El punto de arranque es Galilea. Ahí los convoca Jesús. La resurrección no los ha de llevar a olvidar lo vivido con él en Galilea. Allí le han escuchado hablar de Dios con parábolas conmovedoras. Allí lo han visto aliviando el sufrimiento, ofreciendo el perdón de Dios y acogiendo a los más olvidados. Es esto precisamente lo que han de seguir transmitiendo.
13 mayo 2026
Peticiones: domingo 17 mayo
Presidente: Mientras permanecemos en esta tierra, pidamos al Padre de la gloria por las necesidades de todos, especialmente de aquellos que son conscientes de su misión evangelizadora. A cada petición contestamos:
Padre, atiende la oración de tu Iglesia.
- Por la Iglesia, para que, movida por el Espíritu Santo, lleve a cabo su misión de evangelizar y promover la paz y la unidad en el mundo. Oremos.
- Por los responsables del gobierno de las naciones, para que encuentren soluciones razonables, justas y equitativas a los problemas de cada nación. Oremos.
- Por todos los que sufren, para que Dios les dé su sanación y consuelo. Oremos.
- Por esta comunidad, para que redescubramos nuestra misión de evangelizar el
mundo en el que vivimos, siendo testigos de la resurrección de Cristo en todos los ambientes que frecuentamos. Oremos
Presidente: Padre del cielo que manifestaste tu poder en Jesucristo y lo hiciste
sentar a tu derecha, ayúdanos siempre en nuestro caminar. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.
Moniciones 17 de mayo de 2026 -Solemnidad de la Ascensión del Señor (VII Domingo de Pascua)
Monición de entrada
Queridos hermanos, tengan todos muy buenos días (tardes, noches). Sean todos bienvenidos a la celebración de esta santa misa, en la Solemnidad de la Ascensión de nuestro Señor Jesucristo.
La ascensión es como el desarrollo del acontecimiento de la Pascua, su plenitud, que todavía «madurará» más con el envío del Espíritu. Pascua, Ascensión y Pentecostés no son unos hechos aislados, sucesivos, que conmemoramos con la oportuna fiesta anual, sino un único y dinámico movimiento de salvación que ha sucedido en Cristo, nuestra Cabeza, y que se nos va comunicando en la celebración pascual de cada año.
Liturgia Viva del Ascensión del Señor - Ciclo A - (Domingo VII de Pascua)
Domingo, 17 de mayo de 2026
- Ausente, Pero También Presente
- Yo Me Voy; Pero Les Envío a Ustedes
MONICIONES (Ascensión del Señor - A)
Inicial.
Celebramos hoy la Solemnidad de la Ascensión del Señor, que forma parte del misterio salvador de la Pascua, que culminaremos el próximo domingo con la Solemnidad de Pentecostés.
Jesús, finalizada su misión en la tierra, sube al cielo ante la mirada de los apóstoles, para ser glorificado junto al Padre, y nos deja la tarea de continuar su obra, de ser sus testigos hasta los confines de la tierra. Pero no nos deja solos. Para esta tarea nos promete la fuerza del Espíritu Santo, que nos empuja a recorrer los caminos de la vida, trabajando para que el reino de Dios sea posible ya en este mundo. En este día celebramos también la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
Moniciones: SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR Mayo 17 de 2026
SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Mayo 17 de 2026
Entrada: Hoy, solemnidad de la Ascensión, alcanza una de sus metas este tiempo de Pascua. Cristo glorificado es la esperanza de la Iglesia, la alegría que encabeza el camino de la humanidad hacia su encuentro definitivo con Dios. Pidamos la gracia del Altísimo para que, acogiendo el llamado de Jesús glorificado, seamos como los apóstoles, discípulos misioneros. Participemos con fe y alegría.
Lecturas: Jesús asciende al Padre. Ahora nos toca continuar con el plan de Dios que Jesús vino a cumplir. Pero no estamos solos porque el Espíritu Santo prometido nos acompaña y guía. Escuchemos con atención.
Ofrendas: Unidos a la victoria de Cristo, nuestra cabeza, pidamos para todos nosotros la necesaria disponibilidad para ofrecerle siempre lo mejor de nosotros mismos.
Comunión: Que la recepción del Cuerpo y Sangre de nuestro redentor, abra nuestros corazones a la gracia de su Santo Espíritu, a fin de que nos veamos enriquecidos continuamente con sus dones de salvación.
