09 julio 2019

Recursos Catequesis Día de los Abuelos San Joaquín y Santa Ana



ORACIÓN


Si preguntamos a Dios por nuestro prójimo,
la respuesta es sencilla:
Todo el que esté cerca,
todo el que te necesite, el próximo y el lejano.
A veces utilizamos la distancia como coartada para no amar,
también la impotencia, la incapacidad,
la ignorancia…
Pero para Ti, Señor, no hay fronteras para el Amor
ni hay distancias entre las personas.
Si te preguntáramos en estos tiempos
quién es nuestro prójimo,
no contarías la parábola del buen samaritano,
pero nos invitarías a regalar nuestra atención y cuidado,
nuestro apoyo, compromiso y amor
a todos los seres de la Tierra.
Nos enviarías a facilitar la vida de enfermos, pobres, ancianos,
tristes, marginados,
diferentes, emigrantes y depresivos.
Nos susurrarías con cariño el nombre de cada uno de ellos,
para hacernos tratarles con tu Amor,
con tu dulzura y con justicia.

Preparando el Domingo (Niños): 14 julio

Preparando el Domingo 14 julio


  • Deuteronomio 30, 10-14 ● “El mandamiento está muy cerca de ti, cúmplelo”
  • Salmo 68 ● ”Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón”
  • Colosenses 1, 15-20 ● “Todo fue creado por Él y para Él”
  • Lucas 10, 25-37 ● “¿Quién es mi prójimo?”

LA ORACIÓN: ENCUENTRO ENTRE AMIGOS - Niños


Para iniciar en la oración, como ocurre con todo en la vida, no hay fórmulas preestablecidas y lo cierto es que a rezar se aprende rezando; pero en nosotros, los adultos, está el creer en la importancia de la oración, el saber vivir esta experiencia como algo central en nuestra vida personal para poderla transmitir a los niños.
Uno de los puntos principales es el ir educando, desde los comienzos en la interioridad. Los niños están capacitados para la amistad, para la gratuidad. Desde muy pequeños lo experimentan. Pueden descubrir y conocer a Jesús, como el Amigo verdadero y estar un rato con El, cómo dos  amigos que se quieren y que juntos están felices. En esto consiste el secreto de la oración. A veces los amigos se hablan, a veces se callan, escuchan, se miran, lo importante es estar juntos y siempre más.

Presentaciones power point: 14 julio

Power Point  : SALMO
Power Point :     EVANGELIO 

Bienaventuranzas del siglo XXI

Bienaventurados los sobrios, los austeros, quienes consumen sólo lo necesario, los disponibles para los otros en sus necesidades, porque ellos son Justos.
Bienaventurados los que no contaminan, los que trabajan por conservar el planeta, porque ellos son verdaderos Hijos de la Tierra.
Bienaventurados los que se ponen en lugar de los otros, porque ellos sabrán acoger a los necesitados y serán llamados Hermanos.
Bienaventurados los que se esfuerzan y trabajan por establecer relaciones solidarias y estructuras democráticas, porque ellos abrirán nuevos caminos y serán llamados Hijos de la Paz.

JUEGO: Oremos al Padre

DOMINGO 16 DEL TIEMPO ORDINARIO “C” - MONICIONES Y PETICIONES

MONICIONES

Inicial.          

El Señor nos ha reunido y está en medio de nosotros en esta celebración dominical.  

Jesús nos invita a compartir este momento de encuentro entre nosotros y con Él, para escuchar su Palabra, para alimentarnos con su Cuerpo, para compartir y fortalecer nuestra fe, para contemplar y rezar.

Este encuentro ha de ser para el cristiano un recobrar fuerzas y renovar energías para volver a la vida, a la familia, al trabajo, a la ciudad,… descubriendo lo que es importante en nuestra vida y lo que es secundario. No podemos separar la oración de la acción.

Primera Lectura.

Abrahán vive la hospitalidad con espíritu acogedor. Y, recibiendo a unos caminantes que pasan ante su tienda, acoge al propio Dios que le da vida.

LITURGIA DEL DOMIGO 15 DEL TIEMPO ORDINARIO “C”

14 DE JULIO DE 2019
Liturgia de las Horas – Tercera Semana del Salterio

R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
Alrededor de tu mesa, venimos a recordar, alrededor de tu mesa, venimos a recordar, que tu palabra es camino, tu cuerpo fraternidad, que tu palabra es camino, tu cuerpo fraternidad.

