17 marzo 2026

V Domingo Cuaresma: Cantos 3

 

Resultado de imagen de Juan 11, 1-45: V domingo cuaresma


Introito en latín: Iudica me, Deus .                             
Misa de Cuaresma (Canto Gregoriano)                             
Acto Penitencial: Gregoriano o el Señor, ten piedad, de Manzano.                                                                   
Salmo R. y Antes del Evangelio: Del Señor viene la misericordia (Propio).                                                           
Ofertorio: Attende,Attende Domine (CLN 101)                 
Comunión: Dios es fiel. (CLN 117). Perdona a tu pueblo (CLN 125)  A ti levanto mis ojos CLN 525 ;  Oh rostro ensangrentado CLN 102                                   Final: En silencio o Victoria, Tu reinarás CLN 106

Cantos para el domingo 22 de marzo

 Entrada: Me invocará y lo escucharé, MD 331-1 (931-1) / CLN A 12; Perdona a tu pueblo, Señor, MD 339-1 (939-1) / CLN 125; Llorando los pecados, MD 339-2 (939-2) / CLN 110. Responsorial: Mi alma espera en el Señor, MD 225 (825) / CLN 529. Antes del evangelio: Gloria y honor a ti, MD 24-2 (624-2) / CLN 160. Comunión: Yo soy el Pan de vida, CLN O 3; Antes de ser llevado a la muerte, MD 185 (785) / CLN O 32; Dios es fiel, MD 337-1 (937-1) / CLN 117. Final: En silencio.

V Domingo de Cuaresma: Peticiones 3

 

  • Por la Iglesia, para que sea siempre testigo de resurrección y esperanza. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por las Vocaciones. Para que los jóvenes escuchen las llamadas que el Señor les hace a seguirle desde el sacerdocio y la vida consagrada. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los pueblos que en estos momentos viven situaciones de guerra y de inestabilidad, para que puedan encontrar caminos de concordia y de paz. ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que tienen marcada su vida por el sufrimiento, para que encuentren la ayuda de los que les rodean y la fuerza de Dios para llevar la cruz. ROGUEMOS AL SEÑOR

V Domingo de Cuaresma: Moniciones

  Inicial.


En nuestro camino hacia la Pascua, estamos ya a las puertas de la Semana Santa, que iniciaremos el próximo domingo, Domingo de Ramos.

Hoy, la liturgia nos habla de Vida. Luego escucharemos en el Evangelio la gran afirmación de Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”. A todos nos cuesta creer en estas palabras y, más aún vivirlas, pero esta es nuestra fe y nuestra esperanza.

Primera Lectura.

Los que militan en destierro y servidumbre están como en el sepulcro. El profeta no habla de resurrección, sino de vitalización para los que viven sin esperanza. El Espíritu eterno, fuente de la vida, arrancará a su pueblo del botín de la muerte.

V Domingo Cuaresma: Tú eres vida para nuestras muertes

 

Tú también lloras la muerte de un amigo,
también te duelen las dificultades de la vida.
Tú sabes mucho de malos momentos
y de la fuerza del cariño para suavizarlos.
Y sabes también cómo nos venimos abajo
ante las contrariedades
y ante las situaciones que no entendemos.
Necesitamos tener el control sobre las cosas,
los acontecimientos y las personas,
y el sentirnos tan vulnerables nos desasosiega,
nos desespera.

Vídeo V Domingo de Cuaresma: Dar vida


 

Misa de la familia del Domingo V de Cuaresma

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Misa de la familia – Domingo V de Cuaresma

CANTOS PARA EL DOMINGO 5º DE CUARESMA

 CANTOS  PARA EL DOMINGO 5º DE CUARESMA


Entrada:Me invocará y lo escucharé. (Apéndice) Nos has llamada al desierto (CLN 126)Sube el Nazareno CLN 169;       Introito en latín: Iudica me, Deus  .                                                                                                    
Misa de Cuaresma (Canto Gregoriano)                                                                                            
Acto Penitencial: Gregoriano o el Señor, ten piedad, de Manzano.                                               
Salmo R. y Antes del Evangelio: Del Señor viene la misericordia (Propio).                          
Ofertorio: Attende,Attende Domine (CLN 101)                                                                         
 Comunión: Dios es fiel. (CLN 117). Perdona a tu pueblo (CLN 125)   A ti levanto mis ojos CLN 525 Oh rostro ensangrentado CLN 102                                                                                 
Final: En silencio o Victoria, Tu reinarás CLN 106

V Domingo Cuaresma: moniciones, peticiones, lecturas...