Peticiones: SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR Mayo 17 de 2026
ORACIÓN UNIVERSAL
Queridos hermanos: Con la fe puesta en el amor infinito de Dios, y teniendo en la gloria a Cristo, pontífice y mediador, presentemos con confianza al Padre nuestras súplicas, diciéndole: Oh Señor, escucha y ten piedad.
1. Para que Cristo venga en ayuda de su Iglesia, que lucha en medio de las dificultades del mundo, y no permita que sus fieles se dejen cautivar por los bienes de la tierra. Roguemos al Señor.
2. Para que Jesús revele su nombre a los hombres que aún no lo conocen. Roguemos al Señor.
3. Para que el Señor llene de esperanza a los que sufren enfermedades en el cuerpo o angustias en el espíritu. Roguemos al Señor.
4. Para que el Señor nos envíe el Espíritu Santo, que nos enseñe a amar los bienes de arriba y a no dejarnos cautivar por las cosas de la tierra. Roguemos al Señor.
Padre todopoderoso, que has resucitado a tu Hijo, y lo has hecho Señor del universo, reconoce la voz de tu amado en las oraciones de la Iglesia y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración de los fieles de La Ascensión del Señor: TE LO PEDIMOS POR NUESTRO SEÑOR JESÚS, TU HIJO, QUE REINA EN EL CIELO.
Cristo está a la derecha de Dios para interceder por nosotros y por eso le dirigimos estas oraciones a nuestro Padre Dios y respondemos –de acuerdo con la promesa hecha por el mismo Jesús– lo siguiente:
TE LO PEDIMOS POR NUESTRO SEÑOR JESÚS, TU HIJO, QUE REINA EN EL CIELO.
1.- Por la Iglesia universal y por el Papa León, para que su magisterio nos muestre el camino hacia las moradas del Cielo. OREMOS
2.- Por la unidad de los cristianos, por la aproximación de la Iglesia latina y las orientales, en las que apenas hay diferencias dogmáticas y de culto. Y que reconozcamos todos que el único Pastor es el Señor Jesús, que está a la derecha del Padre. OREMOS.
Tú estás con nosotros todos los días
¡Has cumplido, Señor!
1.- Solemnidad de la Ascensión del Señor. Es el broche de oro al paso de Jesús por la tierra aunque, Pentecostés, nos deje una ráfaga de su Espíritu y nos anime a pregonarlo a los cuatro vientos.
Desde su Nacimiento en Belén hemos visto el brillo de sus ojos, la grandeza divina de sus obras, la profundidad de sus palabras, el Dios humanado.
Con los reyes y con los pastores, también nosotros un día le adoramos. Lo hemos visto crecer en Nazaret y hemos comprobado, en propia carne, en los “palestinas personales” lo difícil que resulta (cuando no se rebaja con agua o se adultera) el acoger y seguir su reino a rajatabla.
Y, por si todo ello fuera poco, nos hemos sentido dignificados y ayudados por Aquel que no ha hecho otra cosa sino hacer el bien.
TE VAS, SEÑOR, PERO TE QUEDAS
TE VAS, SEÑOR, PERO TE QUEDAS
Te vas, Señor, pero te quedas en el Evangelio
Te vas, Señor, pero vives en los que te amamos
Te vas, Señor, pero hablas en los que dan testimonio de Ti
Te vas, Señor, pero te dejas comer en la Eucaristía
Te vas, Señor, pero te haces audible por la oración
Te vas, Señor, pero te dejas adorar en el Sagrario
Te vas, Señor, pero te dejas abrazar en el prójimo
Te vas, Señor, pero te dejas ver en el que sufre
Te vas, Señor, pero te haces visible en el amor
Yo estoy con vosotros y vosotras hasta el fin de los tiempos
Jesús nos asegura su cercanía incondicional en toda circunstancia y coyuntura. Sin embargo, nos cuesta reconocerla. Las experiencias límites, la injusticia, el sufrimiento, la violencia, pueden velarnos su presencia. Por eso en tiempos como en los que vivimos, nuestra fe siempre está amenazada por dos desenfoques que terminan haciendo de ella una perversión que atenta contra lo más radical de la experiencia cristiana: Dios es amor y vida donada en gratuidad y abundancia.