Juntos y a veces sin vernos, celebramos tu presencia sin sentir que se interrumpe el camino, si no vamos como hermanos hacia ti.

SALUDO Y MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.

CANTOS PARA EL DOMINGO XV DEL T. ORDINARIO /C

Introito en latinDum clamarem ad   Dominum    (Canto gregoriano)
Misa: En los meses de Julio y Agosto, en zonas con turistas extranjeros se puede cantar la Misa de Angelis
Ofertorio Saber que vendras
Santo: 1CLN-I5.

15o. DOMINGO ORDINARIO, ciclo C - 14 de julio de 2019

- Vete y haz tú lo mismo -

PAUTAS PARA ELEGIR LOS CANTOS:
https://wetransfer.com/downloads/a520ce1c1005fddf806490ed093c673920190709010440/b3702cff8dcf35c1aaa79092ca85e03820190709010440/e754b5

CANTEMOS TODOS:
https://wetransfer.com/downloads/ba7caf25600f8caf5197d8bc26be0e6d20190709004257/49ad468f44ff685de3b1c7b76dd3d3ee20190709004257/6796cc

05 julio 2019

SUERTE QUE TIENE UNO

Por Pedrojosé Ynaraja
1.- Suerte es tener la Fe que tenemos los cristianos, mis queridos jóvenes lectores, incomparablemente la mejor suerte. Es nuestra, totalmente personal, no puro bagaje cerebral. No es preciso ser intelectual para ser persona de Fe, ya que esta reside en Cristo, no en un libro. Y esta misma Fe es vínculo que nos comunica con Él, que nos tiñe de Él. Si en algo, pues, debemos sentirnos honrados es en Él y por Él. Es el mejor trofeo que podamos exhibir.
2.- Los deportivos se refieren a una determinada época que más o menos pronto pasa, pues, con los años se pierden facultades. Los triunfos en oposiciones, concursos o exámenes también caducan. Se pierde la memoria, se descubren o mejoran nuevos principios científicos, se inventan ingenios nunca imaginados, degenera la voz, la vista que observa, o las manos que sostienen un pincel, o teclean una composición literaria, también disminuyen. Pero Cristo Resucitado Redentor y Salvador, no pierde facultades. Es el mismo siempre y lo es eternamente joven. Y nosotros, incorporados a Él, gozamos de eterna juventud. A quien os pueda decir que es campeón de lo que sea, sin quitarle méritos, debéis recordadle que vosotros sois cristianos, trofeo este que ni se oxida, ni se lo arrebatan a quien quiere conservarlo. Y orgullosos de su amistad y de vuestros esfuerzos por siempre conservarla, os sentiréis felices. y sabréis que lo sois, más de lo que pensáis. Creo yo que esto corresponde a lo que comunica el apóstol Pablo a los gálatas.

LA PALABRA Y EL REINO DE DIOS

Por Ángel Gómez Escorial
1.- El Evangelio de este Decimocuarto Domingo del Tiempo Ordinario me da pie para entrar en el trabajo ineludible de la propagación de la Palabra de Dios. Jesús nos dio un mandamiento claro: llevar su mensaje hasta los confines del mundo y del universo. Jesús ha enviado a los setenta y dos a evangelizar Palestina. Y ellos volvieron contentos de los prodigios que hicieron. Los dos alimentos fundamentales del cristiano en la Santa Eucaristía y la Palabra de Dios. La Comunión es, sin duda, materia de templo. La propagación de la Palabra es asunto de las plazas, de los foros, de los medios de comunicación, de Internet. En la Misa de los Domingos –cuya divulgación es el gran objetivo de Betania—se unen las dos cosas. Se recibe la Santa Comunión en el Altar, frente al Sagrario; se oye la Palabra, también, desde el Altar y junto al Sagrario. Después habrá que salir a la Plaza Pública para comunicar a todos el Evangelio.

