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22 septiembre 2018

Mensaje del Papa a los profesores


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"El Sol no se apaga durante la noche, se nos oculta por un tiempo por encontrarnos «al otro lado», pero no deja de dar su luz y su calor. El docente es como el Sol. Muchos no ven su trabajo constante, porque sus miras están en otras cosas, pero no deja de irradiar luz y calor a los educandos, aunque únicamente sabrán apreciarlo aquellos que se dignen «girarse» hacia su influjo.
Yo les invito a ustedes, profesores, a no perder los ánimos ante las dificultades y contrariedades, ante la incomprensión, la oposición, la desconsideración, la indiferencia o el rechazo de sus educandos, de sus familias y hasta de las mismas autoridades encargadas de la administración educativa. La educación es el mejor servicio que se puede prestar a la sociedad, pues es la base de toda transformación de progreso humano, tanto personal como comunitario. Este sacrificado servicio pasa desapercibido para muchos. Probablemente, ustedes no podrán ver el fruto de su labor cuando éste aparezca, pero estoy convencido de que gran parte de sus alumnos valorarán y agradecerán algún día lo sembrado ahora. No confundan nunca el éxito con la eficacia. En la vida no siempre lo eficaz es exitoso y viceversa. Tengan paciencia, mejor, esperanza. No olviden que la clave de toda obra buena está en la perseverancia y en ser conscientes del valor del trabajo bien hecho, independientemente de sus resultados inmediatos. Sean fuertes y valientes, tengan fe en ustedes y en lo que hacen. 
Que Dios les bendiga y bendiga su anegadas labor diaria, la mayoría de las veces oculta, silenciosa e inapreciada, pero siempre eficaz y valiosa"
(Papa Francisco).

Hoja Parroquial septiembre-Diciembre

HOJA PARROQUIAL SEPTIEMBRE-DICIEMBRE. 
PARROQUIA LA INMACULADA.

 


DOMINGO 25 TIEMPO ORDINARIO

Proclamación de la Buena Noticia de Jesús según san Marcos 9, 30-37
EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.
Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará». Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?».
Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».


Palabra del Señor


El contraste entre Jesús y los apóstoles (los Doce) es fuerte, lo más fuerte que se puede imaginar: cuando Jesús les está hablando del fin trágico que le espera, ellos no entienden nada, no se enteran de una cosa tan clara y, además, no quieren entender, porque les da miedo preguntarleLos apóstoles le tienen miedo al acontecimiento central del Evangelio. Y explican los entendidos (en la historicidad de los evangelios) que esto tuvo que suceder así; no pudo ser una cosa que se le ocurrió a Marcos al redactar su evangelio. ¿Por qué?

XXV DOMINGO ORDINARIO «Quien quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos»

Tema de predicación: EL SERVIDOR DE LOS DEMÁS

1. Jesús sitúa las exigencias del seguimiento a partir de un segundo anuncio de la Pasión, que los discípulos siguen sin entender, porque discuten acerca de «quién es el más importante». No comprenden el sentido de la cruz ni el protagonismo de los últimos. Precisamente en la cruz se hizo Jesús el último, y en la resurrección pasó a ser el primero. Los discípulos se resisten a aceptar una comunidad en la que los primeros criterios son el servicio y la humildad. Con estas actitudes se sirve a los niños.

2. La llegada del reino trastoca los esquemas del mundo, siempre proclives a encumbrar al primero y a menospreciar al último, en virtud de la vanidad, el orgullo y la ambición. Los menores, es decir, los pobres y marginados, tienen en la comunidad nueva una relevancia inusitada, porque son sacramento desconcertante de Dios. La comunidad cristiana se diferencia de cualquier otra comunidad por estos criterios operativos evangélicos. Por eso la acogida a los menores es acogida cristiana, y la opción por los pobres es criterio fundamental de la Iglesia.

VIGESIMOQUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO B) He venido a servir

Por segunda vez Jesús anuncia que la hostilidad que su predicación del Reino encuentra entre los grandes de su tiempo lo llevará hasta la muerte.

¿Quién es el mayor?
Marcos es el evangelista que recuerda con más frecuencia lo difícil que fue para los apóstoles creer en Jesús y aceptar las exigencias de su seguimiento. «Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle» (9, 32). Jesús se propone ayudarlos a dar el salto definitivo, «¿de qué discutíais por el camino?», les pregunta (v. 33). No obstante, los discípulos «no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante» (v. 34). Ser compañeros cercanos de un maestro seguido por la multitud ya era un prestigio para estos modestos habitantes de Galilea; se preguntan ahora, en medio de su confusión, qué lugar tendrán en el cambio que Jesús promete. Es más, cada uno codicia (cf. Sant 4, 2) la mejor tajada.

Domingo 25 Ciclo B (23 de septiembre 2018) ENTENDER A JESÚS

Los apóstoles también discutían. Si bien parece que procuraban no hacerlo en presencia de Jesús. En ésta ocasión, mientras caminaban, formaban dos grupos. En uno de ellos Jesús iba hablando de los acontecimientos en relación con su vida y que tendrían lugar en Jerusalén poco tiempo después. Jesús observó que hablaban de distintos asuntos. Jesús iba desgranando detalladamente sobre cómo serían sus futuros días u horas. “El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de la autoridad y lo matarán, y, después de muerto, a los tres días resucitará”.
En el segundo grupo, del cual no formaba parte Jesús, se enzarzó discutiendo “quién era el más importante” y, quienes ocuparían los puestos más codiciados en el futuro Reino que el Maestro esperaban que fundase. Finalizado el recorrido, Jesús se sentó, llamó a los DOCE y les dijo: ”Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” . Y aquí Jesús tuvo un gesto apabullante: Llamó a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mi” .

Domingo 25 del Tiempo Ordinario - B de Javier Garrido

Situación
Las personas necesitamos valoración social. Esto no es malo. Si no hubiésemos sido importantes para nuestros padres, nos faltaría ese mínimo de autoestima que nos permite tener dignidad y nos capacita para crecer. Si no somos mínimamente valorados en nuestro trabajo, en las relaciones, terminamos cerrándonos sobre nosotros mismos.
El Evangelio presupone este equipamiento básico de la persona. Está dicho a otro nivel. Cuando la valoración social se constituye en fundamento y sentido de la propia vida (lo que se traduce en búsqueda de prestigio social, en necesidad de «status» más alto, en la ansiedad del poder), el «test» es muy claro: insensibilidad para acercarse a los despreciados, alejamiento del mundo de los pobres.
El Evangelio trae un mensaje claro: Porque hay tantos sin valoración social, sin ese equipamiento básico, y precisamente, porque nosotros somos los privilegiados, que lo tenemos, carecemos de derecho a aupamos sobre los demás y humillarnos. Al contrario, somos los llamados a liberarnos de la mentira del prestigio social y hacernos solidarios con los desechados, construyendo un mundo nuevo, fraternal e igualitario.

¿POR QUÉ LO OLVIDAMOS? De José Antonio Pagola

Camino de Jerusalén, Jesús sigue instruyendo a sus discípulos sobre el final que le espera. Insiste una vez más en que será entregado a los hombres y estos lo matarán, pero Dios lo resucitará. Marcos dice que "no le entendieron y les daba miedo preguntarle". En estas palabras se adivina la pobreza de los cristianos de todos los tiempos. No entendemos a Jesús y nos da miedo ahondar en su mensaje.
Al llegar a Cafarnaún, Jesús les pregunta: "¿De qué discutíais por el camino?".Los discípulos se callan. Están avergonzados. Marcos nos dice que, por el camino, habían discutido quién era el más importante. Ciertamente, es vergonzoso ver a Jesús Crucificado acompañado de cerca por un grupo de discípulos llenos de estúpidas ambiciones. ¿De qué discutimos hoy en la Iglesia mientras decimos seguir a Jesús?
Una vez en casa, Jesús se dispone a darles una enseñanza. La necesitan. Estas son sus primeras palabras: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos". En el grupo que sigue a Jesús, el que quiera sobresalir y ser más que los demás, se ha de poner el último, detrás de todos; así podrá ver qué es lo que necesitan y podrá ser servidor de todos.

