

El agua que nosotros tomamos nos sirve para aliviarnos en un determinado momento. Pero, el agua que nos ofrece Jesús –que es AGUA DE VIDA ETERNA- nos servirá para entrar un día en el cielo. Iniciemos esta celebración con el canto.

III Domingo de Cuaresma: Para fijarnos en el Evangelio

  ● En esta la narración nos encontramos con un encuentro de dos personas muy distintas: Jesús, un buen judío, el Hijo de Dios que está sediento y se sienta cansado junto al manantial y una mujer samaritana que va a sacar agua del pozo.

● Allí junto al pozo Jesús recupera fuerzas. Jesús se cansa como nosotros.
● El personaje de la mujer puede ser simbólico, puede representar a todo el pueblo samaritano o puede referirse a una mujer concreta. El pueblo de Samaría adoraba a otras divinidades, que podrían estar representadas en los seis maridos de la mujer.
● Tan chocante es este encuentro entre Jesús y la samaritana que los discípulos se extrañan, aunque estos no se atreven a pedir explicaciones.

III Domingo Cuaresma: Moniciones variadas-2

 

Resultado de imagen de III Domingo cuaresma: La samaritana

MONICIONES

Inicial.

En nuestro camino hacia la Pascua, llegamos a los tres domingos centrales de la Cuaresma, que este año contienen en la lectura del Evangelio, tres textos que conocemos bien: la Samaritana, el ciego de nacimiento y la resurrección de Lázaro. La Iglesia, desde antiguo utilizó estos pasajes del Agua, la Luz y la Vida, en la catequesis de preparación al bautismo, que con gran solemnidad se celebra en la Vigilia Pascual.

También nosotros nos preparamos a renovar nuestro compromiso bautismal en la Vigilia Pascual, por lo que sería bueno que, al igual que la Samaritana, dejemos que Jesús transforme nuestro corazón y nos dé de beber del manantial que sacia nuestra sed.