QUISIÉRAMOS SER, SEÑOR

Altavoces de  tu Palabra,
allá donde,  tal vez, no seas conocido
en aquellos  rincones donde, tal vez,
seas  despreciado o ignorado
¡No somos  dos, Señor!
Somos  muchos más!
Pero, no  siempre, tenemos el valor suficiente:
Para dar  razón de tu presencia
Para ser tus  testigos con todas las consecuencias
¡Ayúdanos,  Señor, a ponernos en camino!
Sin más  amparo que el ancho cielo
Sin más  apoyo que tu Espíritu
Sin más  riqueza que la Eucaristía
Sin más  aliento que tu Palabra



QUISIÉRAMOS SER, SEÑOR

Reflejo de  tu amor, valor y de tu paz
Llevando al mundo  esperanza
e ilusiones  a los hombres que no la tienen
Aportando  coraje donde exista debilidad
y caridad  donde surja la pobreza
Tu Reino,  donde reine la injusticia
y tu vida,  donde hable demasiado la muerte

VAYAMOS CONTRACORRIENTE

Por Javier Leoz
El Papa Francisco, afirmaba hace unos años: “Dios da fuerza y valor para ir contracorriente. Hay que hacerlo y hemos de estar orgullosos de ello”. El Papa, posiblemente viendo el panorama internacional, los mártires por causa de la fe (cada año mueren en el mundo 20.000 personas por el hecho de ser cristianos), leyes que legislan en contra de la vida, etc. …animaba y nos anima a ser profetas, a ser sal y luz ya no diluirnos en lo políticamente correcto. A morir no martirialmente pero, tal vez, a morir cada día un poco por la causa de Jesús.
1.- Cuando uno se acerca al Evangelio, en este domingo, sabe de antemano que el anuncio del mensaje de Jesús conlleva (sobre todo en estos tiempos que nos toca vivir) no precisamente distinción, privilegio, clase, sino todo lo contrario: rechazo. El que pretenda lucir hoy una medalla en su pecho, el camino del Evangelio no es precisamente un pódium para conquistarla ni merecerla a los ojos de la sociedad. Pero Jesús, que siempre tiene palabras de ánimo, nos orienta y empuja de nuevo hacia la misión. ¡Poneos en camino!
Muchos intentarán que os quedéis quietos. Que vuestros criterios queden sepultados en el olvido. Responded con la fuerza de vuestras convicciones más profundas: lo que no hagáis nadie lo hará por vosotros ¡Mirad que os mando como corderos en medio de lobos! Pensaréis que muchos estarán con vosotros y, luego, os daréis cuenta que viven de espaldas con lo que dicen creer

DIOS NOS LLAMA PARA SER MISIONEROS

Por Antonio García-Moreno
1.- SENTIR CON LA IGLESIA. - Jerusalén, capital del antiguo reino de Israel, ciudad codiciada por su historia, por su honda tradición religiosa. Disputada aún hoy por árabes y judíos, siendo su posesión un punto que los hebreos no quieren ni siquiera mencionar. En la Biblia Jerusalén queda constituida como símbolo de la Iglesia de Cristo, prototipo de la ciudad de Dios. Desde este ángulo tenemos que interpretar los cristianos cuanto se dice en los libros sagrados acerca de Jerusalén. Hoy nos invita el profeta Isaías a exultar con ella, a llenarnos de gozo cuantos la amamos, todos cuantos somos ciudadanos de esta gran ciudad... Mas para gozar con la Jerusalén victoriosa, es necesario haber sufrido con la Jerusalén oprimida. Es preciso llorar con la Iglesia cuando la Iglesia llora, sufrir cuando ella sufre. Hay que sentir con la Iglesia, latir al unísono con su corazón de madre.

LA LITURGIA DE ESTE DOMINGO NOS INVITA A SER PERSONAS DE PAZ Y MENSAJEROS DE LA PAZ

Por Gabriel González del Estal
1.- Mirad que os envío como cordero en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias y no saludéis a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero; “paz a esta casa”. Y si hay allí gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Empecemos por analizar qué puede significar hoy predicar en medio de lobos. Necesariamente, tenemos que referirlo hoy a lo difícil que nos puede resultar hoy predicar el evangelio en nuestra sociedad muy agnóstica e indiferente a lodo o religioso. No nos van a atacar como lobos, por supuesto, pero tanto los políticos, como los empresarios, y la demás gente pública tenderá a pasar fácilmente de nosotros. Como cristianos y como discípulos de Jesús debemos predicar nuestra fe con amor y con ardor, peri sin esperar recompensar y premios personales. Y, por supuesto, para predicar la paz evangélica, lo primero que debemos hacer nosotros es ser gente de paz, en nuestra vida diaria y en el desempeño de nuestras actividades públicas. Ser gente de paz no quiere decir en ningún caso que tengamos que ser personas que nos mostremos de acuerdo con todos los demás. Cristo no estuvo de acuerdo frecuentemente, ni con las autoridades civiles de su tiempo, ni con las autoridades religiosas. Fue un hombre paz y predicador de la paz, sabiendo llevar la contraria a unos y otros. Lo importante era predicar siempre y hacer la voluntad de su padre.