Power point para la Eucaristía del domingo 23

Fuente: Dan Vicente Mártir de Abando

XXV DOMINGO ORDINARIO
   Guión escrito


Programación Pastoral 2018-2019. Valladolid

Revista Iglesia en Valladolid: Descárgala

IEV 300

MATERIALES DOMUND 2018: 21 octubre

Ponemos a tu disposición los Materiales Campaña Domund 2018, en los siguientes PDFS encontrarás; piezas didácticas, ilustrativas, informativas…que ayudan a entender y difundir mejor el mensaje del DOMUND y también a rezar por Las Misiones.

El Papa habla del Buen Catequista

Papa Francisco dirigió un mensaje al Primer Simposio Internacional sobre catequesis que se desarrolla en Buenos Aires del 11 al 14 de julio. En el mensaje, Francisco habla del BUEN CATEQUISTA.
Este es alguien que predica con el ejemplo, como lo hacía san Francisco de Asís…
Si te interesa, a continuación te dejamos el vídeo.

Recursos para la celebración dominical del 23 septiembre con niños

Estimados catequistas:Os dejamos  material que esperemos que os pueda ser de utilidad para la celebración de este domingo.
Catequesis Galicia

Comentario al domingo 23 de septiembre


Pedro Heredia Martínez

“Yo dormía y soñé que la vida era alegría.
Desperté y vi que la vida era servicio.
Serví y vi que el servicio era alegría.”
(Rabindranath Tagore).


1.- En el evangelio del domingo anterior veíamos a Pedro queriendo convencer a Jesús de que su mesianismo debía de ser un mesianismo político; por eso se mereció el reproche de Jesús: “Retírate, satanás” (Mc.8,33).
- Pero los demás discípulos parece que no aprendieron la lección y siguieron, como vemos en el evangelio de hoy, con la idea de que Jesús era el rey soñado por el pueblo, un mesías político.
Por eso no entendieron lo que Jesús les iba hablando por el camino de que le iban a enjuiciar, ser perseguido y a crucificar (Mc.9,31-32).
- Lo que a los discípulos les importaba, era ir tomando posiciones en el poder (Mc.9,34). Con razón decía el filósofo alemán Nietzsche: 
“El mundo se está quedo; 
a la noche sigue el día:
Si el yo quiero suena bien,
el yo puedo mejor todavía.”

DOMINGO XXV DEL T. ORDINARIO/B ¿POR QUÉ LO OLVIDAMOS? EL ARTE DE EDUCAR


José A. Pagagoña

Camino de Jerusalén, Jesús sigue instruyendo a sus discípulos sobre el final que le espera. Insiste una vez más en que será entregado en manos de los hombres y estos lo matarán, pero Dios lo resucitará. Marcos dice que "no entendían lo que les quería decir, pero les daba miedo preguntarle". No es difícil adivinar en estas palabras la pobreza de muchos cristianos de todos los tiempos. No entendemos a Jesús y nos da miedo ahondar en su mensaje.

Al llegar a Cafarnaún, Jesús les pregunta: "¿De qué discutíais por el camino?". Los discípulos se callan. Están avergonzados. Marcos nos dice que, por el camino, habían discutido sobre quién era el más importante. Ciertamente, es vergonzoso ver a Jesús, que camina hacia la cruz, acompañado de cerca por un grupo de discípulos llenos de estúpidas ambiciones. ¿De qué discutimos hoy en la Iglesia mientras decimos seguir a Jesús?

Una vez en casa, Jesús se dispone a darles una enseñanza. La necesitan. Estas son sus primeras palabras: "Quien quiera ser el primero que sea el último de todos y el servidor de todos". En el grupo que sigue a Jesús, el que quiera sobresalir y ser más que los demás, ha de ponerse el último, detrás de todos; así podrá ver qué es lo que necesitan y podrá ser servidor de todos.

CANTOS PARA LA CELEBRACION DOMINGO XXV



   Introito en latinSalus populi
Salmo Responsorial y AleluyaEl Señor sostiene mi vida. (Propio)  

Cantos: 25o. DOMINGO ORDINARIO, ciclo B - 23 de septiembre de 2018

PAUTAS PARA SELECCIONAR LOS CANTOS:



CANTEMOS TODOS:

LITURGIA DEL DOMINGO 25 DEL TIEMPO ORDINARIO “B”

23 DE SEPTIEMBRE DE 2018
LITURGIA DE LAS HORAS – Primera Semana del Salterio

R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
Cuando estamos reunidos en tu nombre, en medio de nosotros, en medio de nosotros, en medio de nosotros estás tú.

En medio de vosotros, animando el encuentro, alzando las plegarias, avivando la fe, avivando la fe.
   
SALUDO Y  MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA. 
Lectura del libro de la Sabiduría 2, 12. 17-20.

DOMINGO 25 DEL TIEMPO ORDINARIO “B” - MONICIONES Y PETICIONES

Inicial.

El Señor nos reúne de nuevo en el domingo, para celebrar juntos la Eucaristía y se hace presente en medio de nosotros.

Jesús nos dirá hoy en el Evangelio: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Podríamos decir que estas palabras fueron su lema, el motor de su vida, y nos las propone hoy a nosotros como programa.    

En este principio de un nuevo curso, no sólo escolar, sino también de las actividades de la parroquia y de otro tipo de actividades que hacemos, sería bueno renovar nuestro empeño de seguir a Jesús, de ser como Él, intentando hacer de nuestra vida un servicio a los demás.

Primera Lectura.

El justo es la acusación serena y más intolerable de la injusticia en el mundo. El sabio se inspira en la imagen del siervo paciente para hacer el retrato del justo desde el punto de vista de los impíos.

Segunda Lectura.

En la carta de Santiago escuchamos hoy que, la envidia y la codicia corroe y destruye toda relación humana y de grupo. El afán de tener más y de ser más que el otro nos lleva a enfrentamientos estériles y destruye la paz.

21 septiembre 2018

Domingo 23 septiembre: Presentaciones power pint

Power Point  
SALMO
Power Point
EVANGELIO

Domingo 23 septiembre: Vídeo

Domingo 23 septiembre: Peticiones 2

QUE TU BONDAD NOS AYUDE, SEÑOR
Al Señor, fuente de toda verdad, pedimos que escuche estas súplicas que con gran confianza hacemos llegar hasta Él.
R.- QUE TU BONDAD NOS AYUDE, SEÑOR.
1. - Por la Iglesia, comunidad de bautizados en la fe de Cristo; para que nuestras obras hagan creíble el mensaje del evangelio.
OREMOS
2. - Por el Papa Francisco y por los obispos, los sacerdotes, los diáconos y todas las personas comprometidas en la evangelización; para que seamos capaces de dar la cara cuando llegue la hora de la verdad.
OREMOS.

Domingo 23 septiembre: Peticiones 1

SEÑOR, HAZNOS SENSIBLES A LO PEQUEÑO
Hoy el Evangelio nos muestra a Cristo y su preferencia por los más pequeños, por los más necesitados y por ellos elevamos nuestra oración al Padre:
R.- SEÑOR, HAZNOS SENSIBLES A LO PEQUEÑO.
1. – Por la Iglesia, para que, siendo fiel a su fundador, dedique sus esfuerzos a los más pequeños buscando servirlos y atenderlos.
OREMOS
2. – Por los gobernantes de todas las naciones de la tierra, para que busquen la justicia y la paz anteponiendo los intereses personales o de grupos influyentes de personas.
OREMOS
3. – Por todos los niños y jóvenes que en estos días comienzan sus cursos académicos, para que, siendo constantes en el esfuerzo, consigan buenos resultados al final de curso.
OREMOS

Domingo 23 septiembre: Moniciones

MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid, hermanos y hermanas, el más cordial saludo a la Eucaristía del Domingo XXV del Tiempo ordinario. Y hoy, especialmente, hemos de estar con el espíritu bien abierto: Jesús de Nazaret nos va a decir que todo lo que hemos aprendido hasta ahora servía para poco, para casi nada. Nos pide que seamos como niños, mientras que nosotros deploramos la inocencia y la fragilidad de un niño. Preferimos la fuerza y el poder que exhiben muchos adultos. Nos pide, asimismo, que seamos los últimos, cuando nosotros hemos sufrido tanto por sentirnos los peores, los últimos, dentro de un grupo. ¿Servir, ser sirvientes…? ¿Para eso hemos estudiado y trabajado tanto? Jesús le dijo a Nicodemo que debía nacer de nuevo. Y algo muy parecido nos quiere decir ahora a nosotros. Nuestras propias contradicciones nos llevan a pensar que no merece la pena afanarse por tanto, por mucho de lo que apenas nos produce felicidad.


Qué me quiere decir Jesús el domingo 23 de septiembre

Jesús se ha dado cuenta que entre sus discípulos ha empezado a aparecer la soberbia y el egoísmo. Esos pecados que nos hacen sentirnos superiores a los demás, y querer ser el centro de todo, los más importantes, a quienes todos atiendan. Y una vez más Jesús les hace ver que Dios no piensa como nosotros. Para él, el más importante, no es al que todos sirven sino el que más sirve a los demás, el que se pone al final, el humilde.
Y para muestra de humildad, pone a un niño y agrega que, quienes reciben a los que son humildes como niños, lo reciben a Él y a su Padre.
Ser humildes significa valorar nuestras cualidades, pero también reconocer nuestros defectos y las cualidades de los demás. Significa tener presente que todos somos igualmente valiosos por el hecho de ser hijos de Dios.
Cuando somos humildes, reconocemos que necesitamos de los demás, como ellos de nosotros. Que lo que Dios nos dio, nos lo dio para servicio de nosotros y de los que nos rodean, que somos enviados de Dios para servir y salvar a otros.
Jesús, a pesar de ser el mismo Dios, vivió en la tierra con humildad.
¿Cómo puedo buscar servir a los demás con humildad, en casa, en la calle, en la escuela, en la iglesia…?

Para la catequesis: Domingo XXIV de Tiempo Ordinario

XXV Domingo del Tiempo Ordinario
23 Septiembre 2018
Sabiduría 2, 12.17-20; Salmo 53; Santiago 3, 16-4, 3; Marcos 9, 30-37
“Si alguno quiere ser el primero, que sea… el servidor de todos”
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían por el camino?” Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado”.

Para fijarnos en el Evangelio del 23 de septiembre

• Jesús y los discípulos están en movimiento: “se marcharon de la montaña” (30), “llegaron” (33). Es una actitud permanente en el Evangelio. Ahora, sin embargo, están haciendo un camino muy concreto: la subida a Jerusalén, el camino a la Pascua -muerte y resurrección-.
• Jesús es Maestro. Lo es haciendo camino, enseñando sobre el sentido de ese mismo camino: “estaba instruyendo” (31) sobre lo que sucederá, que el poder querrá quitárselo de encima y que la muerte no tendrá la última palabra. Podemos decir que educa en la acción y mediante la acción. Podemos decir, también, que en Él palabra y acción van juntas.

Tú me sacas de mi yo

Mientras cada persona piensa en sí misma,
desde el momento de nacer

hasta el de expirar,
Tú nos invitas a pensar en el otro primero,
a servirle, a entregarnos,

a anteponerlo a uno.
Todos tenemos en el fondo,
deseos de ser el primero,

pero Tú cambias nuestras tendencias más profundas,
proponiéndonos que el otro

sea antes que yo,
y sus necesidades antes que las mías.
Tú, Señor, revolucionas el mundo,
cambias nuestra forma de ser

y nos convences de que así, sirviendo,
es como uno consigue ser feliz…
Es de locos seguirte, Señor,
es ir contracorriente,

es dejarse uno, a un lado,
para preferir al otro, siempre…
Pero cuando uno vive así, sirviendo,
a tu manera, uno encuentra sosiego en el alma,

y la vida se convierte
en una apasionante historia
de Amor y de servicio, de familiaridad universal.
Cuando uno ama a todos,
se deja afectar el corazón por el hermano,

y se duele de las injusticias y abusos de los otros,
siente que se le derrite el corazón de Amor.
Aquí me tienes, Señor,
hoy te ofrezco mi cuerpo,
mi persona entera,
mi agenda, mis ilusiones,
mi libertad y mis sueños.
Hazme el último, el de todos,
el tuyo… yo en Ti, Señor.
Mari Patxi Ayerra

Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos

Salieron de allí y atravesaron Galilea. Jesús no quería que se supiera, porque estaba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo mata- rán y, después de muerto, a los tres días resucitará». Pero ellos no entendían estas palabras y no se atrevían a preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, les preguntó: «¿Qué discutíais por el camino?». Pero ellos callaban, porque en el camino habían discutido sobre quién entre ellos sería el más grande.
Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: «El que quiera ser el primero que sea el último y el servidor de todos». Tomó en sus brazos a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «El que acoge a uno de estos pequeños en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no es a mí a quien acoge, sino al que me ha enviado a mí».
Marcos 9, 30-37

Comentario del Evangelio
Lo nuestro es servir a los demás, es hacer por los demás lo que a veces no es lo que más me gusta, sino lo que más necesitan las personas que lo están pasando mal.
El que quiera ser el primero, que sea el último, nos dice Jesús. No lo puede decir más claro. Debemos darnos cuenta que vivimos en un mundo donde hay demasiadas personas que tienen problemas, que pasan hambre, que no son libres, que están tristes…
Nosotros estamos llamados a estar con esas personas y a hacer lo posible para que puedan ser felices. Eso lo tenemos que hacer de manera individual en nuestra vida y también todos juntos como Iglesia.

Estímulos para continuar luchando

EL REPROCHE DEL JUSTO. “Acechemos al justo, que nos resulta incómodo; se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados…” (Sb 2, 12). “Es un reproche para nuestras vidas y sólo verlo da grima; lleva una vida distinta de los demás y su conducta es diferente; nos considera de mala ley y se aparta de nuestras sendas como si fueran impuras; declara dichoso el fin de los justos y se gloría de tener por padre a Dios”. Vidas distintas que conmuevan, que sean como un grito de urgencia, que proclamen con hechos, sin palabras ni gestos, esa fe profunda de los que se saben hijos de Dios.
Es lo que estamos necesitando. Lo demás no sirve para gran cosa. Las palabras están perdiendo su fuerza, los hombres están acostumbrándose a oír cosas y cosas, sin que les cale más allá de la dura corteza de sus entendimientos chatos… Concédenos que nuestra vida, la de cada cristiano, sea como una protesta enérgica, un reproche contundente para tanto paganismo como hay en nuestra sociedad de consumo.

Los primeros y los últimos (Oración)

LOS PRIMEROS Y LOS ÚLTIMOS
 Hola Jesús. Voy a pasar un rato contigo. Gracias por ser siempre mi maestro. Aquí estoy. Prepararme para rezar es como cuando tengo sed y necesito agua. O como cuando estoy cansado y necesito tumbarme a descansar. Rezo porque necesito tu luz. Mientras suena la canción, te digo que aquí estoy. Vengo a que tú me des lo que necesito.
Señor, aquí estoy,preparada para darme un nuevo corazón,con latidos de tu amor.Dame agua verdadera, que calme mi sed,quiero escuchar tu voz y sentir que estás en mí.
Desprenderme de todo lo que no quiero ser,sentirme a tu lado cuando ya no pueda más,tener mi mano junto a la tuya y formarun puente de amor, que nada pueda romper.
Señor, aquí estoy,preparada para hacer de mi sencillo hogar,tu nueva casa donde estar.Dame fe firme y entera para caminar,que mueva las montañas, que mi tierra tenga sal.
Desprenderme de todo lo que no quiero ser,sentirme a tu lado cuando ya no pueda más,tener mi mano junto a la tuya y formarun puente de amor, que nada pueda romper.
Señor, aquí estoy interpretado por Assisi, «Misa Joven 3. En Familia.»

La misa del Domingo 23 de septiembre: misa con niños

MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos, una vez más, al encuentro con el Señor. ¿AL encuentro? Sí, porque venir a la Eucaristía, es querer encontrarnos con todo lo que el Señor dijo e hizo por el hombre.
Hoy, por ejemplo, Jesús nos indica que el servicio y la humildad, son características que hemos de llevar a cabo y guardar sus amigos.
Muchas personas quieren ser siempre los primeros en todo. Pero, los cristianos, hemos de ser los primeros en ser generosos, en demostrar nuestra alegría y sobre todo en buscar siempre el bien de los demás.
Iniciamos esta celebración, como siempre, con el canto que nos alegra el corazón y nos lleva hasta Dios.

La misa del Domingo 23 de septiembre

NO ACABAMOS DE ENTENDER
DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO -B
Sabiduría 2,12.17-20; Santiago 3,16-4,3 y Marcos 9,30-37
OBSERVACIONES PREVIAS
  • ¿Y tú quién dices que soy yo? La respuesta conlleva ya un estilo y una forma de vivir que delata nuestra actitud ante Jesús.
  • No basta creer en Dios hay que aceptarlo como es. No un Dios a mi medida o a la medida de mis caprichos.
  • “Conservar el depósito de la fe”. Nosotros tenemos muy poco que conservar. No tanto ‘conservar’ cuanto proclamar con la vida que Jesús es el Señor.
PARA REFLEXIONAR
Disquisiciones improductivas
“¿Qué veníais discutiendo por el camino?” Y los apóstoles no quisieron responder, porque venían tratando de quien sería el jefe en ese reino del que Jesús hablaba. Y es que el Señor tiene una manera peculiar de catalogar a las personas: no se fija en los hombres influyentes, en los que manejan el dinero, en los que hablan con palabras precisas y estudiadas… El Señor se fija en el trabajador que acumula horas para sacar adelante a su familia, en la mujer que limpia las escaleras pensando en sus hijos, en el hombre que con su furgoneta recoger deshechos para sacar adelante a los suyos. ¡Rostros anónimos, desconocidos, del montón…, pero no para Dios!
Nuevas aclaraciones
“Quien quiera ser el primero que se haga servidor de todos”. El Señor nos muestra que su reino está constituido por hombres y mujeres que en silencio pasan ayudando a la gente, que, olvidados de sí mismos, no pueden vivir tranquilos con los problemas de sus hermanos. Hombres y mujeres que han comprendido que desde que Dios se ha hecho hombre, es ridículo querer sobresalir, como no sea sirviendo, tal como hace Dios.
“Puso a un niño en medio, y lo abrazó”. Jesús, abrazado a aquel niño, parece decirnos que no está mal que discutamos sobre quién es el mayor en el reino de los Cielos, no para atribuirnos a nosotros mismos esa importancia, sino para que se la demos a los que el Señor considera importantes.