03 mayo 2018

Domingo 6 de mayo: Moniciones 1

1.- MONICIÓN DE ENTRADA (**)

Sed todos Bienvenidos a la Eucaristía. Estamos en el último domingo de Pascua. El próximo, aunque dentro todavía del tiempo pascual es la Ascensión del Señor. Hemos recorrido un muy amplio camino desde aquella Vigilia Pascual que nos comunicó la buena noticia de la Resurrección del Crucificado. Ha sido tiempo de entrega y de conversión. El Espíritu –quien todo nos lo va enseñar— está cerca. Aprovechemos hermanos este tiempo de Pascua y aprendamos a amar a Dios y a los hermanos. Hoy en las lecturas se pronuncia esa frase fundamental para todos los cristianos: Dios es Amor.

2.- MONICIÓN DE ENTRADA (DEDICADA A LOS ENFERMOS)

El sentido de una frase como la Pascua de los Enfermos nos sirve de introducción para la presente Eucaristía correspondiente a este Sexto Domingo de Pascua y que debe contener una llamada a la solidaridad y amor fraterno a todos los que sufren de cuerpo y alma y especialmente a los enfermos. La Encarnación es la gran solidaridad de Dios con los hombres. Es también muestra y prueba de que Nuestro Señor Jesús, el Resucitado, pasó su tiempo en la tierra curando enfermos y dando salud a los pecadores.


(**) Pueden combinarse las dos moniciones en el caso que se celebre La Pascua de los Enfermos.



MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura nos presenta un prodigio importante: el Espíritu mantiene viva a la Iglesia a pesar de no pocas vicisitudes a lo largo de los últimos dos mil años. En esos primeros años llamó la atención la velocidad y profundidad con la que la Palabra era aceptada por muchos pueblos que nada tenían que ver con el pueblo judío.

S.- El Salmo 97 nos explica el poder de Dios. Es un salmo para los “tiempos finales” en los que,después, todos seremos felices y, por eso, esperamos la gracia y la fuerza del Señor. Es lógico que cantemos este salmo en estos momentos de la Pascua, cuando esperamos la Ascensión del Señor y la venida del Espíritu Santo.

2.- “Porque Dios es Amor”. Lo dice, textualmente, Juan en su Carta. Y lo ha dicho el Papa Benedicto en su primera encíclica. Cerramos como un círculo de tiempo y espacio. Y debemos estar muy felices. El Amor todo lo puede. El Evangelio nos lo confirma con creces.

3.- Además, San Juan, el Apóstol y profeta del Amor, nos enseña una cosa aparentemente simple: no se trata de saber muchas cosas de Dios, sino de amarle. Porque amándole sabremos todo de Él, por la acción del Espíritu. “Que os améis los unos a los otros”. Es el mandato de Jesús que no podemos eludir. Ese mismo amor, de la misma naturaleza, es el que nos viene del Padre y nos revela Jesucristo. La esencia del cristianismo es el amor. Pero, ¿somos coherentes con ese mandato de amor? No, parece que no. O, por lo menos, no lo suficiente. El Amor venció a la muerte y ese Amor vive eternamente, así pues guiados por ese Amor ningún temor habremos de temer.

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

Como todos los domingos vamos a leer esta oración del Padre Leoz compuesta especialmente para nosotros y para este momento final de la Eucaristía

AYÚDANOS, SEÑOR



Ayúdanos,  Señor

A seguir tus huellas, por  las sendas del amor

A seguir tus Palabras, con  palabras de amor

A meditar tus acciones, con  acciones de amor

A fortalecer nuestra fe, con  el compromiso en el amor



Ayúdanos,  Señor

A ir al fondo de todo

Porque, en el fondo de ese  todo,

Hay una fuente de amor.

Y, esa fuente de amor y de  ternura,

Eres Tú, Señor.

      

Exhortación de despedida

La alegría es el ingrediente principal de la Pascua que nos llega desde la explosión de luz y de paz que fue la Vigilia Pascual. Sigamos muy alegres lo que nos queda del tiempo pascual.