06 junio 2018

Domingo 10 de junio: Misa familiar 1

Prepara: Javier Leoz


*Objetivo: celebrar la cercanía de DIOS

*Idea: Dios nos pide fe

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Un peregrino, camino de un santuario, se preguntaba ¿qué tiene Dios? Y, un compañero que caminaba junto a él le respondió: ¡Dios tiene un corazón grande para permitir que nos pongamos en camino hacia Él!

Bienvenidos a esta Eucaristía en la que, entre otras cosas, vamos a celebrar y vivir el corazón gigantesco que Dios tiene. Un corazón misericordioso. ¿Qué nos pide Dios a cambio? Que le demos, y ofrezcamos a los demás, lo mismo que Él nos regala: amor. Iniciamos esta Eucaristía en este Año de la Fe. Nos ponemos de pie

(Puede salir un letrero con la siguiente frase: “LEVÁNTANOS, SEÑOR”


2. PENITENCIAL

2.1. Por decir que amamos a Dios y expresarlo sin vida, sin ilusión y sin saber muy bien por qué lo decimos. Señor, ten piedad

2.2. Por no ver el rostro de Cristo en los que viven junto a nosotros. Cristo, ten piedad

2.3. Por intentar, a veces, dejar a Dios en el cielo y olvidarnos que Él es la fuente de todo lo bueno que hacemos. Cristo, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a proclamar nos invitan a tener una fe limpia, sólida y –sobre todo- vivida con verdad. La misericordia de Dios es lo que hace grande su corazón. ¿Cómo es la nuestra? ¿Cómo es nuestro corazón? ¿Grande o pequeño? ¿Cerrado o abierto? ¿Egoísta o generoso? Escuchemos con atención estas lecturas y descubramos lo que estamos llamados a cuidar en nuestra vida cristiana. Que nos dejemos levantar con y por su mano.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que sea un cauce por el que los hombres descubran que, Dios, sigue derramando sus bienes, su ayuda y su generosidad. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos los que hablan mucho y no hacen nada. Para que sepan que, al final de la vida, se nos juzgará en el amor que dimos o por el odio que repartimos. Roguemos al Señor.

4.3. Por los que sólo valoran lo que ven. Para que descubran la riqueza de la fe. Una fe que nos dice que Dios nos acompaña en la medida que nos abrimos a los demás. Roguemos al Señor.

4.4. Por los que se creen seguros de sí mismos. Por aquellos que se conforman con cumplir “los mínimos”. Para que sean más humildes y más valientes. Roguemos al Señor.

4.5. Para que el Corazón de Jesús, en este mes de Junio, nos contagie de lo mucho y bueno que habita en él: paz, amor, justicia, esperanza, alegría y misericordia. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con esta SOGA (cuerda recia) queremos comprometernos para recuperar y rescatar a tantas personas que han caído bajo la depresión, la tristeza, la droga, la pobreza, el paro, la amargura (….)

5.2. Con este corazón, en este mes de Junio, queremos ofrecerte nuestro deseo de consagrar algo de lo que tenemos a tu nombre. Permítenos, Señor, consagrar nuestras fuerzas y nuestros deseos para que los hombres y mujeres te conozcan.

5.3. Con el pan y con el vino, la única y más valiosa ofrenda, te pedimos Señor que nos transformes en instrumentos del Evangelio. Que te alabemos y bendigamos y, además, no olvidemos de encontrarte en las personas que más nos necesitan.

6. ORACIÓN

Gracias, Señor, por ser bueno

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por tu corazón grande

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por el amor inmenso

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por lo mucho que nos das

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por permitir que te alabemos

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por dejar que te miremos

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por tu misericordia

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por tu bondad

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por perdonarnos

¡Gracias, Señor!

Gracias, Señor, por estar aquí

¡Gracias, Señor!