25 agosto 2026

Moniciones y peticiones XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Agosto 30 de 2026

  MONICIONES

Entrada: Nos llamamos cristianos porque hemos sido llamados por Cristo; llamados a seguirle. Pero su llamamiento es de cada día. La celebración de hoy nos plantea un dilema y es preciso elegir. Con esa invitación que Dios dirige a cada uno de nosotros, nos disponemos a celebrar dignamente estos misterios. Con esperanza y confianza celebremos este encuentro de hermanos.

 Lecturas: En la liturgia de este domingo Jesús nos advierte que para seguirle hay que tomar su cruz y no tener miedo a nada. por eso proclamaremos con el salmo: «Tu gracia vale más que la vida». Escuchemos con atención.

30 DE AGOSTO DE 2026 DOMINGO 22 DEL TIEMPO ORDINARIO «A»

  R I T O S    I N I C I A L E S


CANTO DE ENTRADA.

Cuando estamos reunidos en tu nombre, en medio de nosotros, en medio de nosotros, en medio de nosotros estás tú.

 

En medio de vosotros, aliviando las penas, llenando de esperanza, el trabajo y la cruz, el trabajo y la cruz.  

   

SALUDO Y  MONICIÓN. 


ACTO PENITENCIAL.


GLORIA.


ORACIÓN COLECTA.

Celebración con niños: domingo 30 de agosto 2026

 

22º ORDINARIO “EL QUE QUIERA VENIR DETRÁS DE MÍ; QUE RENUNCIE A SI MISMO”

 

Ciclo A

 

CANTO DE ENTRADA: “Ven a la fiesta”

 

MONICIÓN DE ENTRADA: 

¡Bienvenidos a la celebración de nuestra fe! Jesús nos invita a una vida nueva que implica dejar de lado todo lo que no nos ayuda a vivir de esa manera. El camino de Jesús, y el camino de aquellos que quieran seguirlo es un camino que nos lleva a la plenitud de la resurrección. Este camino será como el de Jesús, una vida entregada por el bien de todos.  Sólo hay una manera de ser cristiano y es seguir a Jesús con toda nuestra vida, aun sabiendo que en ésta hay ciertos aspectos que nos van a costar. El camino de Jesús, como todo camino, va a suponer muchas veces renuncia, riesgo y dificultad. Un camino como dice San Pablo, de lucha, de combate espiritual para no darle lugar en el corazón a los criterios de este mundo, que nos pueden hacer creer que, renunciar o dejar de lado cosas, puede ser una pérdida mala para nuestra vida. El amor de Jesús hace que esta lucha y estas renuncias se transformen para nosotros en ganancia espiritual.

ACTO PENITENCIAL:

–Señor, que has sufrido y muerto por amor.  Señor, ten piedad.

–Señor, que has aceptado la voluntad del Padre. Cristo, ten piedad.

–Señor, que has resucitado para darnos vida. Señor, ten piedad.

Vídeo ¡Atrevido! - 22º Domingo Tiempo Ordinario, Ciclo A


Quiero seguirte, Jesús: 30 de agosto

 

 Quiero seguirte a donde quiera que vayas,

quiero vivir la vida en tu compañía,
quiero ser de los tuyos,
aunque no lo parezca,
quiero caminar a tu lado
hasta el fin de mis días.

Quiero llevar mi cruz de cada día.
Quiero aceptar la vida según
vaya transcurriendo,
quiero ser adulto,
no echarte las culpas de lo que ocurre,
quiero responsabilizarme de esta
mi única vida.

Reflexión: ¿LA FE? NO ES MERENGUE DULCE (30/08/26)

 Aquel Pedro que fue inspirado por el mismo Jesús para su profesión de fe “Tú eres el hijo de Dios” hoy es puesto sobre las cuerdas: tú no piensas como Dios, piensas como los hombres.

1.- La fe es gracia y es regalo. Es un privilegio que Dios nos concede. Desde esa luz, que es la fe, podemos alumbrar todo lo que acontece en torno a nosotros e, incluso, nuestras mismas personas.

Como a Pedro, al mundo de hoy, no le seduce demasiado el sufrimiento. Preferimos una fe de merengue ya fácil a una fe probada; una fe de gloria a una fe de calvario; una fe de sentimientos a una fe de conversión, una fe con camino llano más que aquella otra expresada en camino angosto o empedrado duro.