TESTIGOS DE JESUCRISTO

Por José María Martín OSA
1.- La ternura de Dios. Las lecturas de hoy nos muestran la diferencia entre los que aceptan el mensaje de Dios y los que lo rechazan. En Isaías, el profeta proclama la paz y bondad que Dios le dará a su pueblo si son fieles a la Alianza, pero ellos son responsables si se alejan de Dios. En Lucas, Jesucristo manda a los setenta y dos discípulos a los pueblos antes de que llegue El. Les manda llevar paz y curar a los enfermos. Pero respecto a los pueblos que rechazan al evangelio, Jesús les dice a sus discípulos que sacudan el polvo de sus pies «en señal de protesta» contra tales pueblos. La decisión libre que rechaza el evangelio trae separación de Dios. Somos nosotros los que nos alejamos, no es Dios el que nos abandona. Hemos de reconocer las consecuencias de rechazar el Evangelio. Hacen falta testigos de esa ternura y consuelo de Dios que recuerda la primera lectura de hoy, testigos humildes y poseídos de la fuerza del Espíritu que viene en ayuda de la debilidad humana.

Para fijarnos en el evangelio Domingo XIV de Tiempo Ordinario

• Jesús ya había enviado a los Doce a anunciar el Reino de Dios y a hacerlo presente (Lc 9,1-6), lo que sólo se puede hacer viviendo de un modo determinado. También envió a “otros setenta y dos” (1). Así indica que la misión es de todos los que van —vamos— con Él, no sólo de los Doce.
• Este envío también indica que la misión se dirige a todos los pueblos del mundo: el número de setenta y dos discípulos corresponde al de pueblos que hay en el mundo, según la antigua versión griega, en la lista de Gn 10. En el envío de los “setenta y dos” (1) está el envío de todos los discípulos a anunciar el Evangelio a todos los pueblos y ambientes, fruto de la Muerte y Resurrección de Jesús (Lc 24,47; Hch 1,6).
• Estos enviados no se predican a sí mismos. Son enviados a preparar a todos los pueblos, a todas las personas, para que puedan recibir a Dios que los visita en Jesús: “a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir Él” (1). “La paz” del Resucitado (Lc 24,36) es para todos los pueblos. Una paz que viene por el anuncio del Evangelio, recibido en las propias lenguas de cada pueblo (Hch 2,11).

La mies es mucha

Te damos gracias, Padre,
porque nos convocas hoy alrededor de tu mesa.
Tu Hijo nos ha merecido
el derecho de sentarnos en ella
y participar de tu presencia salvadora
y de tus divinos alimentos.
Faltan muchos de tus hijos en esta fiesta
porque solo se sienten cristianos de nombre,
no viven a conciencia en tu Iglesia
ni se aprovechan con ganas de los sacramentos. 
Hoy sentimos su ausencia
y deseamos convencerles para que su fe sea educada
y maduro en compromiso.
Te damos gracias por el Espíritu Santo
que nos envías para que nos transforme
en testigos convencidos y alegres del Evangelio de Jesús.
Nos unimos con tantos hermanos
que ya gozan de tu presencia
y que entregaron generosamente su vida al Evangelio

Descansará sobre ellos vuestra paz

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: – «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “Está cerca de vosotros el reino de Dios.” Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: “Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios”. Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo.»
Los setenta y dos volvieron muy contentos y le dijeron: – «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.» Él les contestó: – «Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno.
Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.»
Lucas 10, 1-12.17-20
Para meditar
Jesús nos dice que llevemos la paz allá donde vayamos, que seamos comunicadores de la paz, que seamos pacíficos. Y si no somos bien recibidos tampoco nos compliquemos mucho la vida; no hace falta ir contra nadie. La fe se propone, pero no se impone. Dios nos ha hecho libres.
Nuestra misión es proponer la fe, esa es nuestra tarea. Invitar a otras personas a conocer a Jesús, pero es cada persona la que decide si acepta que Dios es el centro de su vida.

Hazme, Señor, instrumento de tu paz

Que donde haya afectación, ponga yo naturalidad;
donde haya engreimiento y altanería,
ponga yo humildad y modestia;
donde haya hipocresía, fingimiento,
ponga yo franqueza, sinceridad.
Que donde haya «negocio ante todo»,
ponga yo «primero humanidad»;
donde haya desmán y abuso,
ponga yo honradez y justicia,
donde haya ventajas personales, intereses privados,
ponga yo bien común, sentido social.
Que donde haya complicación y confusión,
ponga yo sencillez y claridad;
donde haya engaño y falsedad,
ponga yo veracidad y autenticidad;
donde haya indiferencia y frialdad,
ponga yo calor humano y solicitud.
Que donde haya animosidad y desenfreno,
ponga yo moderación y cordura;
donde haya intransigencia y fanatismo,
ponga yo comprensión y tolerancia;
donde haya insolencia y provocación,
ponga yo miramiento y respeto.

03 julio 2019

XIV Domingo del Tiempo Ordinario 7 de julio de 2019 La oración de los fieles

SEÑOR, DANOS TU PAZ
Oremos a Dios Padre, por mediación de Jesucristo, por todas nuestras necesidades y por lo que anhela la humanidad entera para vivir en Paz.
Y respondemos.
R.- SEÑOR, DANOS TU PAZ
1. - Por el Papa, los obispos, sacerdotes, diáconos y todas las personas que en el seno de la Iglesia se dedican a servir al pueblo de Dios
OREMOS
2. - Por quienes rigen los Gobiernos del mundo y por aquellos que trabajan en los organismos internacionales, para el Espíritu Santo los ilumine con propuestas de paz y concordia.
OREMOS
3. - Por todas las personas que trabajan en el sector del transporte, y por los conductores automovilistas de todo el mundo, para trabajen con responsabilidad y sepan llegar a buen destino la preciosa mercancía que transportan en este tiempo de vacaciones.
OREMOS

XIV Domingo del Tiempo Ordinario 7 de julio de 2019 La oración de los fieles

DANOS TU PAZ, SEÑOR
Cristo manda a sus apóstoles a llevar la paz allá donde vayan, y vuelven llenos de alegría. Hoy le pedimos al Padre que nos conceda su Paz, para llevarla al mundo con alegría. repetimos:
R.- DANOS TU PAZ, SEÑOR.
1. – Por la Iglesia, para que en su labor cotidiana de llevar al mundo el Evangelio, llene de la paz de Cristo todos los rincones de la tierra.
OREMOS
2. – Por los dirigentes de las naciones, para busquen siempre la paz y la concordia entre todos los países del mundo.
OREMOS
3. – Por todos los que sufren en el cuerpo o el espíritu, para que Cristo llene de paz sus días y haga más llevadero el sufrimiento que padecen.
OREMOS

XIV Domingo del Tiempo Ordinario 7 de julio de 2019 Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres) 
Prepara: Javier Leoz

1.- MONICIÓN DE ENTRADA

Sed bienvenidos, amigos y hermanos, a este encuentro con el Señor. Hoy, las lecturas que vamos a escuchar, este encuentro eucarístico que vamos a tener, nos empuja a valorar nuestra misión como cristianos: hemos de dar razón Jesucristo. No podemos quedarnos quietos ¡qué más quisieran algunos! sin hacer nada por el evangelio, por Cristo, por Dios, por su Iglesia. ¿Lo intentaremos?

Que esta Eucaristía nos ayude a tomar la fuerza necesaria, las vitaminas oportunas para dar la cara por el Señor. El Papa nos decía recientemente que tuviéramos cuidado con no ser “católicos de salón”. Es decir acomodados. Que el Señor nos ayude a ser lo contrario.

Nos ponemos de pie y recibimos al sacerdote.