 

DOMINGO 5º DE CUARESMA

 

SALUDO

La Gracia y la Paz de Dios Padre, la Vida de Jesús el Señor, y la fuer­za de su Espíritu, acompañen nuestro caminar y estén con todos nos­otros.

 

ENTRADA

Finalizando la Cuaresma celebramos de nuevo la Eucaristía, presen­cia real de Jesús en medio de la vida y de la Comunidad. Con la espe­ranza que nace de la fe venimos acompañando a Jesús en su subida a Jerusalén, interiorizando su mensaje de vida. La Palabra de Dios en este día nos coloca ante el hecho humano de la muerte, de la que ninguno está libre. Pero no es un mensaje fatalista sino lleno de esperanza, de la que nace de la Cruz del Señor. Los cristianos ni seguimos ideas ni segui­mos a un muerto: queremos vivir y seguir fiados de una Persona -Jesús-, muerto, es verdad, pero resucitado por el Amor de nuestro Dios, un Dios de Vida, de plenitud, de alegría.

V Domingo Cuaresma: vídeo


 

V Domingo Cuaresma: varios

 

  - Lázaro, sal fuera -  

CONTENIDO:

01  EL ORDINARIO DE LA MISA del 5o. DOMINGO DE CUARESMA ciclo A - Lecturas y        oraciones propias 

Reflexiones:

02  LECTIO DIVINA "SÍGUEME" - Mons. Víctor Hugo Palma Paúl
03  EL CAMINO DE AMISTAD Y FE QUE RESUCITA - Fidel Oñoro, cjm
04  PERDÓNANOS, SEÑOR, Y VIVIREMOS (Del salmo 129) - La Biblia de Nuestro Pueblo
05  EL SEPULCRO... UN VIENTRE, NO MÁS UNA TUMBA - Fernando Armellini, sscj
06  YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA: EL QUE CREE EN MÍ, AUNQUE HAYA                MUERTO, VIVIRÁ... ¿CREES ESTO? - Miguel de Burgos Núñez, op
07  MORIR AL PECADO ES EMPEZAR A PARTICIPAR DE LA RESURRECCIÓN DE                  CRISTO - Homilías en torno al Catecismo
08  ASÍ QUIERO MORIR YO - José Antonio Pagola, scj
09  YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA - Servicio Bíblico Latinoamericano 
10  DIBUJOS PARA HOY - Severino Fabris / Maximino Cerezo Barredo
11  IMÁGENES 

Los CANTOS SUGERIDOS PARA LA MISA:

12  LETRAS con ACORDES - Edgar López
13  EL AUDIO DE LOS CANTOS en mp3

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16 marzo 2026

Fiesta del Perdón: Lunes 16 marzo 2026

Preciosa celebración la que hemos vivido hoy en la cripta de nuestra parroquia.
Un grupo de niños y niñas que se preparan para recibir su Primera Comunión en el mes de mayo ha dado un paso muy importante al participar en su primera Celebración del Perdón.

Ha sido un momento lleno de emoción y ternura. Muchos llegaban con nervios, con esa mezcla de ilusión y respeto que caracteriza a los grandes momentos de la vida. Sin embargo, acompañados por sus padres y catequistas, fueron encontrando la calma y la confianza necesarias para vivir esta experiencia tan significativa. Poco a poco, sus rostros se fueron iluminando, y la celebración se convirtió en un espacio de alegría, serenidad y encuentro.

Es hermoso ver cómo crecen en la fe, cómo descubren el valor del perdón y cómo se sienten acogidos por la comunidad. Para las familias y catequistas también ha sido un instante especial, un recordatorio de la importancia de acompañar, de sembrar y de celebrar juntos.

Gracias, Padre Javier, por tu cercanía, tu paciencia y tu dedicación. Tu manera de guiar esta celebración ha ayudado a que los niños vivieran este día con paz y con una sonrisa.

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15 marzo 2026

Comentario al Domingo IV de Cuaresma

  Hay miradas muy diversas. Hay quienes se quedan en la apariencia (superficie) de las cosas; hay quienes miran el interior (hacia adentro); hay quienes en su mirada muestran incredulidad o desconfianza; otros reflejan fe; hay quienes miran con ojos limpios; otros lo hacen con ojos turbios. Algunos ven la vida con pesimismo; otros, con optimismo. Hay quienes creen ver, pero en realidad no ven o están ciegos para ciertas cosas.