Celebración con niños: La Ascensión
ASCENSIÓN:“ID Y HACED DISCÍPULOS DE TODOS LOS PUEBLOS, BAUTIZÁNDOLOS EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO”
Ciclo A
CANTO DE ENTRADA: “Cerca del hogar”
NICIÓN DE ENTRADA:
¡Bienvenidos a este gran día! ¡Bienvenidos en este Día del Señor! Hoy, por si no lo recordamos, es la fiesta de la ASCENSION DE JESUS A LOS CIELOS. Hoy, aquel hombre que nació Niño en Belén; Aquel que curó a enfermos y acompañó a los tristes; Aquel que curó heridas y que subió a la cruz; Aquel que, al tercer día resucitó… ¡HOY SUBE A LOS CIELOS! Esta fiesta es una fiesta de gran alegría. Jesús, al entrar en el cielo, deja una puerta abierta por la que, nosotros también, entraremos a formar parte de esa otra gran fiesta y alegría eternas que existen junto a Dios. Jesús, que tanto ha hecho por nosotros, nos acompañará desde el cielo para que no olvidemos de ir por los caminos que El nos ha marcado.
La Ascensión: Homilías
1.- AHORA NOS TOCA A NOSOTROS
Por José María Martín OSA
1.- También nosotros ascenderemos En la fiesta de la Ascensión celebramos que Jesús ha sido levantado por Dios y rehabilitado ante los ojos de sus discípulos. Celebramos que Jesús ha vencido la muerte, que es el último enemigo. El que padeció y murió bajo el poder de Poncio Pilato es hoy el que vive "por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación". Celebramos que ha resucitado no para volver a morir o regresar a un mundo dominado por la muerte, sino para ir "más allá". Celebramos que Jesús ha llegado a su destino, que ha cubierto el camino de nuestra esperanza, como adelantado y cabeza de todos los que se salvan, como primicia de la nueva humanidad. Si Jesús ha ascendido, también nosotros ascenderemos hasta llegar a la altura de los ojos de Dios, a cuya semejanza hemos sido creados. Porque también nosotros le veremos tal cual es, cara a cara.
Corriendo hacia la meta. La Ascensión
Corriendo hacia la meta
1.- El VII Domingo de Pascua acoge, desde hace algún tiempo, a la Solemnidad de la Ascensión. Es obvio que en algunos lugares esta gran fiesta litúrgica sigue situada en el jueves de la VI Semana. Pero parece oportuna su posición en la Asamblea Dominical pues, sin duda, engrandece al domingo, pero también el domingo –el día del Señor– universaliza la celebración. Contamos en los textos de hoy con un principio y un final. Se leen los primeros versículos del Libro de los Hechos de los Apóstoles y los últimos del Evangelio de Marcos. En los Hechos se va a narrar de manera muy plástica la subida de Jesús a los Cielos y en el texto de Marcos se lee la despedida de Jesús que, sin duda, es impresionante: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Es el mandato de Jesús a sus discípulos y el ofrecimiento de si mismo, de su cercanía, hasta el final de los tiempos. Interesa ahora referirse, por un momento, a la Segunda Lectura, al texto paulino de la Carta a los Efesios donde se explica la herencia de Cristo recibida por la Iglesia. Dice San Pablo: «Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos». Es, pues, la confirmación del mandato de Jesucristo
12 mayo 2026
Lecturas del Ascensión del Señor - Ciclo A - (Domingo VII de Pascua)
Domingo, 17 de mayo de 2026
Primera lectura
CANTOS (Ascensión del Señor – A)
CANTOS (Ascensión del Señor – A)
Entrada: Iglesia peregrina. (1ª estrofa) (Todos unidos)
Aspersión: Iglesia peregrina. (3ª estrofa) (Todos nacidos)
Gloria: Palazón – 2.
Salmo: Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas. (Libro de las antífonas - Propio)
Aleluya: Gregoriano de Pascua.
Ofertorio: Saber que vendrás.
Santo: Palazón - 2.
Cordero de Dios: Palazón - 2.
Comunión: Id y enseñad. (Sois la semilla).
Final: Quédate, Señor.
Hacer discípulos de Jesús
Mateo describe la despedida de Jesús trazando las líneas de fuerza que han de orientar para siempre a sus discípulos, los rasgos que han de marcar a su Iglesia para cumplir fielmente su misión.
Confiar en el Evangelio. La Ascensión
Confiar en el Evangelio
La Iglesia tiene ya veinte siglos. Atrás quedan dos mil años de fidelidad y también de no pocas infidelidades. El futuro parece sombrío. Se habla de signos de decadencia en su seno: cansancio, envejecimiento, falta de audacia, resignación. Crece el deseo de algo nuevo y diferente, pero también la impotencia para generar una verdadera renovación.
11 mayo 2026
Introducción al Evangelio del 17 de de mayo
Introducción al Evangelio
La fiesta de la Ascensión del Señor a los cielos que hoy celebramos, cierra el ciclo de la presencia de Jesús en la tierra, aunque bien sabemos que, hace una despedida con una promesa: “yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin de los tiempos” (Mt 28,20).
Lo hemos visto nacer pobre en Belén, crecer y fortalecerse en Nazaret, predicar y hacer milagros a lo ancho y a lo largo de su tierra de Palestina, padecer, sufrir y morir bajo el poder de Poncio Pilatos y resucitar al tercer día de entre los muertos, apareciéndose y confirmando a los suyos… aunque “algunos dudaron”, nos dice el evangelio de Mateo. ¿No había sido suficiente la aparición a las mujeres, a Tomás, a Cleofás y el “otro” de Emaús, la conversación con Pedro y con todos varias veces…?
Era necesaria la promesa: ”seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días” (Hc 1,5) y “os dará espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo e iluminará los ojos de vuestro corazón para que comprendáis, cual es la esperanza a la que os llama…” (Ef 1,17-18). Y ahí estamos todos entre la espera y la esperanza… y “plantados mirando al cielo” (Hc 1,11).
Con estas palabras se cierra la etapa terrena de Jesús y se inicia otra presencia entre los suyos, entre nosotros, en la Iglesia…, para que continúe y continuemos su obra de salvación.
Salieron a proclamar por todas partes. La Ascensión
Jesús acaba su vida terrena y vuelve al Padre. Es la fe que profesamos cada domingo: subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre.
Estar junto al Padre es estar en el amor del Padre. Desde el día de la Ascensión, los seguidores de Jesús conocemos que nuestra meta final es estar donde está Jesús, con el Padre.
10 mayo 2026
EL ESPÍRITU DE LA VERDAD, 6º Domingo de Pascua
EL ESPÍRITU DE LA VERDAD
Por Gabriel González del Estal
1. - Cristo les dice a sus discípulos que ellos sí conocen al Espíritu de la verdad, porque vive con ellos y está con ellos. El mundo, en cambio, no puede recibirlo porque no lo ve, ni lo conoce. Del contexto se deduce, fácilmente, que aquí, en la terminología de San Juan, Jesús llama “mundo” a los que no aman a Cristo, ni guardan sus mandamientos. Sus discípulos sí le aman y guardan sus mandamientos, por eso ellos sí podrán recibir el Espíritu de la verdad. La palabra “verdad” no se refiere aquí a la verdad filosófica, matemática o científica, sino a la verdad de la vida, la que nos enseña a vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. En este sentido, podemos dar aquí a la palabra “verdad” el mismo valor que tiene cuando Cristo les dice a sus discípulos que él es el camino, la verdad y la vida.
La Misa del Domingo 10 de mayo
Afirma el Señor a sus apóstoles en su discurso de despedida, durante la última Cena: «Si ustedes me aman, guardarán mis mandamientos». La obediencia a las enseñanzas del Señor más que condición es expresión visible y palpable del amor que se le profesa. Es falso el amor que no busca hacer lo que el Señor le dice. En cambio, para quien ama de verdad al Señor, hacer lo que Él le pide es fuente de gozo y realización. Cuando el amor es auténtico se genera una profunda comunión de las personas, de tal manera que hay entre ellas un querer lo mismo y un no querer lo mismo. De allí que a quien ama verdaderamente al Señor le sea natural guardar sus mandamientos.
DULCE HUÉSPED DEL ALMA
Por Gustavo Vélez, mxy
“Dijo Jesús: No os dejaré huérfanos. Yo pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad”. San Juan, Cáp. 14.
1.- Poco sabemos del papa Inocencio III, quien gobernó la Iglesia a comienzos del siglo XIII. Pero la tradición le atribuye un armonioso himno, que adorna la liturgia de Pentecostés: “Ven Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo…gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos”, dice en su traducción castellana.
09 mayo 2026
DOMINGO 6º DE PASCUA /A San Juan 14, 15-21: Necesitamos una buena defensa
Javier Leoz
LA GRAN PROMESA DE CRISTO.
Por Antonio García-Moreno
1.- Nuevas fronteras.- Las fronteras estrechas del judaísmo se van rompiendo. El círculo iniciado por Cristo se va ensanchando de modo paulatino, pero inexorable. Ahora son los samaritanos quienes reciben el mensaje de Jesús de Nazaret, la Buena Nueva, el Evangelio del amor y de la alegría: "En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo" (Hch 8, 5). Aquello era inaudito para los judíos que jamás pudieron imaginar que los samaritanos recibieran la palabra salvadora del Mesías y mucho menos que habrían de responder con aquella generosidad, con aquella profunda fe en Cristo.
08 mayo 2026
NUNCA ESTAREMOS SOLOS: 6º Domingo de Pascua
NUNCA ESTAREMOS SOLOS
Por José María Maruri, SJ
1.- La Madre Teresa Calcuta y sus seguidores y seguidoras, los mejores misioneros, los que están dando verdadera credibilidad a la Iglesia, no van con la manga de riego en ristre bautizando a todo aquel que cae en sus manos. Ya lo sabéis: la Madre Teresa se sentaba junto al enfermo y moribundo, y le acompañaba y le daba cariño. Así lo hacía ella y así lo siguen haciendo los continuadores de su obra. Los bautizan en amor, los cristianizan en compañía y cariño. Y es que ser cristiano esencialmente es ser amado y acompañado por Dios… “No os dejaré solos, mi Padre le amará y yo lo amaré”
07 mayo 2026
Oración de los Fieles
Fieles al mandamiento de Jesús, que nos llama a amar a todos, unámonos en oración con el mismo Jesús nuestro Señor, y digámosle: R/ ¡Señor, danos tu Espíritu!- Para que reciban el Espíritu de fortaleza todos los que tienen que dar testimonio de la esperanza que está viva en nosotros, roguemos al Señor: R/ ¡Señor, danos tu Espíritu!
- Para que reciban el Espíritu de poder los que son perseguidos por seguir el dictado de su conciencia y por vivir y defender su integridad, roguemos al Señor: R/ ¡Señor, danos tu Espíritu!
Moniciones 2: VI Domingo de Pascua, 10 de mayo 2026
Inicial.
En este VI domingo de Pascua la Iglesia española nos invita a celebrar la Pascua del Enfermo. Una celebración que pone fin a la Campaña del enfermo, iniciada el 11 de febrero con la Jornada Mundial. Este año la Campaña tiene como tema: “No me rechaces ahora en la vejez, no me abandones” (Sal 71,9) Déjate cautivar por su rostro desgastado.
Hay muchos hermanos nuestros que experimentan el cansancio y la soledad ante la enfermedad. Pongamos especialmente hoy en nuestra oración a los mayores, particularmente a quienes se sienten solos.
Con alegría y gozo, iniciamos esta celebración, en la que la Palabra resuena con la misma frescura que en la primitiva Iglesia y el Espíritu sigue moviendo corazones para que vivamos en el amor y la verdad. (y lo hacemos con la aspersión del agua sobre nuestras cabezas, recordando nuestro bautismo)
Peticiones 5: VI Domingo de Pascua, 10 de mayo 2026
PETICIONES (Domingo 6º de Pascua - A)
Por la Iglesia, para que haga presente en el mundo el misterio del amor de Dios, que vino a curar, fortalecer y dar vida. ROGUEMOS AL SEÑOR
Por los enfermos, para que en medio de su dolor, se sientan cercanos al Dios de la vida. ROGUEMOS AL SEÑOR
Por los que rigen los destinos de los pueblos, para que apliquen políticas sanitarias poniendo a la persona por encima de cualquier otra consideración económica o política. ROGUEMOS AL SEÑOR
Moniciones para el Sexto Domingo de Pascua - Ciclo A, 10 mayo 2026
Entrada
Muy buenas (noches, días, tardes): Queridos hermanos, sean todos bienvenidos a esta, nuestra comunidad, a ese encuentro de los convocados por el Señor. Hoy veremos c¢mo la Iglesia naciente se va expandiendo, porque Felipe bajó a la ciudad de Samaria y les predicaba a Cristo. Predicaba a Cristo crucificado, porque esta era la predicación de los apóstoles, la cual repetían una y otra vez: “Aquel Jesús a quien ustedes mataron, Dios lo ha resucitado y nosotros somos testigos”. También nosotros, al igual que Felipe estamos llamados a predicar a Cristo resucitado.
Primera lectura: Hechos 8, 5-8. 14-17 (Les imponían las manos y recibían el Espíritu)
Esta lectura es de capital importancia para nosotros, porque nos trae el testimonio de los dos primeros sacramentos de la iniciación cristiana: el bautismo y la confirmación. El diácono Felipe evangeliza y bautiza; Pedro y Juan los confirman con la efusión del Espíritu, mediante la imposición de manos.
