14 agosto 2023

SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN Agosto 15 de 2023: Moniciones y peticiones

 Entrada: Hoy nos reunimos para celebrar la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, considerada una de las fiestas más populares de las que la Iglesia dedica a la Virgen María, que aparece además como modelo de lo que es y espera ser toda la comunidad cristiana. La asunción de María es una fiesta que confirma nuestra esperanza cristiana: hay resurrección, hay salvación para el hombre. Con esa confianza puesta en la vida eterna, iniciemos la celebración de esta gran solemnidad mariana

 Lecturas: En el Evangelio de hoy escucharemos un himno de alabanza a Dios, el Magníficat, que Lucas pone en labios de María de Nazaret, es un canto «pascual» que agradece a Dios que sabe enaltecer a los humildes. Como ha resucitado a Cristo Jesús de entre los muertos, así Dios protege al pueblo elegido y, también, ha hecho maravillas en la Madre del Mesías. Escuchemos con atención. 

 Ofrendas: María hizo ofrenda de su Hijo al mundo, para que todos los pueblos en él tengan vida abundante. Del mismo modo, con el pan y el vino llevamos los dones de nuestro trabajo para que haya vida en todos los hogares del mundo

 Comunión: María vivió la plena comunión con Dios uno y trino. Nosotros la imitamos uniéndonos al Cuerpo de Jesús, del que nada podrá separarnos. Con esta intención nos acercamos a comulgar

 ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: En María Santísima, asunta al cielo, la Iglesia contempla su destino de gloria y belleza. A su intercesión confiamos los deseos y súplicas de nuestro corazón diciendo todos: Renuévanos, Señor, por la gloria de tu amor.

 1.    Por la Iglesia, que en María Santísima contempla reflejada su propia imagen, para que a través de su obra apostólica eduque a sus hijos en la virginidad del corazón. Oremos.

2.    Por los responsables de las naciones, para que, a imitación de María Santísima, sean atentos y solícitos en la búsqueda del bien común y en la custodia de la dignidad humana. Oremos.

3.    Por los que han perdido la alegría de vivir a causa de los acontecimientos de su historia y de las contradicciones de su propia vida, para que encuentren de nuevo el deseo del camino y la esperanza de una vida mejor. Oremos.

4.    Por los aquí reunidos, para que, reconociendo en María el modelo auténtico e ideal de la humanidad redimida, seamos atraídos por su ejemplo y sostenidos en el peregrinaje de la fe hacia nuestra madurez cristiana. Oremos.

 Padre misericordioso, que llevaste en cuerpo y alma al cielo a la Virgen María, haciéndola partícipe ya desde ahora de la gloria que espera a los elegidos al final de los tiempos, escucha nuestras súplicas, y concédenos permanecer fieles a tus designios a ejemplo de María, la humilde sierva del Señor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

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