Tener vista: IV Domingo de Cuaresma

 

Tener vista

En varias ocasiones la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) ha organizado una experiencia que permite a quienes no carecen del sentido de la vista ponerse en la piel de una persona ciega: con los ojos tapados por un antifaz, deberán hacer un recorrido enfrentándose a los obstáculos que las personas ciegas diariamente tienen que afrontar en su vida cotidiana. La reacción de quienes han realizado esta experiencia suele ser unánime: todos deberían realizarla para ponerse en la situación de las personas con discapacidad visual. Pero también coincidían en que esta discapacidad hace que se potencien otras capacidades que sí tienen. Porque una cosa es el sentido de la vista, con el que los ojos perciben algo, y otra cosa es “tener vista”, un conocimiento o sagacidad para descubrir algo que otros no ven. Y todos podemos “tener vista”.

En la 1ª lectura ya hemos escuchado que la mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero el Señor mira el corazón. Y en el Evangelio de hoy vemos dos ejemplos de esto: por una parte, están los que ven pero no tienen vista; y por otra parte, está ese ciego de nacimiento, que no veía pero sí que “tiene vista”, tiene capacidad para reconocer a Jesús como el Hijo de Dios.

Este ciego de nacimiento era considerado un “discapacitado” que sólo podía pedir limosna; además, algunos pensaban que era culpable de su ceguera: ¿Quién pecó: éste o sus padres, para que naciera ciego? Pero Jesús mira el corazón de este hombre y lo elige para que se manifiesten en él las obras de Dios.

Porque el ciego de nacimiento en realidad tenía mucha vista, como nos muestra el proceso que recorre tras recuperar el sentido de la vista: empieza refiriéndose al Señor como ese hombre que se llama Jesús, y ni siquiera sabe dónde está. Sólo sabe decir lo que Jesús había hecho con él: Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo. Pero cada vez tiene más “vista” y cuando le vuelven a preguntar sobre Jesús, él afirma: Que es un profeta; ya lo reconoce como alguien que habla y actúa de parte de Dios.

Y su “vista” sigue aumentando porque se atreve a rebatir a quienes acusan a Jesús de ser un pecador: si éste no viniera de Dios no tendría ningún poder.

Por eso, como ahora no sólo ve, sino que “tiene vista”, cuando Jesús se encuentra de nuevo con él, lo reconoce como el Hijo del hombre, el Mesías esperado: Creo, Señor. Y se postró ante Él.

Este cuarto domingo de Cuaresma nos invita a ponernos en la piel del ciego de nacimiento y preguntarnos si “tenemos vista” o estamos “ciegos” en lo referente a la fe, y experimentar los obstáculos a los que él tuvo que enfrentarse en su proceso de fe.

Quizá nos cuesta, o no nos han enseñado a “ver la presencia de Dios”, y nos limitamos a “pedir limosna”, a dirigirnos a Dios cuando tenemos alguna necesidad pero sin “verle” realmente.

Quizá lo único que “vemos” de Jesús es su humanidad, ese hombre que se llama Jesús, pero del que no sabemos nada más, ni dónde está ahora ni cómo encontrarle, y seguimos “ciegos” para verle.

Pero quizá, aunque estemos muy “ciegos” en la fe, tenemos ya algo de “vista” y en ese hombre que se llama Jesús, por su acción en nuestra vida, vamos descubriendo que es un profeta, a alguien que habla y actúa de parte de Dios. Quizá no sepamos todavía explicar con claridad esto que vamos “viendo”, experimentando, en nosotros, y sólo podemos decir: sólo sé que yo era ciego y ahora veo.
Quizá en nuestro proceso de fe también nos tengamos que confrontar con quienes nos preguntan: ¿Dónde está Él? O con quienes niegan su divinidad: Este hombre no viene de Dios. O con quienes no van a querer escuchar nuestros razonamientos respecto a Jesús: ¿Nos vas a dar lecciones a nosotros?

Pero si “tenemos vista”, ninguno de estos obstáculos nos impedirá “ver” al Señor cuando nos encontremos con Él, y afirmar como el ciego de nacimiento: Creo, Señor.  

Una persona ciega desarrolla otras capacidades para poder desarrollar su vida. Si descubrimos que somos “ciegos en la fe”, esto ha de ser un estímulo para procurar “tener vista” y descubrir la presencia del Señor en nuestra vida. Las tradicionales prácticas cuaresmales: la oración, el ayuno, la limosna, vividas en su sentido profundo, serán medios que nos permitirán superar los diferentes obstáculos para que se nos abran los ojos y podamos afirmar con convencimiento: Creo, Señor.

