MONICIÓN DE ENTRADA
Desde la alegría plena que nos comunica Jesús Resucitado os deseamos nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Vamos a celebrar hoy el Sexto Domingo de Pascua. Este tiempo de plenitud, tras la Resurrección del Señor Jesús, va alcanzando sus objetivos. El próximo domingo celebraremos la Ascensión del Señor y ya el siguiente será la gran fiesta de Pentecostés. Y hoy como adelanto de todo ello, Jesús nos recuerda que el Espíritu Santo está ya cerca. Y que Él vendrá en enseñárnoslo todo, aquello que nos falta por saber y aprender… para ser felices ya en esta vida. Abramos, pues, nuestros corazones a la celebración y de hoy y con desbordante alegría iniciemos la Eucaristía.
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS
1.- Los Hechos de los Apóstoles –es la primera lectura-- nos refieren los trabajos de Felipe, que, recién nombrado diácono, emprende una vigorosa acción de apostolado. Predica en Samaria, el país considerado por los judíos como apostata y extranjero, a pesar de que adoraban el mismo Dios. La Palabra es bien recibida y tanto es así que se hace necesario el viaje de Pedro y Juan para confirmar a tanto convertido. La imposición de las manos --hoy lo hacen los obispos en el sacramento de la confirmación-- hace adultos en la fe a los recién bautizados. Los comunica el Espíritu. Y este Espíritu de Dios aletea en proximidad al acercarse el tiempo de Pentecostés.
S.- Es un salmo universalista, en su tono y en su estilo, aplicado por los judíos contemporáneos de Jesús como liturgia de aclamación y de adoración jubilosa para Dios, Nuestro Padre. Por otro lado, la transformación del mar en tierra firme para que pase su pueblo elegido es una acción frecuente en Dios para salvar a su pueblo.
2.- En la segunda lectura, sacada de la Primera Carta de San Pedro, el primer vicario de Cristo sobre la Tierra –el primer Papa--, nos sigue hablando los últimos días de Jesús en la tierra. Ahora narra la resurrección producida por el Espíritu Santo y esa es una esperanza plena para todos nosotros, que esperamos la resurrección gloriosa.
3.- En el evangelio de San Juan, Jesús anuncia el envío y la presencia de ese Espíritu, el defensor. Es Él mismo quien nos anima día a día, hora a hora, a la Iglesia en su caminar y es Él el que está presente en estos momentos, en nuestra celebración del domingo. La fuerza del Espíritu realizará también hoy el milagro cotidiano de transformar el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
Lectura de Postcomunión
MONICIÓN
El Padre don Jesús Leoz nos regala hoy esta bella oración para terminar, en paz y sosiego nuestra eucaristía.
POR TI, SEÑOR, LO HARÉ
Miraré hacia el cielo cada vez que me encuentre
en cruel batalla con mi soledad
Buscaré respuestas en tu Palabra
cuando el discurso del mundo sea promesa hueca
Aceptaré tus mandamientos,
porque al aceptarlos, reverenciarlos y vivirlos
sé que se encuentra el secreto para dar contigo
para amar al Padre y vivir en el Espíritu
por ti, y porque lo necesito, lo haré Señor
Amén
Exhortación de despedida
Salgamos felices del templo. Vayamos a nuestras casas con la enorme esperanza y gozo que no da saber que el Espíritu Santo ya llega, ya está muy cerca de nosotros.
MISA CON NIÑOS
Sección realizada por las catequistas de la Parroquia de San Francisco de El Altet, en Elche, Alicante, España, donde es párroco nuestro colaborador, don Pedro Juan Díaz Zaragoza.
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días a todos y bienvenidos. Hoy celebramos el sexto domingo de Pascua. Es tiempo de fiesta y alegría porque Jesucristo ha resucitado y quiere vivir con nosotros para siempre. Si escuchamos bien la palabra de Dios nos daremos cuenta de que Dios va a enviar su Espíritu para seguir estando presente entre nosotros, para que nos dé ánimos y esperanza en las situaciones difíciles de nuestra y vida y nos haga estallar de alegría ante la belleza de las cosas que nuestro Padre Dios nos regala todos los días. Comencemos la celebración cantando con alegría.
PETICIONES DE PERDÓN
1.- Por las veces que no vemos la presencia del Espíritu de Dios en todas las personas que nos rodean. Señor ten piedad.
2.- Por las veces en que no vemos la presencia del Espíritu de Dios en las maravillas de la naturaleza. Cristo ten piedad.
3.- Por todas las ocasiones en que no vemos la presencia del Espíritu de Dios en todas las acciones buenas que somos capaces de hacer. Señor ten piedad.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
La primera lectura nos habla de una fiesta en una pequeña ciudad de Jerusalén, que se llamaba Samaria. La gente estaba muy contenta porque el Espíritu de Jesús a través de sus apóstoles estaba haciendo que mucha gente enferma recobrara su salud. Igual que en Samaria, el Espíritu Santo está presente cuando nosotros hacemos que la gente que está a nuestro alrededor se ponga contenta.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
En esta lectura, el apóstol Pedro nos invita a que nunca tengamos vergüenza de decir ante todo el mundo, que realmente creemos en Jesús y queremos ser sus amigos. Si somos capaces de hacer esto, es una señal de que ya tenemos dentro de nosotros al Espíritu Santo.
PETICIONES
1.- Por la Iglesia y todos los que la formamos, para que el Espíritu de Jesús nos haga ser niños y niñas alegres y contagiemos esa alegría allá donde estemos. Roguemos al Señor.
2.- Hoy queremos pedirte por los políticos y gobernantes para que se encarguen de hacer leyes que cuiden la naturaleza y protejan el medio ambiente para que todos podamos contemplar qué bello es todo lo que Tú has creado. Roguemos al Señor.
3.- Por los sacerdotes y catequistas, para que nos enseñen a ver la presencia del Espíritu Santo en todas aquellas cosas que nos rodean y que vivimos. Roguemos al Señor.
5.- Por todos los niños y niñas del mundo, especialmente aquellos que ya han recibido su primera Comunión, para que quieran seguir siendo amigos de Jesús para siempre y no dejen de acudir a su fiesta todos los domingos. Roguemos al Señor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario