05 mayo 2017

Yo soy la puerta de las ovejas

Juan 10, 1-10
«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino saltando por otra parte, es un ladrón y un salteador. Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guarda le abre la puerta y las ovejas reconocen su voz; él llama a sus ovejas por sus nombres y las saca fuera. Y cuando ha sacado todas sus ovejas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta semejanza, pero ellos no entendieron qué quería decir. Por eso Jesús se lo explicó así: «Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; el que entra por mí se salvará; entrará y saldrá y encontrará pastos. El ladrón sólo entra para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.


Comentario del Evangelio
Jesús nos lo dice muy claro. No busquemos atajos, no se puede llegar a Dios si no es a través de Jesús, su Hijo. Y para decirnos esto utiliza la imagen de un rebaño de ovejas. Puede parecer gracioso que nos compare con un rebaño de ovejas, pero las ovejas viven juntas, en un rebaño, porque les va todo mejor cuando están unidas.
Nosotros debemos vivir unidos, todos los cristianos, haciendo cosas juntos, en comunión unos con otros, dándole más importancia a lo que nos une que las cosas que nos pueden diferenciar. Los cristianos debemos ser un gran rebaño, muy unido, pero no para estar escondidos o refugiados, sino para poder hacer grandes cosas todos juntos, para contarle al mundo que Jesús es lo mejor que nos puede pasar.

Para hacer vida el Evangelio
• Escribe una situación de tu vida en la que Jesús haya sido muy importante para ti o para tu parroquia.
• ¿Qué quiere decir que Jesús es la puerta? ¿Qué quiere decir que nosotros, los cristianos somos un rebaño?
• Escribe un compromiso que ayude a que tu grupo o parroquia esté más unido.

Oración
Señor Jesús
creo que Tú no quieres
que nos quedemos en el pasado,
a Ti te interesa el presente, el hoy
por eso pienso que hoy nos estás diciendo:
¿Qué lugar te doy en mi vida?
¿Qué lugar te damos en nuestras cosas,
en nuestras familias, en nuestros movimientos,
en nuestras comunidades parroquiales etc.?
¡Qué bien nos iría, especialmente a nuestras comunidades, si Tú, de verdad, fueses el centro de nuestra existencia: la puerta, el pastor, el tesoro escondido,
la perla preciosa…!
Gracias, Señor Jesús
porque Tú quieres e intentas ser,
siempre que te dejamos, nuestro pastor,
nuestra puerta.
Gracias por tus desvelos a favor
de cada uno de nosotros.
Gracias por los que siguen tu ejemplo
y son en el mundo reflejo de tu pastoreo.