14 marzo 2026

Solo el que no sabe mira: IV Domingo de Cuaresma

 Se cuenta que, al ser cuestionada su teoría heliocéntrica, Galileo pidió al cardenal presidente del consejo que lo juzgaba que mirara por el telescopio para poder apreciar por sí mismo el movimiento de los planetas. A tal invitación, el cardenal contestó con tanta rapidez como vehemencia: “No necesito mirar por ningún sitio. Yo sé bien cómo son las cosas”La creencia no indaga, pontifica; no le interesa la verdad, sino su propia autoafirmación.

Indudablemente, el que sabe no mira –afirma que no necesita mirar–, porque su creencia constituye para él la única verdad. Sin duda, una de las características más peligrosas de toda creencia es su tendencia a identificarse con la verdad. En cuanto eso ocurre, la creencia constituye el mayor obstáculo para abrirse a la verdad, porque actúa como unas anteojeras que no permiten ver sino lo que previamente se ha aceptado. Por ese motivo, el que sabe –el que cree saber– no mira, no indaga e incluso llega a negar lo evidente. 

DOMINGO 4º DE CUARESMA /A LA UNCIÓN Y EL BAUTISMO

  J.R.Flecha

LA UNCIÓN Y EL BAUTISMO

“Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espíritu del Señor y estuvo con él en adelante”. En la primera lectura de los domingos de cuaresma del ciclo A, la liturgia nos presenta
algunos personajes de la historia de la salvación.
Hoy recuerda cómo Samuel unge a David como rey de Israel (1 Sam 16,1-13). El texto enseña que los criterios de Dios no siempre coinciden con los criterios humanos.
En este caso, Dios elige al último de los hermanos, que estaba en el campo, pastoreando el rebaño, casi olvidado por su padre Jesé.

La Misa del DOMINGO IV DE CUARESMA

 Hallándose en Jerusalén, un sábado el Señor pasó junto a un ciego de nacimiento que estaba pidiendo limosna. Así era conocido por los vecinos de la ciudad.

Los discípulos, al enterarse de que aquel mendigo había nacido ciego, movidos por la curiosidad le preguntan al Señor: «¿Quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?». La pregunta revela la antigua creencia judía de que el mal físico o las desgracias padecidas (ver Lc 13,1-4) eran un castigo divino por los pecados cometidos por la misma persona o por sus progenitores. El origen del padecimiento humano es la culpa. La creencia de que el padecimiento de los hijos se debía en algunas ocasiones al pecado de sus padres se mantenía firmemente arraigada en el pueblo aún cuando varios profetas habían ya anunciado la anulación de este “castigo por solidaridad” (ver Is 31, 29.30; Ez 18, 2-32).

Ojos nuevos: IV Domingo de Cuaresma

 

Ojos nuevos

El relato del ciego de Siloé está estructurado desde la clave de un fuerte contraste. Los fariseos creen saberlo todo. No dudan de nada. Imponen su verdad. Llegan incluso a expulsar de la sinagoga al pobre ciego: «Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios». «Sabemos que ese hombre que te ha curado no guarda el sábado». «Sabemos que es pecador».

Por el contrario, el mendigo curado por Jesús no sabe nada. Solo cuenta su experiencia a quien le quiera escuchar: «Solo sé que yo era ciego y ahora veo». «Ese hombre me trabajó los ojos y empecé a ver». El relato concluye con esta advertencia final de Jesús: «Yo he venido para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos».

13 marzo 2026

Estamos en tinieblas: IV domingo de Cuaresma

 Encendemos mil luces, pilotos, farolas, focos,

carteles luminosos;
vamos al oculista y tenemos todos bien
controlada la visión.

Iluminamos nuestras casas, tiendas, recintos,
templos… todo rebosa luz,
pero estamos tan ciegos como el del Evangelio,
no conseguimos ver.

Cuando falla la vista del corazón: IV Domingo de Cuaresma

  1.- El Señor nunca se dirige a un lugar para quedarse: llega, pasa y siempre con un fin. Y, cuando Jesús pasa, genera sentimientos diferentes. En el que estaba ciego, pero divisaba con el corazón, encontró agradecimiento. En aquellos otros que veían con los ojos, pero no miraban con el corazón, desató reproches, dudas y acusaciones.

2.- Los cristianos, como seguidores de Jesús, no estamos llamados a pasar por el mundo buscando el conflicto pero, tampoco pensemos que vamos a proponer el vivir según el evangelio, sin acarrear suspicacias o críticas. Cuando se levantan voces y medios contra nosotros puede ser, precisamente, porque hay una resistencia a dejar la oscuridad para vivir en la luz, a olvidar la mediocridad para abrazar la perfección o simplemente porque estamos en la línea de Jesús. La denuncia, junto con el anuncio, conlleva incomprensión: el que ve con sus propios anteojos y vive inmerso en sus caprichos difícilmente puede aceptar ni la luz que le ofrecen ni, por lo tanto, al que la trae consigo.

