02 agosto 2018

Domingo 5 agosto: Comentario Domingo XVIII de Tiempo Ordinario

Oración del Salmo 111
¡Aleluya!
¡Clemente y compasivo YHWH!
Dio de comer a quienes lo honran, se acuerda por siempre de su alianza. Reveló a su pueblo la fuerza de su acción, les dio como herencia las naciones. Su mano actúa con verdad y justicia, son leales todos sus mandatos, válidos para siempre jamás, para cumplirlos con verdad y rectitud.
Envió la redención a su pueblo, determinó para siempre su alianza; Su alabanza permanece para siempre.


Jn 6, 24-35
«24Así que cuando la muchedumbre vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, ellos subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún, buscando a Jesús.
25Y al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: “Rabbí, ¿cuándo llegaste aquí?”. 26Les respondió Jesús y dijo: “En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. 27Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste el Padre, Dios, hasellado”.
28Así que le dijeron: “¿Qué haremos para obrar las obras de Dios?”.29Respondió Jesús y les dijo: “Ésta es la obra de Dios, que creáis en aquél al que envió”.
30Así que le dijeron: “¿Qué signo haces tú, pues, para que veamos y te creamos? ¿Qué obras [= haces]? 31Nuestros padres comieron el maná enel desierto, como está escrito: ‘Pan del cielo les dio a comer’”. 32Así que les dijo Jesús: “En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés el que os dio el pan del cielo, sino mi Padre os da el verdadero pan del cielo; 33porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo”.
34Así que le dijeron: “Señor, danos siempre ese pan”. 35Les dijo Jesús:“Yo soy el pan de vida. El que viene a mí, no tendrá hambre, y el que cree en mí, no tendrá sed nunca».
¡PALABRA DEL SEÑOR!

CONTEXTO
Tras el episodio de la multiplicación, que leíamos el domingo pasado, el evangelio nos cuenta el episodio de Jesús caminando sobre las aguas (Jn 6,16-21) y, tras éste, da comienzo el Discurso del Pan de Vida, un denso texto para meditar con calma. Es largo, lo leeremos en varios domingos y podemos tener la impresión de que Juan se repite mucho, pero en realidad va avanzando en sus afirmaciones cada vez con mayor profundidad. El discurso sobre el Pan de Vida es un conjunto de siete diálogoscada vez más largos, tensos y densos, que desarrollan el sentido de la multiplicación de panes como símbolo de la Eucaristía, y que culminan y desembocan en la confesión de Pedro (vv. 68-69). Jesús habla con la muchedumbre, con los judíos y con los discípulos. A medida que va conversando con Jesús, la muchedumbre se va alejando de Jesús y aparece mayor hostilidad: a medida que la conversación avanza, cada vez hay menos gente que se queda con Jesús. Al final sólo se quedan los Doce. También hoy ocurre que, cuando el evangelio exige determinados compromisos, muchos se alejan de Jesús.

TEXTO
Nuestro evangelio contiene parte de la introducción al discurso del Pan de Vida (v. 24), tres diálogos completos (vv. 25-27; 28-29; 30-33) y el cuarto diálogo, incompleto (vv. 34-35; el resto, hasta el v. 41 no lo leeremos en la liturgia dominical [!]). La introducción muestra un interés desmedido de la gente por encontrar a Jesús (cf. desde v. 22). Pero es una búsqueda interesada, como lo pone en evidencia el primer diálogo, donde Jesús cambia la perspectiva: hay que obrar por un alimento para la vida eterna (vv. 25-27). El segundo diálogo especifica ese obrar: se trata de creer en el enviado de Dios, el propio Jesús (vv. 28-29). El tercer diálogo recoge la “vuelta a las andadas” de la gente que busca signos, y Jesús les vuelve a reconducir al alimento imperecedero, el verdadero pan del cielo, dado por Dios para vida del mundo, que es Jesús mismo, el enviado, el que baja del cielo (vv. 30-33). El inicio del cuarto diálogo desvela con claridad todo lo anterior con la enfática afirmación de Jesús: Él es el pan de vida en quien hay que creer (vv. 34-35).

ELEMENTOS A DESTACAR
• Atendamos las repetidas preguntas de la gente a Jesús: ¿reflejan nuestras preocupaciones vitales o religiosas? ¿qué preguntas hacemos hoy al Señor? ¿cuáles son nuestras preocupaciones? Atendamos también las respuestas de Jesús: ¿en qué medida son válidas para nosotros y atendidas por nosotros?
• La gente busca a Jesús porque quiere más pan, pero sólo a nivel material. Y Jesús pide que vaya más allá, que hay un alimento que no perece por el que hay que trabajar. La preocupación por esta vida nos impide preocuparnos por otra vida (la eterna). ¿Qué sentido tiene esto para nosotros, como cristianos seguidores de Jesús? Recordemos que estamos en el mundo, pero no somos del mundo. ¿Cambia esto nuestro modo de afrontar la vida?
• La gran obra que Dios nos pide es creer en aquél que Dios envió, en Jesús. La fe en Jesús quita “hambre y sed”: ¿quéexperiencia tenemos a este nivel? ¿Crecemos en la fe?
• Jesús es el verdadero pan del cielo, el pan de Dios, el pan que vence la muerte y trae vida. La fe y la vida están estrechamente relacionadas; la fe fecunda y ensancha la vida; la fe es una entrega confiada al Señor Jesús, que se nos ofrececomo un “pan” que sustenta nuestras personas, confiere nuevos rumbos a nuestra vida y nos trae vida nueva. Creer más es vivir más.

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.
Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?
Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…
Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?