Domingo 2° de Adviento
1- Entrada:
Queridos jóvenes, la liturgia de hoy nos llama a preparar los caminos para que llegue el Señor. Abrámosle el corazón para que esta Misa sea un paso importante que nos acerque a la Navidad. ¡Comencemos cantando!
Nota: se ha hecho común en nuestra liturgia utilizar una corona de velas para marcar el ritmo del Adviento. Les proponemos aquí una manera de encender la segunda vela. En el guión para niños ofrecemos otra forma de hacerlo para que tengan dos opciones. También pueden buscar más alternativas en internet.
Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el sacerdote, desde la sede, dice:
Un año más llena la Iglesia el potente pregón de Juan el Bautista que renueva el de los antiguos profetas: “Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos”. En este tiempo de conversión todo nos lleva hacia el Señor que desea llegar a nuestras vidas; por eso lo invocamos diciendo: Señor Jesús, esta segunda luz que vamos a encender nos avisa que debemos preparar tu venida en nuestros corazones, en nuestras familias y lugares de trabajo, y también en esta comunidad cristiana que visitás sin cesar cuando te celebra en la Eucaristía. Concedenos que este aumento de la luz que podemos ver, signifique en cada uno de nosotros la expulsión de las tinieblas del pecado que no nos dejan ver el buen camino. Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. R/. Amén.
Un miembro de la comunidad enciende dos cirios de la corona del Adviento, mientras puede cantarse otra estrofa del canto de entrada. Sigue el acto penitencial.
2- Liturgia de la Palabra:
Con un tono de alegría y esperanza, la Palabra nos habla de las maravillas que el Señor hizo en su Pueblo y que quiere seguir haciendo entre nosotros. ¡Preparemos el corazón y escuchemos atentamente!