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01 noviembre 2016

La senda DE LA SANTIDAD

Resultado de imagen de todos los santos
La senda de la santidad no es otra que la senda de nuestro bautismo. Un único camino y muchas sendas diferentes: 
«Si el Bautismo es una verdadera entrada en la santidad de Dios por medio de la inserción en Cristo y la inhabitación de su Espíritu, sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética minimalista y una religiosidad superficial. Preguntar a un catecúmeno, “¿quieres recibir el Bautismo?”, significa al mismo tiempo preguntarle, “¿quieres ser santo? Significa ponerle en el camino del Sermón de la Montaña: “Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial” (Mt 5,48). Como el Concilio mismo explicó, este ideal de perfección no ha de ser malentendido, como si implicase una especie de vida extraordinaria, practicable sólo por algunos “genios” de la santidad. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno» (san Juan Pablo II, El nuevo milenio, 31) 

Ser “santos” es realizar, en la vida concreta, aquello que somos, sacarlo a flote, expresarlo en sentimientos, actitudes y obras. Y, si el Espíritu que hemos recibido es el Espíritu de Jesús y del padre, la santidad se resume en la misericordia: la misericordia como principio vital y la misericordia manifestada en obras de consuelo, ternura, no violencia, compromiso por la justicia, limpieza de corazón y de mirada. Descentramiento de uno mismo para convertirnos en personas “para los demás”, a imagen de Jesús de Nazaret, resucitado y viviente. 
TESTIGOS DE LA SANTIDAD 
Es muy difícil elegir una lista de personas que, en los últimos años del siglo XX y comienzos del XXI han sido testigos de la misericordia. Ponemos una serie de nombres cuyas vidas merece la pena conocer, aun a sabiendas que dejamos en el tintero muchos otros… 
• Federico Ozanam (1813-1853): https://www.youtube.com/watch?v=nTDGZ2-l-BM 
• Madeleine Delbrêl (1904-1964): https://www.youtube.com/watch?v=1GaAVmx6DPQ 
• Mons. Enrique Angeleli (1923-1976): https://www.youtube.com/watch?v=mn2OGFNv9rY 
• Joseph Wresinski (1917-1988): https://www.youtube.com/watch?v=TKxPvZQwGy4 
• Luis Pinilla Soliveres (1921-2004): https://www.youtube.com/watch?v=Ru6fVARh6gE 
• Sor Ángela de la Cruz (1846-1932):  https://www.youtube.com/watch?v=tJ0Mc1dcXT0 y https://www.youtube.com/watch?v=i7H6uHskaNo 
• Dietrich Bonhoeffer (1906-1945): https://www.youtube.com/watch?v=asSxyF7NqlQ y https://www.youtube.com/watch?v=R1VCA9zDmqM 
• Mons. Nguyen Van Thuang (1928-2002): https://www.youtube.com/watch?v=TNtAn67VmQY
• Dorothy Day (1897-1980): https://www.youtube.com/watch?v=ZHKXrpqH1EI 
• José Sánchez del Río (1913-1928): https://www.youtube.com/watch?v=JcbgEyGmbvA y https://www.youtube.com/watch?v=puc0imvThoQ 
• Alberto Hurtado (1901-1952): https://www.youtube.com/watch?v=J_DwSGWIn60
• Josefina Bakhita (1868-1947): https://www.youtube.com/watch?v=fmH0o5d01xo y https://www.youtube.com/watch?v=EjVcLlz7hwI 
• Mons. Leónidas Proaño (1910-1988): https://www.youtube.com/watch?v=sbjs-L6qYWc 
• Teresa de Calcuta (1910-1997): https://www.youtube.com/watch?v=8r1Zgs46ggw 
• Teresa de los Andes (1900-1920): https://www.youtube.com/watch?v=w5I-2LHKc5I 
• Pedro Arrupe (1907-1991): https://www.youtube.com/watch?v=n5juViNbn-I 
• Mons. Oscar Romero (1917-1980): https://www.youtube.com/watch?v=QDy9VkOG55I 
UNA ORACIÓN 
Siento, Señor, que estoy donde Tú quieres que esté; 
que nací para estar donde ahora estoy, 
que vine al mundo para hacer lo que hago… 
De no ser así, 
Tú me hubieras hecho diferente: más sabio o más pobre, 
más hábil o más torpe, 
más tierno o más firme, 
más fuerte o más débil… 
Tú, 
que has abierto el cielo para siempre,
que me has dado vida y nombre, 

que te has mojado para mojarme, 
que me has perfumado con tu Espíritu,
que me susurras tus quereres, 

que me llamas “hijo, hija” sin avergonzarte,
que me bautizaste para comprometerte 

y que te alegras de que esté donde Tú me soñaste,
apacigua mi espíritu 

cuando a veces se me ocurre, 
al pesar mi vida -lo que hago, mis vanidades-,
que podría haber hecho algo más grande. 
Florentino Ulibarri