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14 abril 2017

Celebración de la Pascua para niños


Resultado de imagen de vigilia pascual

Prepara: Javier Leoz
Antes de la Celebración:
a) Conversar con los chicos acerca de lo que significa, para ellos, la Pascua y se escribe en un papel.
b) Pedimos que para el día de la celebración lleven un alimento no perecedero para compartir nuestra alegría con otros.
c) Preparamos una barca, en cartón o cartulina, como para colocar delante del altar (La barca está hecha con cartón coarrugado y tapa el altar. En la base, con papel o cartón pintado celeste, se hacen las olas).
d) Barcos de papel, pequeños, para cada participante, con caramelos.
Durante la celebración
1.- Canto de Entrada (Alegre estoy; Vienen con alegría; Tenemos un amigo que nos ama)
2.- El catequista habla con los chicos: ¿Qué festejamos?
3.- Contamos a los padres que en la cartelera está lo que los chicos dijeron acerca de la Pascua y que, después de la Celebración, pueden acercarse a leerla.
Agradecemos por los alimentos que han traído.

Cantamos: ¡Gracias Señor!
4.- ¿Qué ven, hoy, en la capilla de especial? Hay una barca delante del altar. ¿Saben por qué? Porque vamos a contarles algo que le pasó a Jesús.
Antes de comenzar el relato:
¿Qué imágenes de Jesús vemos en la capilla, en la iglesia?
Miramos la cruz: Jesús murió en la cruz, pero no se quedó ahí para siempre. Resucitó y varios días después, sucedió lo que les vamos a contar.
Representación con personas.
Los amigos de Jesús eran pescadores. Muy buenos pescadores. Ellos subían a la barca y navegaban mar adentro para echar las redes y sacar muchos pescados para venderlos.
Una noche, después de que Jesús había muerto, Pedro, uno de sus amigos, dijo:
-¿Qué os parece si vamos a pescar? Vamos muchachos, cambien la cara, no vale de nada estar tristes. Vamos a buscar las redes y el barco.
Los amigos de Jesús siguieron a Pedro. Buscaron las redes y se prepararon para ir hasta el centro de lago. La luna se reflejaba en el agua y alumbraba como una gran lámpara las aguas. Los hombres trabajaron toda la noche. Tiraban la red esperaban y la sacaban.
¿Y sabéis qué pasaba? Nada. No pasaba nada. Las redes salían vacías.
Una y otra vez, tiraban las redes, esperaban y las sacaban vacías.
Un fracaso total. Ya estaban por volverse cuando vieron que un hombre paseaba por la orilla. ¿Quién sería? Los amigos de Jesús se esforzaban por ver quién los estaba esperando, pero no lograban reconocerlo.
Entonces, desde la orilla se escuchó al hombre que gritaba:
-Muchachos, ¿tenéis algo para comer?
-No, contestó Pedro a los gritos, no tenemos ni un solo pescado.
Entonces Jesús volvió a decir:
-Echad de nuevo la red.
-¿Qué?, dijo Pedro
-Vamos, echad nuevamente la red.
Los amigos de Jesús decidieron hacerle caso y tiraron nuevamente las redes.
¿Sabéis qué pasó? Las redes se llenaron tanto con los peces, que casi casi no las podían levantar.
Entonces, uno de los amigos de Jesús llamado Juan dijo:
-Ese es Jesús.
-No puede ser dijo Pedro.
-Sí, es él. ¡Está vivo! ¡Resucitó!
Pedro no pudo esperar que el barco, que estaba muy cargado llegara hasta la orilla y se tiró al agua y fue nadando hasta donde estaba Jesús.
Mientras tanto, Jesús había encendido un hermoso fuego, y había colocado sobre él un pan. Cuando Pedro y los amigos llegaron hasta donde estaba Jesús, le dieron los pescados para que los cocinara.
Jesús los puso sobre el fuego y comenzó a conversar con ellos.
-Pedro, ¿cómo está tu familia? ¿Os molestaron los soldados?, preguntó Jesús.
-Estamos muy bien ahora que Tú estás de nuevo con nosotros, contestó Pedro.
-Pedro, dijo Jesús: ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, haz las preguntas que quieras, dijo Pedro.
- Pedro, ¿me amas?
- Sí, Jesús, te amo.
Y Jesús preguntó nuevamente: -Pedro, ¿estás seguro que me amas?
-Sí, te amo.
Y Jesús preguntó por tercera vez: -Pedro, ¿estás segurísimo que me amas?
-Sí, Jesús, tu sabes que te amo.
-Entonces, dijo Jesús cuida de mis amigos. Y ahora, que estamos todos reunidos y el pescado y el pan están listos, compartamos la comida como lo hacíamos siempre.
Y Jesús y sus amigos se sentaron a comer.
Jesús se quedó un tiempo con sus amigos, pero después, como ya había terminado su trabajo, fue a descansar a la casa de su papá Dios. Por eso nosotros no lo podemos ver.
5.- ¿Nosotros amamos a Jesús? (Lo preguntamos tres veces)
¿Qué os parece si nosotros hacemos el trabajo de Jesús?
¿Sabéis cuál era?
Anunciar a los hombres que había que amarse.
¿Los chicos pueden decir a otros que hay que quererse? ¿Y los papás? ¿Y los abuelos?
Cantamos: Nadie hay tan grande como Tú….
6.- Como recuerdo de esta celebración nos vamos a llevar a las salas un barquito. Dentro de cada uno hay caramelos para compartir.
7.- Rezamos el Padrenuestro con los padres. Cantamos. Nos despedimos.