02 febrero 2017

Domingo 5 febrero: ¿Qué me quiere decir hoy Jesús?

Resultado de imagen de Vosotros sois la sal de la tierra
Jesús nos hace ver la importancia de nuestro comportamiento para convencer a otros de seguirle. Y para ello utiliza ejemplos que no dejan lugar a dudas. Un buen cristiano es como una ciudad en lo alto de una montaña, no puede dejarse de ver; como la sal que da sabor a la comida; como la luz que ilumina, que da seguridad y guía. Si la sal ya no tiene sabor, si la luz se apaga, ¿cómo convencer a otros de seguir a Cristo? Las palabras a veces no bastan.

Un buen ejemplo de vida cristiana puede ayudar a que quien ha perdido su fe, la recupere, y la fortalezca quien la tiene débil. ¡Así de poderosa es la palabra de Dios hecha vida! Así de importante es nuestro comportamiento diario para inspirar a otros a seguir a Cristo.
Por eso, no hemos de descuidar la oración; la visita puntual y con mucha fe a misa; la confesión frecuente; el alimentarnos con respeto de la Eucaristía… Con todo esto Dios nos da fuerzas para amar a quienes nos rodean, dándoles trato de hermanos: justo, cordial, ayudándoles cuando lo necesiten y compartiendo con ellos nuestras cosas, nuestros dones y nuestro tiempo.
Así como un buen ejemplo convence de seguir a Cristo, un mal ejemplo puede desalentar a una persona con poca fe. ¡No dejemos que la sal pierda su sabor!
Con mi comportamiento, ¿he convencido a otros de seguir a Cristo? ¿Soy luz para el mundo?