31 julio 2018

Domingo 5 agosto: Liturgia 2


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5 DE AGOSTO DE 2018
LITURGIA DE LAS HORAS – Segunda Semana del Salterio

R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
El Señor nos llama y nos reúne, somos su pueblo, signo de unidad.  Él está en medio de nosotros  sirve a la mesa, nos reparte el pan.

Por todos los caminos nos sales al encuentro, por todos hemos visto señales de tu amor.  Tu pueblo se reúne, Señor, a bendecirte, a celebrar con gozo tu paso salvador.

SALUDO Y MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA. 
Lectura del libro del Éxodo 16, 2-4. 12-15.


En aquellos días, la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad».
El Señor dijo a Moisés: «Mira, haré llover pan del cielo para vosotros: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi instrucción o no.
He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: "Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro"».
Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?».
Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer».   
     PALABRA DE DIOS

SALMO RESPONSORIAL. Salmo 77.
Antífona: El Señor les dio pan del cielo.

Lo que oímos y aprendimos, lo que nuestros padres nos contaron, lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor, su poder.

Pero dio orden a las altas nubes, abrió las compuertas del cielo: hizo llover sobre ellos maná, les dio pan del cielo.

Y el hombre comió pan de ángeles, les mandó provisiones hasta la hartura. Los hizo entrar por las santas fronteras, hasta el monte que su diestra había adquirido. 

SEGUNDA LECTURA. 
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Efesios 4, 17. 20-24.

Hermanos:
Esto es lo que digo y aseguro en el Señor: que no andéis ya, como es el caso de los gentiles, en la vaciedad de sus ideas.
Vosotros, en cambio, no es así como habéis aprendido a Cristo, si es que lo habéis oído a él y habéis sido adoctrinados en él, conforme a la verdad que hay en Jesús. Despojaos del hombre viejo y de su anterior modo de vida, corrompido por sus apetencias seductoras; renovaos en la mente y en el espíritu y revestíos de la nueva condición humana creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.  
PALABRA DE DIOS

ALELUYA.
Antífona: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.  

EVANGELIO.
Lectura del santo Evangelio según San Juan 6, 24-35.

En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros.
Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron: «Y ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús: «La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado».
Le replicaron: «¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Pan del cielo les dio a comer"».
Jesús les replicó: «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo».
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan».
Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».
PALABRA  DEL SEÑOR

HOMILÍA.

CREDO.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

LITURGIA EUCARÍSTICA

OFERTORIO.
Canto:
Este pan y vino, Señor, se transformarán en tu cuerpo y sangre, Señor, en nuestro manjar.

Lo que sembré con mi dolor, lo que pedí en mi oración, hoy son frutos, son ofrendas que presentamos a Dios.  

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

PREFACIO Y SANTO.

PLEGARIA EUCARÍSTICA.

RITO DE LA COMUNIÓN

PADRE NUESTRO.

RITO DE LA PAZ.

CORDERO DE DIOS.

COMUNIÓN.
Canto:
No podemos caminar con hambre bajo el sol.  Danos siempre el mismo pan: tu cuerpo y sangre, Señor.

Comamos todos de este pan, el pan de la unidad.  En un cuerpo nos unió el Señor por medio del amor.

Señor, yo tengo sed de ti, sediento estoy de Dios, pero pronto llegaré a ver el rostro del Señor.

Por el desierto el pueblo va, cantando su dolor, en la noche brillará tu luz, nos guía la verdad. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Señor de la Eucaristía: dame fuerza para recorrer cada día el camino de la vida.

Señor de lo puro y limpio: dame unos ojos que te vean.

Señor del amor desinteresado: dame unas manos que compartan.

Señor libre en tu pobreza: dame un corazón más allá de las cosas.

Señor del hombre: dame el saber valorar a las personas por lo que son.

Señor de la vida eterna: dame un corazón abierto a los valores definitivos.

Señor de lo esencial: dame un corazón capaz de dar con gozo; de dar siempre.  
  
ORACIÓN.

RITO DE CONCLUSIÓN.

BENDICIÓN Y DESPEDIDA.
Canto.
A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios.  A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios.

Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro entre nosotros: conozca la tierra tus caminos, las naciones tu salvación.