17 mayo 2018

Pentecostés: Moniciones dominicales

Moniciones


El Domingo de Pentecostés tiene también una Misa de Vigilia. Nosotros hemos preferido publicar los formularios correspondientes a la Misa del Día, por ser más usual. Y a la Misa del Día pertenecen las siguientes lecturas. Llamamos la atención sobre la preciosa SECUENCIA que se lee en la presente misa. Es conveniente leerla muy bien y muy despacio.



MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía del Domingo de Pentecostés. Está a punto de terminar el Tiempo Pascual. Mañana mismo reiniciamos el Tiempo Ordinario. Y hasta llegar a este final hemos recorrido mucho camino, juntos. Se inició en Cuaresma. Y llegamos a la Semana Santa, al Triduo Pascual y la Pascua en toda su extensión. Es un importante camino que hemos hecho juntos, con amor y esperanza. Es Pentecostés. Jesús, tal y como lo había prometido, envía a los Apóstoles el Espíritu Santo. Y hoy, el mismo Jesús, nos envía el Espíritu a cada uno de nosotros. El Espíritu es el mayor regalo que el Padre ha hecho a los hombres por medio de Cristo. Esto nos compromete a vivir nuestra fe, a mantener la esperanza, a ser fuertes en la dificultad.

Celebramos en España, además, El “Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar”. Hemos de considerar, hoy más nunca la labor de los laicos en la Iglesia para la más rápida extensión de la Palabra de Dios. Y no olvidemos que Jesús de Nazaret era un laico en su tiempo y también lo fueron sus amigos y compañeros de misión.




MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, sacada del libro de los Hechos de los Apóstoles, nos narra la llegada del Espíritu Santo y la sorpresa que supuso para todos. Hoy deberíamos sorprendernos tanto como ellos de ese Espíritu que llega a cada uno de nosotros. Ya no estamos solos, el Espíritu de Jesús vive y actúa en cada hombre. Esto ha de movernos a llevar, sin miedo, el mensaje allí donde nos encontremos.

S.- Este salmo 103 es uno de los más extensos del salterio y es un himno jubiloso a la fuerza de Dios, por la que ha creado el mundo y todo lo que existe. Para nosotros, hoy, tiene enormes resonancias respecto al Espíritu Santo. El versículo 30 es el utilizado como verso responsarial. En el salmo está presente el aliento de Dios, su soplo creador, que es un bello sinónimo para el Espíritu.

2.- Esta responsabilidad es para todos, como dice la segunda lectura, de la Carta de Pablo a los fieles de Corinto, somos miembros de un único Cuerpo, bautizados en un mismo Espíritu y cada uno tendrá que responder de su tarea.. Pentecostés no es una cosa de ayer. Tenemos cada uno que vivir nuestro Pentecostés.

Secuencia.- La secuencia es un texto litúrgico antiquísimo. La Iglesia lo ha guardado como definición de la obra y presencia del Espíritu Santo y es pieza muy importante de esta Misa de Pentecostés. Abramos nuestra alma de par en par para escuchar este himno, uno de los más bellos de la liturgia católica.

3.- Las claves de lo que es Pentecostés las encontraremos en el Evangelio de Juan: Igual que Jesús penetra en el Cenáculo en medio de personas aterradas por el miedo, así aparece hoy Jesús en nuestro corazón. Vamos a dejarle entrar; Él nos trae el amor, la paz, la fortaleza, la luz, la compañía... Y nos ofrece para siempre el Espíritu.

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Una semana más Javier Leoz nos entrega esta bella plegaria paro los momentos finales de nuestra Eucaristía de Pentecostés.

LLENANOS



¡LLÉNANOS  DE TI!

Para que seamos uno y todos  a una

y entonces, sólo entonces,

podamos presentarnos ante lo  que acontece

como consuelo y respuestas a  un mundo que es viejo

Para que, nuestro soplo,  además de ser humano

tenga aliento divino,  fraterno y eterno.

Para que, nuestros pasos,  lejos de metas cortas

sean huella de lo que más  allá del sol y de las estrellas aguarda



¡Sí!  ¡LLÉNANOS DE TI!

Para que nuestra vida sea  canto de Dios

testimonio de Cristo

y presencia del Espíritu  Santo

Amén.
Exhortación de despedida

Mañana se comienza el Tiempo Ordinario… Y en las Eucaristías iremos asistiendo a la Vida y Misión de Jesús de Nazaret. Este Tiempo Ordinario en su segunda etapa llegará hasta el Domingo 2 de diciembre en que iniciaremos el Adviento… Largo trecho para andar junto a Jesús y los hermanos.