XIV Domingo del Tiempo Ordinario 7 de julio de 2019 Moniciones

MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid nuestra más cordial bienvenida. Celebramos la primera Eucaristía del mes de julio. Y sabemos que hoy mismo Jesús de Nazaret pone en marcha a su Iglesia. Manda a 72 discípulos, de dos en dos, a predicar el Reino de Dios y a curar enfermos. Muchas veces hemos pensado que Jesús solamente se movía en el entorno de los doce apóstoles y unas pocas mujeres. No es así. La evangelización estaba en marcha y los 72 discípulos enviados a predicar tuvieron un gran éxito. Las instrucciones de Cristo siempre son certeras, como, también, lo son para nosotros, aquí y ahora, más dos mil años después. En este mes de julio, algunos habrán iniciado sus vacaciones y estarán junto a nosotros, lejos de sus casas. Que los recibamos con cariño para que no extrañen su lugar de origen… Así, por tanto, nuestra plegaría ha de estar cerca también de aquellos que, en el hemisferio sur, inician ahora el invierno. Todo tiempo es bueno para esperar del Señor…


¿Qué me quiere decir hoy Jesús? 7 julio

No sé si algunos de ustedes conocen a esta mujer (enseñe la foto). Su nombre es Fanny Crosby. Ella vivió hace mucho tiempo, ¡antes de que sus bisabuelos hubiesen nacido! ¡Ella tiene una historia increíble!
Fanny, al nacer, era una bebé saludable, pero cuando fue más grandecita se enfermó. Un hombre, haciéndose pasar por un doctor, trató de curarla, pero en su lugar, hizo que Fanny quedara ciega. Esto no desalentó a Fanny. A la edad de 8 años comenzó a escribir poemas. También escribió himnos, muchos de los cuales se cantan en las iglesias hoy. Ella escribió para los presidentes y fue la primera mujer en hablar ante el Senado de los Estados Unidos.
Muchos músicos famosos fueron a donde Fanny pidiendo ayuda. Le pedían que escribiera las palabras para la música que habían escrito. En una ocasión, un músico famoso pasó por su casa esa noche mientras iba hacia la estación del tren. Le pidió a ella que escribiera las palabras para una canción que iba a tocar esa noche. ¡Ella tendría 35 minutos para hacerlo! No solo lo hizo, sino que “Salvo en los tiernos brazos” llegó a ser uno de sus himnos favoritos.

Para la catequesis: Domingo XIV de Tiempo Ordinario

XIV Domingo de Tiempo Ordinario
7 de julio 2019

Isaías 66, 10-14; Salmo 65, Gálatas 6, 14-18; Lucas 10, 1-12. 17-20
Jesús Envía a los Setenta y Dos
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’. Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad, que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que, en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

Comentario Domingo XIV de Tiempo Ordinario

Oración preparatoria
Tú eres la Luz en nuestros corazones, y nos das tu ardor con la certeza de la Pascua. Tú nos confortas en la fracción del pan, para anunciar a nuestros hermanos que en verdad Tú has resucitado y nos has dado la misión de ser testigos de tu evangelio. AMEN.

Lc 10,1-12.17-20
«1Pero después de estas cosas, designó el Señor a otros setenta y dos y los enviópor delante de él, de dos en dos, a toda ciudad y sitio adonde él iba a ir.
2Pero decía a ellos: “La mies [es] mucha pero los obreros pocos. Así que rogad alSeñor de la mies para que envíe obreros a su mies.
3Id; he aquí que os envío como corderos en medio de lobos.
4No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias y no saludéis a nadie por el camino.

14o. DOMINGO ORDINARIO, ciclo C - 7 de julio de 2019

- Donde entren, digan primero: Paz -

PAUTAS PARA ELEGIR LOS CANTOS:
https://wetransfer.com/downloads/0898925a280ef9e05028e113dfe0360f20190701235244/eae3f2a7b9a803b7a2e0485944d03b4e20190701235244/0ab252

CANTEMOS TODOS:
https://wetransfer.com/downloads/69555d2612d23357d3076de07545acd720190701234322/0b72d78ee5ffaf9629fbab4a88e4117320190701234322/72f00b

DOMINGO 14 DEL TIEMPO ORDINARIO “C” – MONICIONES Y PETICIONES

MONICIONES

Inicial.

Con alegría estamos reunidos para celebrar la Eucaristía en el Día del Señor. Él es el que nos llama y nos reúne a todos los que hacemos la opción de seguirle, de ser sus discípulos.