DOMINGO 4º DE CUARESMA /A PARA EXCLUÍDOS

  J.A.Pagola

Es ciego de nacimiento. Ni él ni sus padres tienen culpa alguna, pero su destino quedará marcado para siempre. La gente lo mira como un pecador castigado por Dios. Los discípulos de Jesús le preguntan si el pecado es del ciego o de sus padres.
Jesús lo mira de manera diferente. Desde que lo ha visto, solo piensa en rescatarlo de aquella vida desgraciada de mendigo, despreciado por todos como pecador. Él se siente llamado por Dios a defender, acoger y curar precisamente a los que viven excluidos y humillados.

Preguntas para un ciego: IV Domingo de Cuaresma

  1.- Este pobre ciego tuvo la inoportunidad de empezar a ver. Tuvo la mala suerte de ser curado. Estaba tan bien de ciego dando un tono folclórico y turístico al ambiente. Servía de desahogo de la compasión de los visitantes que le tiraban una moneda. Hasta de enseñanza teológica gratuita, porque los padres dirían a sus niños al pasar: “Veis, este está ciego o por cosas malas hechas por él o por sus padres, así que no seáis malos”

Se le ocurre curarse y empieza a ser un estorbo. Complica la vida a los demás y se la complica él. Lo traen y lo llevan de interrogatorio en interrogatorio. Lo insultan y, al fin, lo excomulgan. Sus padres acaban quitándose el problema de encima por miedo. Los fariseos no duermen. Cuando todos deberían alegrarse con lo que le ha sucedido, al contrario parece que todos le recriminan su estrafalaria ocurrencia de sanar.

12 marzo 2026

IV Domingo de Cuaresma: Fichas para niños 3

  




IV Domingo Cuaresma: Fichas para niños IV

  



IV Domingo Cuaresma: ¿Qué me quiere decir Jesús hoy?

 

Ahora es un ciego quien al encontrarse con Jesús, recupera su vista y cambia su vida. Pero los fariseos no pueden soportar que Cristo gane más seguidores y les haga perder importancia ante la comunidad. En pocas palabras; se mueren de envidia. Y además de no querer creer en el milagro de Jesús, quieren encontrar en este hecho bueno, algo malo para criticarlo. Así que juzgan que Jesús hizo mal en curar al ciego en sábado, día del Señor. Pero para el ciego y para la gente sencilla, su vida ha cambiado, ahora creen en el Salvador.

Ofrendas IV domingo de Cuaresma

  PRESENTACIÓN DE LA LUZ

(Sería interesante que lo pudiera ofrecer algún miembro de la Pastoral de los Bautismos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, en nombre de cuantos y de cuantas estamos reunidos y reunidas, yo te ofrezco hoy esta luz, que la queremos unir a las que lucen sobre la mesa del altar. Ella es el símbolo del efecto del bautismo en nosotros y en nosotras y de nuestro compromiso. La ha prendido tu Hijo Resucitado, que es quien ilumina nuestro corazón, y quiere que nosotros y nosotras, con nuestras palabras y nuestra vida, seamos luz que alumbra las tinieblas del mundo. No permitas nunca, Señor, que seamos opacos para los y las demás.

Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo: IV Domingo de Cuaresma

 

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Señor Jesús,
el otro día fuiste “agua viva”. Hoy te presentas
como luz para los ojos que no ven: “mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo”.

A partir del encuentro contigo
los ojos del ciego de nacimiento volvieron a ver las cosas que ocurrían, las maravillas que Dios había hecho y sobre todo te reconocieron como Hijo del hombre:
“Creo Señor”.

IV Domingo Cuaresma: Peticiones

 

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  • Por la Iglesia, para que viviendo en el camino de la luz, la manifieste al mundo con sus obras y palabras.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que gobiernan las naciones de la tierra, para que busquen siempre las obras de la luz y estén dispuestos a rechazar los frutos de las tinieblas,  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los que llevan la Luz de Cristo a los que no lo conocen, para que perseveren en medio de dificultades y adversidades y sean luz para la Iglesia y para el mundo.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por los enfermos y los que pasan momentos de dolor y dificultad.  ROGUEMOS AL SEÑOR
  • Por todos nosotros, para que la participación de la Eucaristía, reavive nuestro sentimiento de bautizados y nos mueva a anunciar el Evangelio con nuestra vida.  ROGUEMOS AL SEÑOR.