26 marzo 2018

Celebración penitencial ante la Pascua

Por Javier Leoz

1. MONICION DE ENTRADA

Sed bienvenidos,  hermanos, a esta Celebración Comunitaria de la Penitencia. La Pascua, con todo lo que ella significa para nuestra vida cristiana, llama ya a nuestra puerta. ¿Cómo nos encuentra? ¿Qué hemos hecho de aquellos ideales que nos marcamos el Miércoles de Ceniza? ¿Hemos cambiado en algo? ¿Hemos arrojado fuera de nuestro pensamiento y de nuestro corazón aquello que obstaculiza nuestra comunión con Dios?

La cuaresma, y no lo olvidemos, no tiene fin en sí misma. Es un camino, una terapia, una oportunidad para esponjar nuestro espíritu ante la fecundidad de la Pascua.

Con esta Celebración de la Penitencia, como el hijo pródigo, volvemos de los caminos equivocados; de todo aquello que hemos derrochado inútilmente, de nuestro egocentrismo y olvido de Dios.


En definitiva, esta Celebración de la Penitencia, nos tiene que ayudar a morir en aquello que nos impide entrar de lleno en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Iniciamos esta celebración recibiendo al sacerdote (sacerdotes) con el canto:

HOY VUELVO DE LEJOS

2. SALUDO DEL CELEBRANTE Y ORACIÓN.

SEÑOR, AL ACERCARSE ESTOS DÍAS SANTOS DE TU PASCUA

TE PEDIMOS QUE SEPAMOS COMPRENDER LA GRANDEZA DE ESTOS MISTERIOS

POR ELLO, SEÑOR, VENIMOS A TU PRESENCIA

CONSCIENTES DE QUE HEMOS DE ALEJAR DE NOSOTROS

TODO SENTIMIENTO MALO Y TODO AQUELLO QUE NOS IMPIDE

VIVIR LIMPIDAMENTE Y CON SINCERIDAD ESTA SEMANA SANTA.

TE PEDIMOS QUE NOS CONCEDAS TU PERDO EN ESTE DIA

Y ASI PODAMOS

3. LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS: (5, 9-14)

Hermanos: Portaos como gente hecha a la luz, donde florece toda bondad, honradez y sinceridad, examinando a ver lo que agrada al Señor. En vez de asociaros a las acciones improductivas de las tinieblas, denunciadlas, porque lo que ésos hacen a escondidas da vergüenza decirlo. Pero todo eso, cuando la luz lo denuncia, queda al descubierto, y todo lo que está al descubierto recibe el influjo de la luz. Palabra de Dios

Canto: El Señor es mi luz o Cristo nos da la libertad

4. REFLEXIÓN

La luz nos sitúa frente a las cosas. La luz nos hace ver el esplendor y el resplandor de lo que nos rodea. La luz, además, nos posibilita el comparar las imperfecciones con la perfección de las personas. Es decir; con la luz nos enfrentamos a la realidad.

Pero hay otra luz, no externa, que Jesús desea para nuestra existencia: es la luz de la verdad. Aquella que nos da confianza interior, paz interior, seguridad interior, vida interior.

Por ello mismo, con la Semana Santa llamando a nuestras puertas, hemos venido a esta celebración penitencial buscando un poco de luz para vivir en ella y con ella toda la Pascua. ¿Lo intentamos? `

MI RELACION CON DIOS

- ¿Buscamos la luz del amor de Dios para no perderlo? ¿No dejamos muchos de nuestros destellos personales en lo aparente? ¿Es Dios el centro de nuestras vidas o, tal vez, una referencia mínima y obligada para decir que somos sus hijos?

- ¿Es Dios la luz en mis días? ¿Le ofrezco mis obras y mis pensamientos? Cuando amanece ¿miro al cielo pidiendo su ayuda o dándole gracias por la nueva jornada? ¿Dejo que mi corazón y mis decisiones sean dirigidas o contrastadas a la luz de su Palabra?

- ¿Es Dios la luz de mi futuro o me dejo llevar por supersticiones, cartas, horóscopos y todos aquellos que juegan con mi futuro?

- ¿Procuro que la presencia del Señor sea algo viva, real, a través de la escucha atenta de su Palabra y, por lo tanto, con mi presencia continua en la Eucaristía?

- ¿Cómo anda mi vocabulario? ¿Soy irreverente en mis formas y expresiones? ¿Soy consciente de que “el mal hablar” también crea escuela y que, por lo tanto, puedo ser escándalo y herir la sensibilidad de las personas que me ven o me escuchan?

MI RELACION CON EL PROJIMO

-¿Soy causa de división o de fraternidad por mis palabras y acciones? En mis juicios ¿procuro ser comedido y caritativo o doy rienda suelta a mi percepción sobre los demás sin una reflexión profunda y serena?

-¿Acepto las limitaciones y defectos de los demás? ¿Vendo, como Judas, a las personas de las cuales presumo ser amigo, pero a sus espaldas no disimulo ni defiendo sus defectos?

-¿Soy respetuoso con las ideas de los que me rodean? ¿Divulgo la falsedad o la verdad? ¿Me dejo llevar por los comentarios o contrasto otras informaciones?

-Para infringir el 5º mandamiento no es necesario matar a sangre fría. Hay otras maneras; ¿He matado el honor y la fama de alguien con la espada de mi lengua? ¿Defiendo a los no nacidos aunque la cultura dominante me diga que, “el cuerpo es mío”? ¿Defiendo la vida de los más indefensos, ancianos, disminuidos físicos o psíquicos? ¿Me posiciono en contra del terrorismo y de aquellos que intentan imponer sus ideas con las armas del terror? ¿Callo o hablo ante las injusticias?

- ¿Cómo ando en caridad? ¿Pienso aquello de “siendo caritativo no se soluciona nada” para no abrirme a la generosidad a favor de algo o e alguien? ¿Me cierro en mi propio bienestar o lo comparto?

- ¿Cómo anda mi relación con la familia? ¿Soy agradecido con mis padres? ¿Me preocupo de ellos? ¿Pienso en su futuro? ¿Soy consciente que “aquello que tú hagas, otros –tus hijos- harán también por ti? ¿Y la relación con mis hermanos es fluida? ¿Hago lo posible por reunirme con los que son de mi misma sangre? Si existe alguna fricción ¿he dado algún paso para poner paz y entendimiento?

- ¿Mi vida matrimonial tiene salud? ¿Habéis hablado sobre aquello que os preocupa? ¿Os habéis perdonado y habéis resuelto situaciones que generaron conflicto o distanciamiento? ¿Invertís tiempo para la paz, el diálogo y el perdón?

-¿Soy feliz con lo que tengo o aspiro a ciertos bienes que no me corresponden? ¿Tengo ansiedad por lo que otros poseen? ¿He robado algo material o personal de alguien? ¿He devuelto algo que no era mío?

- Pidamos al Señor, en vísperas de la Pascua, perdón por nuestra falta de fe. Porque nuestras oraciones muchas veces son inconscientes, breves y poco sentidas. Por no corresponder con valentía y con generosidad a la defensa y mantenimiento de su Iglesia. Perdón, en definitiva, porque nos hemos alejado de El y….como mejor se vive es en EL, con El y por El.

(Silencio con música)

5. Perdonadme Señor

Perdóname señor, por haber  perdido

la senda que conduce a tu  morada...

yo se !Oh señor! que te he  ofendido...

porque quise de tu reino  huir

por haber abandonado tu casa

y convertirme en un ser  solitario



Perdóname señor… sin tí yo  no soy nada...

perdona mis desvíos y mis  dudas...

comprende mis angustias 

por estar de tu diestra  separado...

y por haber como un ingrato  traicionado

la mano fiel que me brindó  su ayuda.



Perdóname señor... hoy vivo  arrepentido! 

y por mi propia conciencia  torturado...

he perdido mi rumbo, y  camino confundido...

soy como el reo de su cárcel  escapado

huyendo.. sabiendo que vivo  perseguido

porque tengo que pagar por  mis pecados.



Perdón.. !oh gran hacedor  del universo!

y escucha mis sollozos y  gemidos...

pues contrito vivo en mi  dolor inmerso...

ansioso de escuchar tu voz  de Padre.

y deja que la fuerza de tu  cierzo

me empuje de nuevo a tus  brazos

6.  ORACIÓN: YO CONFIESO (CONFESIONES INDIVIDUALES)

7. ACCIÓN DE GRACIAS

Gracias Señor...

Pues envías rayos de luz que  iluminan mi camino en medio de las

adversidades.

Gracias Señor...

Por cada instante y cada  problema que me recuerda mi necesidad de Ti.

Gracias Señor...

Porque hasta en lo alto del  cielo y en la profundidad del océano Tus

oídos están siempre atentos  a escuchar mi clamor. 

Gracias Señor...

Por ante la Pascua  me das la oportunidad de Buscarte nuevamente

Gracias Señor…

Porque ante la Pascua haces  resplandecer todo mi existir

Gracias Señor…

Porque he vuelto y me has  acogido sin reproches

Gracias Señor…

Porque malgastando talentos  por mil caminos, 

me abriste de par en par las  puertas de tu hogar

Gracias Señor... 

Por Ti mismo, que escuchas  esta humilde oración proveniente de Tu

hijo.

Gracias Señor…

por subir al cruel madero en  forma de cruz

Gracias Señor…

por amarnos hasta el extremo  sin recibir nada a cambio

Gracias Señor…

por querernos a pesar de  nuestras negaciones y traiciones

Gracias Señor…

Por todo esto y lo que me  sería imposible de contabilizar...

Por estar ahora, más que  nunca, contigo en PAZ

¡¡¡Gracias Señor!!!