Hoy, nos va a recordar la misión que como discípulos suyos nos sigue encomendando: ponernos en camino para anunciar que el reino de Dios está cerca, ser transmisores de paz y orar para que el dueño de la mies envíe obreros a su mies. Jesús nos ha llamado por nuestro nombre y enviado a trabajar a la mies, esperando de nosotros una respuesta generosa.  

Este primer domingo de julio, próximo a la fiesta de San Cristóbal, la Iglesia celebra la Jornada de responsabilidad en el tráfico, que este año tiene por lema «No hagas a nadie lo que tú aborreces».

Primera Lectura.

Después del exilio de Babilonia, el profeta, en nombre de Dios, anuncia a su pueblo un futuro lleno de esperanza: vendrá como un río la paz sobre Jerusalén, que como una madre reúne a sus hijos.

Segunda Lectura.

San Pablo nos dice que, el único motivo de orgullo para el cristiano es abrazar la cruz de Cristo, única fuente de libertad y de paz, que nos llevará a ser criaturas nuevas. Hoy, también estamos llamados nosotros a abrazarla.

Evangelio.

Vamos a escuchar en el Evangelio, cómo Jesús manda discípulos a prepararle el camino, anunciando la Buena Noticia. Los envía ligeros de equipaje y con la paz como distintivo.  
Puestos de pie cantamos aleluya.

LITURGIA DEL DOMINGO 14 DEL TIEMPO ORDINARIO “C”

7 DE JULIO DE 2019
Liturgia de las Horas – Segunda Semana del Salterio.

R I T O S    I N I C I A L E S
CANTO DE ENTRADA.
¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén.

Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: “La paz contigo”.  Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien. 
   
SALUDO Y  MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA.

CANTOS PARA EL DOMINGO XIV DEL T. ORDINARIO /C

 Introito en latinSuscepimus Deus  (Canto gregoriano)
Misa: En los meses de Julio y Agosto, en zonas con turistas extranjeros puede cantarse la Misa de Angelis
Santo: 1CLN-I4.

23 junio 2019

«Dadles vosotros de comer»

Rvdo. D. Manuel COCIÑA Abella 
(Madrid, España)

Hoy es el día más grande para el corazón de un cristiano, porque la Iglesia, después de festejar el Jueves Santo la institución de la Eucaristía, busca ahora la exaltación de este augusto Sacramento, tratando de que todos lo adoremos ilimitadamente. «Quantum potes, tantum aude...», «atrévete todo lo que puedas»: ésta es la invitación que nos hace santo Tomás de Aquino en un maravilloso himno de alabanza a la Eucaristía. Y esta invitación resume admirablemente cuáles tienen que ser los sentimientos de nuestro corazón ante la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Todo lo que podamos hacer es poco para intentar corresponder a una entrega tan humilde, tan escondida, tan impresionante. El Creador de cielos y tierra se esconde en las especies sacramentales y se nos ofrece como alimento de nuestras almas. Es el pan de los ángeles y el alimento de los que estamos en camino. Y es un pan que se nos da en abundancia, como se distribuyó sin tasa el pan milagrosamente multiplicado por Jesús para evitar el desfallecimiento de los que le seguían: «Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían sobrado: doce canastos» (Lc 9,17).

Ante esa sobreabundancia de amor, debería ser imposible una respuesta remisa. Una mirada de fe, atenta y profunda, a este divino Sacramento, deja paso necesariamente a una oración agradecida y a un encendimiento del corazón. San Josemaría solía hacerse eco en su predicación de las palabras que un anciano y piadoso prelado dirigía a sus sacerdotes: «Tratádmelo bien».

Un rápido examen de conciencia nos ayudará a advertir qué debemos hacer para tratar con más delicadeza a Jesús Sacramentado: la limpieza de nuestra alma —siempre debe estar en gracia para recibirle—, la corrección en el modo de vestir —como señal exterior de amor y reverencia—, la frecuencia con la que nos acercamos a recibirlo, las veces que vamos a visitarlo en el Sagrario... Deberían ser incontables los detalles con el Señor en la Eucaristía. Luchemos por recibir y por tratar a Jesús Sacramentado con la pureza, humildad y devoción de su Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos.