Las lecturas de este día nos invitan a afrontar los desafíos del presente con esperanza, como virtud del creyente.
Comenzamos compartiendo la experiencia del profeta Jeremías. Algunos han denominado a este pasaje como “las confesiones de Jeremías”. El profeta vive en tiempos de crisis, de incertezas y desorientación. Desde su vivencia de Dios denuncia las causas que han llevado a este estado de cosas y propone la necesidad de cambiar. Jeremías sufre en primera persona las consecuencias de esta misión, que no es comprendida ni aceptada por las autoridades que lo persiguen, lo encarcelan e intentan matarlo. Jeremías nos abre su corazón y nos muestra como el sufrimiento lejos de desalentarlo, lo hace renovar su confianza en Dios que nos salva.





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