Cartel Domund 2026: Imprime y cuelga en lugar visible el cartel oficial del Domund 2026 y estarás ayudando a difundir nuestro mensaje “Uno en Cristo, unidos en la misión”.
PDF (5,04 Mb)
CAT PDF (6,7 Mb)
EUS PDF (7,4 Mb)
GAL PDF (6,7 Mb)
Cartel Domund 2026: Imprime y cuelga en lugar visible el cartel oficial del Domund 2026 y estarás ayudando a difundir nuestro mensaje “Uno en Cristo, unidos en la misión”.
PDF (5,04 Mb)
CAT PDF (6,7 Mb)
EUS PDF (7,4 Mb)
GAL PDF (6,7 Mb)
Hoy y siempre, nos guste o no,
Y querer que Tú aclares
y justifiques nuestros quereres
de servir a dos señores
-cuando nos conviene-
La parábola de los viñadores homicidas la pronuncia el Señor inmediatamente después de la parábola de los dos hijos, es decir, en el mismo contexto de la parábola anterior. Está dirigida, por tanto, a los miembros del sanedrín, a los «sumos sacerdotes y ancianos del pueblo» (Mt 21,23), a «los príncipes de los sacerdotes y los fariseos» (Mt 21,45) que se habían acercado a Él cuando enseñaba en el Templo para interrogarle sobre la autoridad con que enseñaba y realizaba sus obras.
La imagen del señor que arrienda su viña la toma el Señor de la costumbre existente en aquellos tiempos. En Galilea muchas tierras de labranza se encontraban en manos de “extranjeros” que iban “de viaje” o vivían incluso fuera de Israel. Existía hacia estos dueños un gran odio por parte de los judíos, lo que permite comprender la actitud agresiva de los viñadores hacia los enviados y finalmente el intento de apoderarse de las tierras asesinando al hijo, heredero de aquellas tierras.
—BIENVENIDA:
Celebramos el domingo vigésimo séptimo durante el año, y nos reunimos alrededor de la mesa del Señor, para ser alimentados por Él, que a pesar de nuestras constantes infidelidades, nos demuestra a cada instante de nuestras vidas, que no nos abandona.
El Señor, que nos hace entender su mensaje por medio de parábolas, hoy nos manifiesta su amor misericordioso, que contrasta con nuestra constante infidelidad. Nos dice que si nos sentimos abandonados, no es porque Él nos haya dejado, sino porque somos nosotros los que lo hemos abandonado. Él confía su Reino al pueblo fiel, pero nos advierte que a su tiempo nos pedirá los frutos que como nuevo pueblo de Dios debemos producir.
PREPARACIÓN:
Antes de la salida del celebrante
Celebramos el domingo vigésimo séptimo durante el año, y nos reunimos alrededor de la mesa del Señor, para ser alimentados por Él, que a pesar de nuestras constantes infidelidades, nos demuestra a cada instante de nuestras vidas, que no nos abandona.
AMBIENTACIÓN:
Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial
El Señor, que nos hace entender su mensaje por medio de parábolas, hoy nos manifiesta su amor misericordioso, que contrasta con nuestra constante infidelidad. Nos dice que si nos sentimos abandonados, no es porque Él nos haya dejado, sino porque somos nosotros los que lo hemos abandonado. Él confía su Reino al pueblo fiel, pero nos advierte que a su tiempo nos pedirá los frutos que como nuevo pueblo de Dios debemos producir.
DOMINGO XXVII DE TIEMPO ORDINARIO
SALUDO
Dios Padre que nos da su Paz en Jesucristo, el Señor, y con su Espíritu nos llama a poner por obra todo lo que es noble y justo, esté con nosotros.
ENTRADA
Bienvenidos, hermanos, a esta Eucaristía. En este día Dios nos sigue llamando y se nos mostrará como un Viñador alegre, que cuida y pone los medios para lograr una buena vendimia. Claro que Dios Viñador pone los medios pero… esperando «uvas cosecha agrazones»; las personas no solemos dar los frutos esperados y así nos va. Vivimos en continua tensión poniendo la búsqueda de la felicidad en dónde no está, sin conseguir que lo bueno, lo noble, lo justo que hay en cada ser humano salga a la luz. Como en todo, hay honrosas excepciones, hay cristianos y no cristianos que se esfuerzan por la paz, trabajando sin cesar por un mundo mejor: ellos nos animan y son motivo de esperanza.
Mi amigo amaba su viña
tanto como su casa solariega,
pero tuvo que ausentarse por sus múltiples tareas.
Antes de irse nos eligió e hizo de su cuadrilla
y nos dejó al frente de su viña;
nos marcó nuestro trabajo,
llenó nuestra existencia de tiempo y riqueza,
y nos regaló sus propias herramientas.
Entrada: Toda la tierra te adore CLN A16; El Señor nos llama CLN A5; Vayamos jubilosos (Cantos varios)
Reúne, Señor a tu Iglesia CLN 750La parábola es una de las más claras y simples. Un padre se acerca a sus dos hijos para pedirles que vayan a trabajar a la viña. El primero le responde con una negativa rotunda: «No quiero». Luego lo piensa mejor y va a trabajar. El segundo reacciona con una docilidad ostentosa: «Por supuesto que voy, señor». Sin embargo, todo se queda en palabras, pues no va a la viña.
También el mensaje de la parábola es claro y fuera de toda discusión. Ante Dios, lo importante no es «hablar» sino hacer; lo decisivo no es prometer o confesar, sino cumplir su voluntad. Las palabras de Jesús no tienen nada de original.
1.- El tema dominante de las lecturas bíblicas de este domingo es el de la obediencia como donación total de sí mismo a Dios, cuyo modelo más perfecto es Cristo crucificado “obediente hasta la muerte”. La parábola de los dos hijos ilustra bien la verdadera obediencia: la del hombre frágil y pecador que arrepentido vuelve a Dios, y la falsa obediencia: hecha de formalismos y apariencia externas, pero que esconde una sutil rebelión interior. El creyente auténtico está llamado a vivir responsablemente su vida, convirtiéndose dócilmente día a día a la Palabra de Dios.
2.- El profeta Ezequiel se dirige a los israelitas exiliados en Babilonia que pensaban, de acuerdo a la teología tradicional, que su desastrosa suerte era la consecuencia fatal de muchos siglos de pecado de los antepasados.
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: «Hijo, ve hoy a trabajar en la viña». Él le contestó: «No quiero». Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y dijo lo mismo. Él contestó: «Voy, señor». Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?”. Contestaron: “El primero”. Jesús les dijo: “Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni creísteis”.
NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.
POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.
PRESENTACIÓN DE UNA PLANTA
(Conviene que sea una planta que pudiera servir en las ocasiones más especiales de la vida de la Comunidad, por lo que pudiera significar a lo largo del curso. Por tanto, tiene que ser una planta bonita y de interior)
ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor y Padre nuestro: Tú quisiste sembrar en cada uno de nosotros y en cada una de nosotras la SEMILLA de tu vida y del amor; y lo hiciste, especialmente, por medio de Jesús, tu Hijo amado; luego, has cuidado de esa semilla por medio de tantas personas que han influido en nuestra vida. Hoy, nosotros y nosotras, tu Familia y Comunidad, te presentamos esta PLANTA, hermosa y bonita, como un recuerdo constante de cuanto has hecho en nuestro favor; y de nuestro compromiso -durante este curso que ya hemos iniciado- de cuidar de esta SEMILLA que Tú mismo plantaste en nosotros y en nosotras, que Jesús la ha hecho crecer y que todos nosotros y todas nosotras la queremos seguir ofreciendo a los y a las demás. Que así sea.
La sola intención no es suficiente, hay que ser coherentes con lo que decimos o nos proponemos. Es la lección que la liturgia de este vigésimo sexto domingo del tiempo ordinario nos deja para nuestra vida. Consientes de todo esto, comencemos esta celebración eucarística. De pie, cantamos.
MONICIONES (Domingo 26 Tiempo Ordinario - A)
Inicial.
De nuevo nos encontramos reunidos en torno al altar, para celebrar la Eucaristía en el domingo, el Día del Señor.
La Eucaristía es siempre Acción de Gracias y un encuentro de hermanos en torno a Jesús, que se hace presencia viva y alimento para el camino. Él parte para nosotros el pan y nos explica las Escrituras, dándonos en cada encuentro algunas pautas prácticas para nuestra vida. Hoy, en el Evangelio nos va a decir que, en nuestra vida, lo que cuenta no son las palabras bonitas que podamos decir, o los buenos propósitos que nos podamos marcar, sino las obras buenas que hagamos.
Y en este marco celebramos la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que este año lleva por lema “Como Jesucristo, obligados a huir”. Ante esta realidad, oramos por ellos y revisamos nuestra acogida fraterna y respeto con los que llegan cerca de nosotros.
Primera Lectura.
Así dice el Señor:
«Comentáis: "No es justo el proceder del Señor".
Escuchad, casa de Israel: ¿es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió.
Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá».
Palabra de Dios.
Ciclo A
Entrada:
El Señor trae para nosotros un mensaje que nos confronta con nuestra forma de ser. Te invita a un diálogo y a la acción. Son muchas las ocasiones en que contestaremos sin meditar en lo que decimos y la conciencia nos lleva a la conversión para actuar conforme al llamado de Dios y en armonía con las enseñanzas de Cristo. Te invito a que tu palabra y tu acción vayan de la mano para agradar más a Dios.
Primera Lectura: Ezequiel 18, 25-28 (Si el malvado se convierte, salvará su vida)
El profeta Ezequiel dice a cada uno de nosotros que la salvación es un trabajo continuo.
Invita al justo a seguir siendo justo y al pecador a que se convierta. El Señor te juzgará de acuerdo a tus acciones al momento de rendir cuentas. Siempre hay tiempo para mejorar y cambiar nuestra forma de vida.
| |||
Bienvenidos y bienvenidas, hermanos y hermanas, a esta Eucaristía de la fraternidad. | |||
| 27 de septiembre de 2026 D. 26 del tiempo ordinario / A | |
| Entrada: Toda la tierra te adore, MD 4-2 (604-2) / CLN A16; Señor, tú eres mi refugio, MD 28 (628-1) / CLN 701; Aclama al Señor tierra entera, MD 239 (839) / CLN 517; Iglesia peregrina, MD 19 (619) / CLN 408. Responsorial: *Recuerda, Señor, tu ternura LS; Misericordia, Señor, MD 124 (724) / CLN D15. Aleluya: MD C4 / CLN E4. Comunión: Donde hay caridad y amor, MD 179 (779-1) / CLN O26; Ubi caritas, MD 188-2 (788-2) / CLN 151; Os doy un nuevo mandato, MD 70 (670) / CLN 729; Una espiga, MD 173 (773) / CLN O17. Final: Después del envío («podéis ir en paz»), según la costumbre del lugar, se puede entonar un canto devocional mariano. |
Entrada: Jesucristo nos amó. (Apéndice) Alrededor de tu mesa CLN A4
Cuando estáis reunidos en mi nombre. CLN A 6 Iglesia peregrina CLN 408
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. [...] Pero el propietario contestó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O vas a ser envidioso porque yo soy bueno? Así, los últimos será primeros y los primeros, últimos”».
1.- Dios sí quiere que nuestros planes coincidan con sus planes, pero somos nosotros los que muchas veces hacemos esto imposible. Por nuestra inclinación al mal, por nuestro egoísmo, por nuestro materialismo, por no obedecer humildemente los planes de Dios, hacemos muchas veces imposible que los planes de Dios se cumplan en nuestras vidas. Los planes de Dios son siempre la justicia, el amor, la paz. Dios sí quiere que todos sus hijos puedan vivir dignamente y sean humana y cristianamente felices, pero somos nosotros, los humanos, los que, con nuestro egoísmo y maldad, creamos divisiones injustas y hacemos posible que, mientras a algunos les sobren muchas cosas superfluas, a otros les falten muchas cosas necesarias.
(20 de septiembre de 2026)
(Is 55,6-9; Flp 1,20c-24.27ª; Mt 20,1-16)
La lectura y meditación del evangelio, además de enriquecer nuestra vida espiritual, nos ayudan también a descubrir lo pobres y torcidos que suelen ser nuestros juicios.
En la parábola que hemos escuchado, el dueño y personaje central de la parábola representa a Dios; los jornaleros invitados a trabajar en su viña, en distintos momentos de la historia humana y a distintas horas, somos todos los hombres. En principio, Jesús dirigió la parábola a sus oponentes, escribas y fariseos, por creer que ante Dios solo ellos tenían derechos. Cuando S. Mateo escribe su evangelio, la parábola la aplica a los nuevos cristianos convertidos del judaísmo, pues también se creían muy por encima de los que procedían del mundo pagano. Pero tenemos que entender que esta parábola es aplicable a todos los tiempos y a todas las edades. En la Iglesia hay trabajadores desde su más tierna infancia y juventud; otras personas se han convertido más tarde y otras, casi al final de su vida.
Comentario Pastoral
LOS ÚLTIMOS IGUAL QUE LOS PRIMEROS
“Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos”. Esta frase, que se lee en la primera lectura de la Misa de este domingo veinticinco del tiempo ordinario, es síntesis clave perfecta para entender el comportamiento, irracional e injusto según los esquemas económicos en uso, del propietario de la viña.
En la parábola destacan dos extremos: la contratación progresiva, a lo largo del día, de obreros para la viña, los cuales reciben por igual el mismo jornal, y la indignación polémica de los primeros, que pensaban recibir más. En la parábola se ven claramente reflejados los fariseos y justos, “los primeros”, que se escandalizan de que Jesús ofrezca la salvación también a los pecadores, “los últimos”. Esta reacción sigue siendo demasiado frecuente, incluso en la Iglesia de hoy.
SALUDO
Dios nuestro Padre, que se nos ha revelado en Jesús, el Señor, y nos da su Espíritu para que vivamos trabajando por el Reino, esté con todos nosotros.
ENTRADA
Bienvenidos, hermanos, a la celebración de nuestra fe. En la Eucaristía de este día la Palabra de Dios nos dirá que tenemos que vivir activos, buscando al Señor: nosotros sabemos, por Jesús, que a Dios lo podemos encontrar siempre en la vida de las personas y en todas las aspiraciones nobles de quienes nos rodean. Bien es verdad que, con frecuencia, no andamos por cl camino del Padre y centramos nuestra atención en lo que carece de importancia. Pero siempre hay personas que con limpio corazón tratan de seguir a Jesús. La Buena Noticia es una oferta incondicional del Amor de Dios, que no nos paga según nuestros méritos sino con total generosidad; para Dios no cuentan ni los resultados ni la productividad, sino aquello que no se puede “medir” con criterios humanos: el amor, la entrega, la solidaridad.
Con alegría comenzamos nuestra Fiesta.
ACTO PENITENCIAL
CICLO A – 25 DEL T.O. Niños 20.09.2026
1.- Nuestro Dios es rico en perdón (Is 55, 6-9)
Apremia la búsqueda del Señor. Todos son llamados a invocarlo. La cercanía de Dios estimula a recorrer el camino.
¿Todos son llamados? ¿Lo son también los malvados? son, cuando recorren el camino del arrepentimiento («un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias, Señor»). Desandar el propio camino y cambiar los propios proyectos es lo que Dios espera de nosotros, pecadores. Aunque nos cueste reconocer que habíamos errado el tino, al intentar recorrer nuestra particular andadura. Y aunque sea duro pensar que comenzamos a recorrer el camino que nos ha trazado Otro.
Cuando el cambio realmente se da, queda en el corazón la gozosa convicción de que «Dios tiene piedad», porque Él es «rico en perdón». Se trata de una experiencia de hondura, comparada con la ruindad y egoísmo de nosotros, Dios mismo tiene que «justificar» su camino tan distinto. Caminos de gratuidad generosa: «Mis caminos no son vuestros caminos… ni mis planes son vuestros planes».
Moniciones para el Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario
Ciclo A
El evangelio de Mateo nos ofrece la parábola de los obreros de la viña, una de las más significativas en el ámbito de la exposición que Jesús hacía para exponer el misterio del Reino de Dios, cómo debía hacerse presente, cómo participaba Dios mismo en este acontecimiento que afecta a la historia y a cada una de las personas que acogen su mensaje.
¡ME APUNTO CON TAN BUEN SEÑOR!
Puede que, muchas veces, pensemos que el trabajo que merece le pena es aquel que se ve y se gratifica. Puede incluso, que en algunos momentos, pensemos que lo invisible a los ojos del mundo no tiene sentido llevarlo a cabo. Pero, los planes del Señor, son siempre distintos a nuestros planes y su forma de trabajar, pensar y valorar es muy distinta a la nuestra: nosotros nos quedamos en la apariencia y El… baja al corazón de cada persona.
1.- En la viña del Señor, su Iglesia, hay trabajo para todos. Pobres que necesitan atención, catequistas que exigen formación, enfermos que nos reclaman una visita, personas encerradas en la soledad que nos piden un poco de nuestro tiempo. ¡Vete a esa viña! Nos dice Jesús: a ese trozo de tierra en el que, la Iglesia, ofrece lo mejor de sí misma: el Evangelio. A esa persona que necesita un poco de cariño o a esas situaciones en las que, por no ser recompensadas, siempre hay huecos libres que nadie quiere. ¡Vete a esa viña, mi viña, nos dice Jesús!
Llevamos la cuenta de todo
lo que hacemos y nos hacen,
devolvemos favores, esperamos
que nos agradezcan,
que nos reconozcan
todo lo que hemos hecho.
Tu amor no tiene medida;
lo regalas de todo.
Nosotros queremos si nos quieren,
y si no recibimos lo que esperábamos,
guardamos en la memoria la cuenta,
para responder igual.
Señor, tú que estás cerca de tu pueblo que te invoca, concédenos con inmensa largueza, lo que con fe sincera te pedimos:
ACOGE NUESTRA PLEGARIA, SEÑOR
1. – Por el Papa, los obispos y las personas consagradas que trabajan en su viña, para que el Señor les ayude y acompañe todos los días de su vida en la labor de construir y extender el Reino. OREMOS
2. – Por los jóvenes que escuchan la llamada de Dios y por aquellos que, en los Seminarios, se preparan para difundir la buena noticia por todo el mundo. OREMOS
Saliste a media mañana,
saliste a mediodía,
y a primera hora de la tarde
volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba,
y a los que nadie había contratado
te los llevaste a tu viña,
porque se te revolvieron las entrañas
viendo tanto trabajo en tu hacienda,
Monición de entrada
Como una sola familia nos reunimos nuevamente en la casa de Dios para celebrar la Cena del Señor.
Estamos ya en el vigésimo quinto domingo dentro del Tiempo Ordinario, y la liturgia nos trae una parábola digna de profunda meditación sobre las tarifas que Dios tiene para premiar nuestro trabajo en su viña. Nuestros planes no son los suyos.
Comencemos disponiendo todo nuestro ser para celebrar este banquete con Jesús. De pie, cantamos...
PRESENTACIÓN DE LA HOJA PARROQUIAL
(Sería bueno que fuera alguien que trabaja en la elaboración de la misma o en otros medios de comunicación existentes en la comunidad)
ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Hoy, Señor, tras escuchar el domingo pasado la llamada del Consejo Pastoral, te ofrecemos el PROGRAMA de esta comunidad, de sus actividades, con sus horarios y personas responsables de cada campo de acción. Con ello te presentamos el esfuerzo de cada persona por construir JUNTOS y JUNTAS el edificio de tu comunidad; también, nuestro compromiso por responder a los desafíos que nos vienen del entorno. Ayúdanos, Señor, en esta bonita pero inmensa tarea que tenemos delante. Gracias porque Tú vas a estar con nosotros y con nosotras.
PRESENTACIÓN DEL CORO PARROQUIAL
| |||
Hermanos y hermanas: con la alegría que nos da el saber que somos hijos e hijas de Dios, nos reunimos de nuevo en esta Acción de Gracias, en esta Eucaristía, cumpliendo así el mandato de Jesús, que nos dice: “Haced esto en memoria mía”. | |||
PREPARACIÓN:
Antes de la salida del celebrante
Celebramos hoy el domingo vigésimo quinto durante el año, y porque en verdad creemos en el amor infinito de Dios, y porque queremos que este amor llegue a todos los hombres, nos reunimos todos los domingos a celebrar la Eucaristía. Y por eso respondemos gozosamente a su llamado, a la vocación recibida, y nos realizamos así como hombres, como cristianos y como apóstoles.
AMBIENTACIÓN:
Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial
El Señor hoy nos llama a entrar en el verdadero camino, ya que nuestros caminos son distintos a los suyos; nuestra manera de juzgar es distinta de la suya; no somos capaces de comprender sus designios, y es así que nos llama a trabajar en su viña, que es el mundo, y que debe ser transformado conforme a su plan, para que éste se convierta y cambie; y esta es la tarea que nos confía, esperando nuestra generosa respuesta.