Pensar como Dios, exige optar por lo que el mundo nos oculta. Pensar como los hombres, puede llevarnos a perdernos en unos túneles sin salida, a caer en unos pozos sin fondo.

Para la catequesis del Domingo XXII de Tiempo Ordinario

 Navegar Mar Adentro: Evangelio según San Mateo 16, 21-27 "Jesús anuncia su  Pasión"

 XXII Domingo de Tiempo Ordinario

30 de septiembre 2026

Jeremías 20, 7-9; Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9; Romanos 12, 1-2; Mateo 16, 21-27

El que pierda su vida por mí, la encontrará.

En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: “No lo permita Dios, Señor; eso no te puede suceder a ti”. Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: “¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!” Luego Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras’’.

Reflexión

Vídeo: 30 agosto

 

Moniciones, peticiones, cantos: domingo 30 agosto

 

TIEMPO ORDINARIO. Domingo 22

 

SALUDO

Dios nuestro Padre, que en Jesucristo el Señor y con la Fuerza de su Espí­ritu nos ayuda a descubrir lo que es bueno y perfecto, esté con todos nosotros.

 

ENTRADA

Con frecuencia, hermanos, limitamos nuestra pertenecía a la Iglesia a cumplir una serie de preceptos que, a fuerza de repetirlos, parece que pier­den para nosotros su verdadero sentido. Nos pasa con la Eucaristía, con la oración, con lo más importante..., y no es una exageración decir esto. Por contra, ponemos como muy importante cosas que no lo son tanto: la fiesta del lugar, la romería, lo que siempre se ha hecho... Lo más importante para el cristiano es lo que aprendemos de Jesús, puesto que Él es nuestro Señor; Jesús nos dice que quienes quieran seguirle se han de sentir seducidos por su persona, por su mensaje, seducidos por una causa (el reino de Dios) que le llevó a la cruz. Una cruz que también reducimos en ocasiones a un boni­to artículo de joyería, olvidando que es signo de entrega y de la salvación que Dios obra por medio de Jesús. Y olvidando que no hay Cruz sin Resu­rrección. El Evangelio no termina en la Cruz, sino que viene seguido de la Vida, de la fuerza del Amor.

CANTOS PARA EL DOMINGO 22 DEL T. ORDINARIO (A)

 CANTOS PARA  EL DOMINGO 22 DEL T. ORDINARIO (A)


  Entrada: Toda la tierra te adore CLN A15; Cantando la alegría de vivir CLN 410   
Camina pueblo de Dios CLN-726;
  Alrededort de tu mesa- CLN A4

Introito en latin: Miserere mihi Domine  
Misa:  Misa de Angelis
Salmo y Aleluya : Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios miol (Propio)
Ofertorio:  Bendito seas,Señor CLN H5
Santo: 1 CLN-I 2.
Comunión:  Altísimo Señor;  (Cantos varios)  Tú  Señor me llamas CLN 412
Las  bienaventuranzas CLN 735;  Ubi caritas C LN 151
Final: Loado mi Señor. CLN 601

Vídeo domingo 30 de agosto

 

Varios: domingo 30 de agosto

 

22o. DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO ciclo A - 6 de septiembre de 2026

 
  - El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo 
y que cargue con su cruz -  

CONTENIDO:

01  EL ORDINARIO DE LA MISA del 22o. DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO ciclo A        - Lecturas y oraciones propias

Reflexiones a las lecturas:

02  LECTIO DIVINA "SÍGUEME" - Mons. Víctor Hugo Palma Paúl
03  SEGUIR FIELMENTE AL MAESTRO - Fidel Oñoro, cjm
04  SEÑOR, MI ALMA TIENE SED DE TI (Del salmo 62) - La Biblia de Nuestro Pueblo 
05  DA LA VIDA SI NO QUIERES PERDERLA - Fernando Armellini, sscj
06  SI ALGUNO QUIERE VENIR EN POS DE MÍ... - Miguel de Burgos Núñez, op
07  LA FE Y LA CRUZ PASCUAL - Catecismo de la Iglesia Católica 
08  APRENDER A PERDER - José Antonio Pagola, scj
09  CARGA TU CRUZ Y SÍGUEME - La Biblia de Nuestro Pueblo 
10  DIBUJOS PARA HOY - Severino Fabris / Maximino Cerezo Barredo
11  IMÁGENES 

LOS CANTOS SUGERIDOS PARA LA MISA:

12  LETRAS y ACORDES DE LOS CANTOS SUGERIDOS PARA LA MISA - Edgar López
13  EL AUDIO DE LOS CANTOS en mp3

Descargar el contenido completo desde DRIVE:

23 agosto 2026

Domingo 23 de agosto: de la Palabra a la Vida

 A veces asumimos como algo “natural” de nuestra fe lo que es un misterio enorme. Así sucede con el misterio de la vida eterna, del cielo, de vivir en la casa de Dios para siempre. Pensemos, desde lo cercano: ¿A quién dejaríamos nosotros las llaves de nuestra casa? ¿A quién daríamos poder absoluto para decidir sobre unos u otros invitados en ella? El Señor pone en manos del pescador el cuidado de su casa del cielo. Su respuesta creyente hace de él administrador, cuidador sorprendente del lugar más luminoso y feliz que se pueda imaginar. De nuevo nos encontramos, por tercera semana consecutiva, la importancia de una respuesta creyente, como la del mismo Pedro en el lago de Galilea o de la mujer cananea en Tiro y Sidón.

Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos

 Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el hijo del hombre?». Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas». Él les dijo: «Vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón tomó la palabra y dijo: «Tú eres el mesías, el hijo del Dios vivo». Jesús le respondió: «Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque eso no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edifi caré mi Iglesia, y las puertas del infi erno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de Dios; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». Entonces ordenó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el mesías.

Mateo 16, 13-20

PARA MEDITAR

22 agosto 2026

Domingo de la 21ª semana de Tiempo Ordinario. – 23/08/2026

  Comentario Pastoral

SONDEO DE OPINIÓN

Las encuestas y los sondeos hoy abundan que es una barbaridad. Pero no son cosa de ahora. Aunque ahora se hagan con más técnica y se utilicen medios más sofisticados para tabularlas e interpretarlas, ya Jesús de Nazaret hizo su propio sondeo. La pregunta clave fue: “¿Quién decís vosotros que soy yo?”. Pregunta sin ambages, directa, comprometedora incluso. Pregunta que hoy reitera Jesús a todos sus seguidores, a todos los que nos llamamos cristianos. Pregunta que está exigiendo una respuesta, por nuestra parte, clara, decidida, rotunda. Como fue la respuesta de Pedro.

Domingo XXI del Tiempo Ordinario: Literalismo y verdad

 Mt 16, 23-30

En aquel tiempo llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo y preguntaba a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?”. Ellos contestaron: “Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas”. Él les preguntó. “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del Reino de los Cielos, lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

LITERALISMO Y VERDAD

      Las respuestas que los discípulos dan a Jesús parecen expresar las diferentes opiniones de las primeras comunidades, en torno a la figura del Maestro. A pesar de sus diferencias, todas ellas coinciden en reconocer a Jesús como “profeta”, tal como este término se entendía en el pueblo judío: el que habla en nombre de Dios o hace presente a Dios en las circunstancias que vive el pueblo, en definitiva, el que vive en la verdad y la expresa.

21 agosto 2026

Reflexión (5): Domingo XXI del Tiempo Ordinario (23 de agosto)

 

Domingo XXI del Tiempo Ordinario (Ciclo A)

(23 de agosto de 2026)

(Is 22, 19-23; Rom 11, 23-36; Mt 16, 13-20)

¡Qué insondables las decisiones del Señor! (Rom 11, 33). Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (Mt 16, 15).

Jesús, en un momento significativo de su ministerio, al acabar su estancia en Galilea y se dispone a subir a Jerusalén, plantea una doble pregunta a sus discípulos. La primera pregunta  es sobre lo que “la gente” opina sobre él. La respuesta es diversa: Juan el Bautista, Elías, Jeremías o algún otro profeta. La segunda pregunta es para ellos: y vosotros, ¿quién decís que soy yo? (Mt 16, 15). Sin duda que por las mentes de sus discípulos debieron pasar algunos de los acontecimientos extraordinarios que habían presenciado; como también la imagen del Maestro que predicaba una doctrina nueva; podría ser el Mesías anunciado, con una misión político-religiosa; así lo interpretó la madre de Santiago y Juan, la cual le había solicitado los primeros puestos para sus hijos. Finalmente, será Pedro quien, sin darse cuenta del alcance de sus palabras, responderá: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo (Mt 16,16).

20 agosto 2026

Reflexión (4): Comentario bíblico (23 de agosto)

 

Iª Lectura: Isaías (22,19-23): La autoridad de la justicia

I.1.La Iª Lectura se refiere probablemente a una serie de acontecimientos políticos y de la corte del rey Ezequías, que tienen conexión, de alguna manera, con el momento en que Senaquerib, emperador de Asiria, invadió la tierra santa (701 a. C.). Jerusalén estuvo a punto de caer, pero algo sucedió que impidió la conquista de la ciudad de Sión. Se han dado distintas opiniones al respecto, siendo la más probable una rebelión de Babilonia… y esto era más urgente que la caída de Jerusalén. El profeta Isaías siempre entendió que eso se debía a la acción de Dios que conduce todos los momentos de la historia. El pueblo, sin embargo, parece que se lo agradeció más al rey que a Dios. Todo esto se cuenta en 2Re 18-20. El reino quedó totalmente destruido, aunque Jerusalén no cayera en manos asirias.

Liturgia Diaria Domingo 21º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

  domingo, 23 de agosto de 2026

21º  DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (Ciclo A)
  1. En Manos de Gente Débil
  2. La Autoridad en la Iglesia
Saludo
Por medio de Jesús,
Dios ha confiado su Iglesia
a manos humanas y débiles.
Que el Espíritu del Señor
guíe a los líderes y miembros de la Iglesia
y que el Señor Jesús esté siempre con ustedes.

Introducción por el Celebrante  (Dos Opciones)

Reflexión (3): PERO ¿INTERESA JESÚS? (23 de agosto)

 Seguramente que, allá donde pasamos muchas horas cada día, la cuestión de la fe (ser cristiano y  todo aquello que ello entraña) no capitaliza –ni mucho menos– el centro de atención de la conversación.

Tal vez, y puede ser un fallo grande o exponente una debilidad, sabemos hablar de todo pero nos cuesta hablar de Dios: expresar nuestras convicciones religiosas; manifestar nuestras creencias; defender, si la situación lo requiere, la concepción que tenemos de la vida, de la familia y de la sociedad desde el Evangelio.

1. ¿Quién dice la gente que soy yo? Hay que quitar esa gran máscara del cristianismo vergonzante o de falsos respetos que, algunos de nosotros, podemos tener. La fe no la podemos reducir y enclaustrar exclusivamente a una vivencia interna. Con el Señor, en estos domingos precedentes, hemos comido el pan multiplicado, nos ha sacado del fango de las aguas turbulentas, nos ha sanado en numerosas ocasiones como lo hizo con la hija de la mujer cananea.

Viene el Señor, una vez más, y nos pregunta que qué pensamos de todo esto. De nuestra fe y de nuestra esperanza, de nuestro seguimiento y de nuestra entrega, de su persona y de sus palabras.

En un mundo mediatizado por la imagen, el Señor, no nos pregunta por sentirse inseguro. Lo hace porque tal vez, nosotros, no estemos seguros de a quién seguimos, quien es y por qué le seguimos.

Homilía XXI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A (23 de agosto de 2026)

 

Homilía del P. Raniero Cantalamessa, ofmcap

Isaías 22, 19-23; Romanos 11, 33-36; Mateo 16, 13-20

Existe, en la cultura y en la sociedad de hoy, un hecho que nos puede introducir a la comprensión del Evangelio de este domingo, y es el sondeo de las opiniones. Se practica un poco por todas partes, pero sobre todo en el ámbito político y comercial. También Jesús un día quiso hacer un sondeo de opinión, pero con fines, como veremos, muy diversos: no políticos sino educativos. Llegado a la región de Cesarea de Filipo, es decir, la región más al norte de Israel, en una pausa de tranquilidad, en la que estaba solo con los apóstoles, Jesús les dirigió a quemarropa la pregunta: "¿Quién dice la gente que es el hijo del Hombre?"

Guión Litúrgico (4), 23 de agosto. Ciclo A

 Domingo 23 de agosto de 2026 / 21º Domingo del tiempo ordinario - Ciclo A

—BIENVENIDA: 
Antes de la salida del celebrante

Celebramos hoy el domingo vigésimo primero del tiempo ordinario, y nos encontramos aquí reunidos en comunidad, en familia, ya que el Señor ha enviado a su Hijo para salvarnos en su Iglesia, que es la familia de los hijos de Dios.

El mismo Dios nos revela la divinidad de su Hijo: verdadero Dios y verdadero Hombre. Y ese misterio de Cristo se hace también presente en su Iglesia, recibiendo los Apóstoles el carisma de pastores, presidiendo la vida de la Iglesia en nombre de Cristo, quien constituye a san Pedro como cabeza visible de ella, confiándole plenos poderes y asegurándole que ratificará desde el cielo, cuanto él haga en la tierra.

Las llaves del Reino

 

 ¿Quién dices que es Jesús? Habla sin miedo.

Busca en el hondón de tu conciencia,
pues, si hallas su figura y su presencia
harás verdad la letra de tu Credo.

Decía «su figura»…, no el remedo
de un «poster» a tu humana conveniencia:
«su figura»…, la clara referencia
al misterio, afrontado con denuedo…

Y «su presencia», en gracia substanciada,
motor de tus afanes, anudada
al discurrir fecundo de tus días…

Diles quién es Jesús. El mundo espera
en el espejo de tu vida entera
ver el rostro invisible del Mesías.

19 agosto 2026

Moniciones XXI Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A (23 de agosto de 2026)

  

Monición de entrada 

 Nos encontramos reunidos como hermanos en torno al altar de Dios, para celebrar la Santa Misa correspondiente al XXI domingo del tiempo ordinario.

Hoy las lecturas se centran en los designios insondables de Dios para elegir a quienes él quiere poner al frente de su pueblo. Resalta la elección de Pedro, como piedra visible sobre la que funda su Iglesia y la entrega de las llaves del Reino de los Cielos.

Damos gracias a Dios por formar parte de su Iglesia y estar bajo la autoridad del sustituto de Pedro. Con esa alegría comenzamos esta Misa cantando juntos. De pie por favor...

Moniciones a las lecturas

Pautas para la homilía: 23 de agosto

 

El poder de las llaves

Quien tiene las llaves de una casa tiene el pode sobre ella. Entra, sale, hace y deshace. Es el caso de Sobná, mayordomo real, que se aprovecha en beneficio propio de su situación privilegiada como encargado del palacio. Dios va a intervenir restituyendo el orden, destituyendo a este mayordomo y “colgará la llave” sobre el hombro de alguien fiel: Eliacín, su siervo. La llave es signo, más que de poder, de una responsabilidad muy grande que hay que cumplir con auténtica fidelidad. El texto profético enlaza con el Evangelio, donde Jesús otorga a Pedro una gran responsabilidad: “te daré las llaves del Reino de los Cielos”. Tener las llaves no es un privilegio sino una responsabilidad de servicio que Pedro tendrá que ir aprendiendo y que le llevará a entregar la vida como su Maestro y Señor, “Mesías Hijo de Dios vivo”. El poder reflejado en las llaves, conferido por Jesús a su Iglesia en la persona de Pedro, “piedra”, es el de abrir, “dar acceso”, al camino y al proyecto del Reino de Dios, así como “cerrarlo” a todo aquello que se aviene mal o lucha denodadamente contra este proyecto de vida nueva y plenitud que Dios nos ofrece.

Misericordia eterna y humildad

XXI del T.O.-A: Moniciones, peticiones y cantos

  


Para fijarnos en el evangelio del Domingo XXI de Tiempo Ordinario

  • El relato, presenta a Jesús que pide el posicionamiento personal de los discípulos ante Él (15). Así provoca que tomen conciencia de que su identidad nunca será descubierta si no es desde el cara a cara, del diálogo, de la relación personal. A Jesús no se le descubre mirándolo de lejos, o de reojo. Y, menos, con la pura especulación ideológica.

• Los discípulos, representados por Pe- dro, lo proclaman como “Mesías” e “Hijo de Dios” (16), dos expresiones que sintetizan la fe cristiana, la fe de la Iglesia, en Jesús. Presentar a este Jesús de la Iglesia es lo que pretenden todos los Evangelios desde el primer versículo.

• Hacer esta confesión de fe es afirmar que se cree que Jesús, el hombre, “hijo del carpintero”, hijo de “María” (Mt 13,55), es Dios mismo presente y actuante en la Historia humana. Es decir, que Dios se implica en nuestra vida, que tiene cosas que decirnos.

¿Quién decimos que eres, Señor?

 

 Decimos que eres Dios,

pero seguimos a otros dioses:
el poder, el prestigio, la eficacia,
el dinero, la salud, la casa,
las cosas, el ocio…

Decimos que eres Padre,
pero vivimos como huérfanos:
tristes, desorientados, agobiados,
cansados, indiferentes al otro,
como si no fuera hermano.

Decimos que eres el Camino,
pero seguimos otras rutas,
no encontramos tiempo para Ti,
no reflexionamos,
no hablamos contigo, ni te disfrutamos.

Reflexión (2): ¿CUÁL ES TU RESPUESTA? (23 de agosto)

  1.- Una pregunta clave que interroga nuestra fe. Sorprende a veces que cuando se realizan encuestas en que se pregunta "¿Se considera usted católico?", las respuestas afirmativas consigan porcentajes tan altos, del 80 o más por ciento. Sorprende porque muchas de estas personas que responden afirmativamente, luego, ante preguntas referentes a cuestiones básicas y fundamentales de la fe cristiana, responden negativamente. Y se da la paradoja, la contradicción de que hombres y mujeres que, por una parte, se afirman "católicos", por otra digan no creer -por ejemplo- en la divinidad de Jesús o en la existencia de la vida eterna.

2.- ¿Qué decimos los que nos llamamos “cristianos”? Los que nos consideramos creyentes “practicantes” muchas veces no sabemos responder a la pregunta que Jesús nos hace hoy: ¿y vosotros quién decías que soy yo? Es más fácil cumplir unos preceptos, que en el fondo no alteran nuestra vida, que “mojarse” de verdad y dejar que el Evangelio empape nuestra vida y cuestione incluso nuestras seguridades. Es más fácil responder de memoria, como un loro, que Jesucristo es el Hijo de Dios, que plantearse en serio nuestra fe cristiana. Raramente somos capaces de renunciar a nuestro dinero o a nuestro tiempo para compartirlo con los necesitados. Nos hemos fabricado una religión a nuestra manera, por miedo a comprometernos de verdad

Domingo XXI de Tiempo Ordinario: Oración de los Fieles 2

 Oremos con mucha esperanza por nosotros y por todos los hombres. Dirijamos nuestra oración a Dios Padre. Y respondamos:

ESPERAMOS TU SALVACIÓN, SEÑOR.

1. Por la Iglesia, por el Papa, los obispos, presbíteros y diáconos y por todos los hombres y mujeres pertenecientes a ella, para que estén unidos en el amor, la esperanza y la entrega. OREMOS.

2.- Por todos los países de la tierra, para que los Gobernantes y los gobernados, se den cuenta que solamente en Dios encontrarán el sosiego y el bienestar. OREMOS.

Recursos para el Ofertorio Domingo XXI de Tiempo Ordinario

 (Fuente: Bidean)

NOTA: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.


POR FAVOR: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad, o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.



PRESENTACIÓN DE UN CAYADO O UN BASTÓN

(Esta ofrenda la puede hacer el mismo Presidente o quien dirige el Consejo Pastoral)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este bastón. Es el símbolo de la autoridad. Con él te quiero ofrecer mi disponibilidad de servicio, porque, como discípulo del Buen Pastor, sé que la única autoridad existente en tu familia es la del servicio incondicional. Dame fuerzas para crecer en mi capacidad de entrega. En nombre del resto de la comunidad, te ofrezco también su disponibilidad de servicio, pues bien sabemos que somos pastores unos de otros; trenza entre todos nosotros y nosotras esa red del amor y la caridad.

Evangelio dialogado para niños: 23 agosto

  

Evangelio dialogado

Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

VIGESIMOPRIMER DOMINGO: TIEMPO ORDINARIO -“A” (Mt. 16, 13-20)

NARRADOR: En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:

JESÚS: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?

DISCÍPULO1: Unos que eres Juan Bautista…