PIDE, POR NOSOTROS, SEÑOR
PIDE, POR NOSOTROS, SEÑOR
DOMINGO 6º DE PASCUA /A EL ESPÍRITU DE LA VERDAD
J.R.Flecha
¿DEMOSTRAMOS NUESTRO AMOR A JESÚS? 6º Domingo de Pascua
¿DEMOSTRAMOS NUESTRO AMOR A JESÚS?
Por José María Martín OSA
1.- La fe cristiana no consiste en un código de normas morales sino en la adhesión a una persona: Cristo. Pero no se trata de una adhesión cualquiera sino la que nace de un amor radical y total hacia él, hasta no querer otra cosa más que su voluntad. Hoy nos dice Jesús: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. La medida del amor que debe tener alguien para merecer ser llamado "discípulo de Cristo" la definió el mismo Jesús cuando dijo: "Si alguno viene donde mi y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío" (Lc 14,26). Es claro que Jesús no exige "odiar" a los padres y hermanos; el sentido obvio es, sin embargo, que para ser discípulo suyo es necesario amarlo a El más que al padre y a la madre, más que a la mujer, hijos y hermanos y más que la propia vida. Una interpretación viva de este texto lo ofrece el gran mártir San Ignacio de Antioquía, cuando es conducido a Roma, camino del martirio y suplica a los cristianos de Roma que no muevan influencias para liberarlo: "Os lo suplico, no os transforméis en benevolencia inoportuna para mi. Dejadme ser pasto de las bestias, por medio de las cuales me será posible alcanzar a Dios. Soy trigo de Dios y seré triturado por los dientes de las bestias para transformarme en pan inmaculado de Cristo... cuando el mundo no vea más ni siquiera mi cuerpo, entonces seré realmente un discípulo de Cristo" (Carta a los Romanos, IV). Pedro recomienda en su Primera Carta dar razón de nuestra esperanza a todo el que nos lo pida. Esto supone afrontar las persecuciones, calumnias..... Pero es mejor padecer haciendo el bien, que padecer haciendo el mal.
06 mayo 2026
Preparando el Domingo (Adultos y Jóvenes) DOMINGO VI DE PASCUA - CICLO A
LE PEDIRÉ AL PADRE QUE OS DÉ OTRO DEFENSOR
10 de mayo de 2026

PRIMERA LECTURA:
"Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo” (Hechos 8, 5-8.14-17)
SALMO:
"Aclamad al Señor, tierra entera” (Salmo 65)
SEGUNDA LECTURA:
"Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu” (1 Pedro 3, 15-18)
EVANGELIO:
"Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito” (Juan 14, 15-21)
Preparando el Domingo (Niños) DOMINGO VI DE PASCUA - CICLO A
LE PEDIRÉ AL PADRE QUE OS DÉ OTRO DEFENSOR
10 de mayo de 2026

PRIMERA LECTURA:
"Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo” (Hechos 8, 5-8.14-17)
SALMO:
Aclamad al Señor, tierra entera” (Salmo 65)
SEGUNDA LECTURA:
"Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu” (1 Pedro 3, 15-18)
EVANGELIO:
"Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito” Juan 14, 15-21)
Moniciones, peticiones... 6º Domingo de Pascua
DOMINGO DE PASCUA 2º
SALUDO
Dios Padre,
que con su gran Amor nos concede celebrar la Resurrección de Jesús el Señor, y
la fuerza permanente de su Espíritu, estén con todos nosotros.
ENTRADA
"Hemos
visto al Señor". Esta es la certeza de los discípulos de Jesús tras la
Resurrección. Una certeza rodeada de miedo y de incomprensión, que poco a poco
va dando paso al entendimiento, a la fe profunda, a entender y vivir
todo lo que
el Señor les había dicho. Y esta es, hermanos, nuestra fe y la fe de toda la
Iglesia llamada a ser testigo de la Vida nueva y resucitada en medio del mundo.
Nos sobran dudas, vacilaciones y puertas cerradas, y nos falta entusiasmo,
coraje y valentía para dar testimonio de la Noticia que todo lo invade. Pero el
Espíritu de Jesús sigue soplando, llenando todo con su presencia, enviándonos
a llevar la Luz del Padre a todos los hermanos.
Celebramos la Eucaristía, la fracción del pan, en estos días de Pascua, sintiéndonos renovados y llamados a la Vida.

