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29 septiembre 2016

La senda DE LA CONVICCIÓN: Domingo 2 de octubre


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Ante la situación y las situaciones de nuestro mundo, parece imposible la solución, ni siquiera se vislumbran soluciones parciales… La fe es la “convicción” de que lo que parece imposible es posible. “La fe no es solo creer en lo que no se ve sino, sobre todo, en lo que queremos que sea, en lo que necesitamos que perdure” (homilía). Convicción, fe y esperanza van juntas de la mano. «Cuando un corazón se mantiene compasivo, misericordioso, atento, cuando no se deja endurecer por las vicisitudes de la existencia, encontrará en el camino de la solidaridad el sentido de su más honda humanidad, empapada del misterio divino» (homilía). Los “milagros” son imposibles para los fatalistas, los resignados, los “increyentes” en la utopía. Pero la fe no se enseña: se contagia… 


TESTIGO DE UNA FE Y UNA FUERTE CONVICCIÓN 

MARY WARD, FUNDADORA DE LAS MONJAS “IRLANDESAS” 

(INSTITUTO DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA) 

Es muy poco conocida la historia de Mary Ward, pero es un impresionante ejemplo de convicción y de fe que mueve montañas, incluso la montaña de la Curia vaticana y los prejuicios ante la mujer… 

Mary Ward nació en Inglaterra el 23 de enero de 1585 bajo el reinado de Isabel I, en un periodo de persecución a los católicos. Pronto sintió la vocación a la Vida Religiosa, que al comienzo realizó en las Clarisas. Pero su espíritu era otra cosa: decide organizar el grupo de compañeras, que ya tenía, al estilo de vida de los jesuitas, sin clausura. Y este será su problema siempre: el rechazo persistente a ese tipo de vida religiosa femenina. El papa mismo le ordena adaptar su vida al resto de comunidades de Vida Religiosa, pero Mary Ward mantiene su fundación y su idea de eliminar la clausura. 

En 1621 va a Roma para exponer al papa Gregorio XV su idea. Mientras llega la respuesta, ella va fundando colegios en Italia. De nuevo acude al papa, Urbano VIII, y se mantiene la negativa y ordena cerrar sus casas de Italia. Mary Ward abandona Roma y es aceptada por el príncipe Maximiliano I, en Munich, Alemania. Allí funda una escuela, la Paradeiserhaus, que sería la más importante Y sigue fundando más escuelas en Alemania, en Praga, en Bohemia… 

La Curia romana la declara como mujer “peligrosa”, a pesar del apoyo de las autoridades alemanas. En julio de 1628, la Congregación de Propaganda decreta la suspensión de todas las casas por el hecho de no aceptar la clausura. Al poco tiempo Mary Ward va a Roma una vez más y parece que el papa se muestra favorable. Así se lo dice a sus compañeras en Alemania por carta. La carta es intervenida y es utilizada para declarar a Mary Ward sospechosa de rebelión, herejía, y desobediencia. La Inquisición dicta auto de prisión en el convento de las clarisas de Anger, acusada de herejía, de cisma y  de rebelión. Estando muy enferma, le obligan a escribir una carta contra su ideal y ella, a su vez escribe otra carta declarándose fiel al papa y a la Iglesia y reafirmando su inocencia.

Restablecida de su enfermedad, el 13 de enero de 1631, Urbano VIII dicta la bula Pastoralis Romani Pontificis, en la que suspende radicalmente el Instituto.

Mary Ward vuelve a Roma a defender su inocencia y, finalmente el Santo Oficio la declara limpia de toda sospecha contra la fe, pero se mantiene la suspensión. Las monjas y los colegios, sin embargo, prosiguen su trabajo bajo la protección de Maximiliano I. En Roma, se prohíbe a Mary Ward salir de la ciudad.

En 1639 puede regresar a Inglaterra donde muere en 1645.

Benedicto XIV (1675-1758) da luz verde a la Obra de Mary Ward pero prohíbe que se reconozca a Mary Ward como su fundadora. En la segunda mitad del siglo XIX se produce un movimiento a favor de la figura de Mary Ward y su labor y su figura es rehabilitada y se aprueba oficialmente su obra por parte del Vaticano. En 1877se reconoce el Instituto por parte de la Iglesia y el Papa Pío X rehabilita a Mary Ward íntegramente. Pero habría que esperar hasta 1978, tras el Vaticano II, para reconocer sus Constituciones ignacianas.

Un vídeo interesante

Presentación de Mary Ward y su obra: http://www.youtube.com/watch?v=jIiGYf4_sgY (8’).

UNA ORACIÓN

Ya estés fatigado o no, no te sientes.
No ceses en tu lucha solitaria.
Sigue adelante y no descanses.
Caminarás por senderos confusos y enmarañados,
y solo salvarás algunas vidas tristes.
No pierdas la fe, no descanses.
Tu propia vida se agotará y anulará,
y habrá crecientes peligros en la jornada.
Soporta todas estas cargas y no descanses.
Salta sobre tus dificultades,
aunque sean más altas que las montañas, y aunque más allá
solo haya campos secos y desnudos. Tú, no descanses.
Procura descanso a los demás.