27 abril 2017

III Domingo de Pascua: Moniciones 1

MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid, hermanos y hermanas, nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía del III Domingo de Pascua. Hoy vamos a asistir a la escena de como Jesús Resucitado se hace el encontradizo con dos discípulos: los de Emaús. Y hoy tenemos que decir, asimismo, que Jesús se hace el encontradizo, constantemente, con muchos de nosotros que necesitan –que necesitamos-- su ayuda. Lo importante es verle. Lo importante es que no le dejemos pasar de largo… para que se siente con nosotros a la mesa y nos parta el pan. Con esta idea de encuentro y reencuentro permanente con Jesús en la Eucaristía, para compartir su Cuerpo, su Sangre y su Palabra. Recibamos al sacerdote entonando con entusiasmo nuestro canto de entrada




MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura de hoy, sacada del Libro de los Hechos de los Apóstoles recoge el primer discurso de Pedro dirigido a los habitantes de Jerusalén, sobre la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret y, sobre todo, habla Pedro de la misión de Jesús como Mesías, pues la esperanza mesiánica estaba muy arraigada entre el pueblo judío. A nosotros nos sirve de esperanza y de alegría por la resurrección del Señor.

S.- Este Salmo 15 era considerado por los judíos de tiempos de Jesús como de religión personal, no ritual. Y expresa una aceptación sin limitaciones y apasionada a Yahvé y lo que significa el Dios Único frente a los ídolos. Para nosotros, hoy, se trata de un canto de esperanza y de confianza amorosa a Dios, Padre de todos y todo.

2.- Seguimos leyendo, en el espacio de la segunda lectura, la primera Carta del Apóstol Pedro. Y en esta primitiva encíclica se recomienda a los contemporáneos del primer Papa de la Iglesia una forma de entender el seguimiento de Cristo, lejos del culto cerrado y formal del Templo y más cerca de lo espiritual que lo de lo puramente formal o ritual.

3.- El Evangelio de Lucas narra el encuentro de Jesús Resucitado con los discípulos de Emaús. Es, sin duda, uno de los más bellos relatos de todos los Evangelios. Y como decíamos en la monición de entrada, ojalá sepamos reconocer al Señor Jesús enseguida, al partir el pan y en el rostro sufriente de muchos hermanos.

MONICIÓN

He aquí la breve oración que el sacerdote navarro, don Javier Leoz, ha preparado para estos momentos finales de nuestra Eucaristía



QUÉDATE, SEÑOR, NO PASES DE LARGO

Porque, contigo, mi camino  es esperanza

Porque, contigo, amanece la  ilusión

Porque, contigo, siento al  cielo más cerca

Porque, contigo, veo a más  hermanos

y siento que tengo menos  enemigos

Porque, contigo, desaparece  el desencanto

y brota la firme fe de quien  sabe que Tú, Señor,

eres principio y final de  todo.

Amén.

Exhortación de despedida

Qué nuestro corazón arda con la alegría de la Resurrección del Señor Jesús. Y que este tiempo de Pascua nos cambie y nos transforme hacia una vida más plena según el modelo que nos traza, en estos días, Jesús Resucitado.