12 marzo 2017

Transfiguración y desfiguración

1. La transfiguración de Jesús —situada en los sinópticos al comienzo del camino de Jesús— es una glorificación anticipada de la resurrección final. Es la contrapartida de la tentación, el lado opuesto de la desfiguración. El relato de la transfiguración significa la consagración de Jesús como Mesías o Cristo, como nuevo Moisés en el monte de Dios y como segundo Elías que pronuncia y cumple toda profecía, delante de sus discípulos (lo ven orante) y de Dios (la voz del cielo y la nube). El «rostro resplandeciente» de Jesús y sus «vestidos blancos» son sinónimos de resurrección, de disfrute de la gloria de Dios.
 

2. La palabra gloria es empleada popularmente como algo maravilloso que nos hace felices: «esto da gloria», «es gloria bendita», «estamos en la gloria»… Pero que nadie se gloríe con orgullo, fanfarronería o jactancia; eso es «vanagloria». El cristiano puede gloriarse en Dios por Jesucristo. Evidentemente podemos aspirar a la gloria y, de hecho, la deseamos para todos y, muy en concreto, para el difunto: «que en gloria esté», es decir, que disfrute de la gloria de Dios. La gloria es, en definitiva, manifestación de Dios.
 

3. El relato de la transfiguración de Jesús, después del episodio de las tentaciones (evangelios de los dos primeros domingos de Cuaresma) nos muestra el camino de los cristianos a la gloria, no sólo la definitiva, sino también la que debemos vivir y compartir ahora. Supone vencer la tentación o las pruebas en el desierto de la vida; subir al monte a contemplar, a celebrar; ir con hermanos creyentes y con Jesús en comunidad; escuchar la palabra de Dios; gozar de la presencia salvadora del Señor; bajar de la montaña para caminar con el pueblo en el valle; finalmente, compartir la experiencia vivida a su debido tiempo, en el momento oportuno, mediante el testimonio. La transfiguración es un relato de aliento ante las desfiguraciones que se dan constantemente en la vida.
 

REFLEXIÓN CRISTIANA:
¿Buscamos la gloria de Dios o nuestra propia gloria? 
¿Cuándo hay gloria en este mundo?
Casiano Floristán