La otra cara de la moneda de la crisis es verla como oportunidad, y eso es lo que, precisamente, nos enseña nuestra fe. Algunos se preguntarán dónde está Dios en estas circunstancias tan duras. Y otros –los creyentes- se preguntarán qué nos está queriendo decir Dios con esta crisis. La crisis es, precisamente, un “signo de los tiempos” que tenemos que leer en clave de conversión y de oportunidad.
UN TEXTO SALVAR LA MADRE TIERRA
“Hay que reconocer que la actual crisis económico-financiera es el último resultado de un modo egoísta e irresponsable de vivir, de producir, de consumir, de establecer relaciones entre nosotros y con la naturaleza que implicó una sistemática agresión a la Tierra y a sus ecosistemas y una profunda disimetría social, una expresión analítica que disimula una perversa injusticia social planetaria. A mi juicio, hemos llegado a la última frontera....
Por eso, los controles y las correcciones del modelo vigente, sin duda, necesarios, son a mediano y a largo plazo, insuficientes.... Quedarse en solo controles y correcciones del modelo demostraría una cruel falta de sensibilidad social, de imaginación y de compromiso con la creación de una paz justa y duradera. El egoísmo y la codicia no se pueden remendar. Tienen que ser sustituidos por la solidaridad y eso, obviamente, implica un cambio radical. Si realmente lo que queremos es una paz estable y duradera, debemos estar absolutamente claros que debemos ir más allá de controles y correcciones del modelo existente y crear algo que apunte hacia un nuevo paradigma de convivencia social.
(...) La crisis purifica, nos hace madurar y encontrar formas de superación satisfactorias para toda la comunidad de vida, del ser humano y de la Tierra. El actual dolor no es el estertor de un moribundo, sino el dolor de un nuevo parto. Hasta ahora hemos explotado exhaustivamente el capital material que es finito, cabe ahora trabajar el capital espiritual que es infinito porque infinita es nuestra capacidad de amar, de convivir hermanablemente y de penetrar en los misterios del universo y del corazón humano.
Como todos venimos del corazón de las grandes estrellas rojas en las cuales se forjaron los elementos que nos constituyen, está claro que nosotros nacimos para brillar y no para sufrir. E iremos nuevamente a brillar -esta es mi firme esperanza- en una civilización planetaria más respetuosa de la Madre Tierra, más incluyente de todos, más solidaria a partir de los más desposeídos, más espiritual y llena de reverencia frente al esplendor del universo y mucho más feliz.”
Del discurso de Miguel d’Escoto, Presidente de la Asamblea de la ONU, en la Conferencia de las Naciones Unidas, el 24 de junio de 2009.
UNA CANCIÓN
Hay que vivir (Juan Bautista Humet) http://www.youtube.com/watch?v=9d3fof6nkTI(Previsualizar) http://www.youtube.com/watch?v=mL29Tw64kio (Previsualizar)
Habrá que hacernos a la idea
que sube la marea y esto no da más de sí.
Habrá que darnos por vencidos
y echarnos al camino
que no hay norte por aquí.
Al sueño americano,
se le han ido las manos
y ya no tiene nada que ofrecer,
sólo esperar y ver si cede
la gran bola de nieve
que se levanta por doquier.
que sube la marea y esto no da más de sí.
Habrá que darnos por vencidos
y echarnos al camino
que no hay norte por aquí.
Al sueño americano,
se le han ido las manos
y ya no tiene nada que ofrecer,
sólo esperar y ver si cede
la gran bola de nieve
que se levanta por doquier.
¡Hay que vivir!, amigo mío
antes que nada hay que vivir,
y ya va haciendo frío,
hay que burlar ese futuro
que empieza a hacerse muro en ti.
hay que burlar ese futuro
que empieza a hacerse muro en ti.
Habrá que componer de nuevo
el pozo y el granero
y aprender de nuevo a andar.
y aprender de nuevo a andar.
Hacer del sol nuestro aliado
pintar el horno ajado
y volver a respirar.
Quitarle centinelas,
al parque y a la escuela, columpios y sonrisas volarán. Sentirse libre y suficiente
al cierzo y al relente,
mientras se va dorando el pan.
pintar el horno ajado
y volver a respirar.
Quitarle centinelas,
al parque y a la escuela, columpios y sonrisas volarán. Sentirse libre y suficiente
al cierzo y al relente,
mientras se va dorando el pan.
Habrá que demoler barreras,
crear nuevas maneras
y alzar otra verdad.
y alzar otra verdad.
Desempolvar viejas creencias
que hablaban en esencia
sobre la simplicidad.
Darles a nuestros hijos,
el credo y el hechizo
del alba y el rescoldo en el hogar.
Darles a nuestros hijos,
el credo y el hechizo
del alba y el rescoldo en el hogar.
Y si aún nos queda algo de tiempo,
poner la cara al viento
y aventurarnos a soñar.
y aventurarnos a soñar.
UN VÍDEO
Déjate ayudar: http://www.youtube.com/watch?v=ZkJpzTNeaZQ (Previsualizar)
UN SÍMBOLO
Desde el comienzo de la celebración, como todos los domingos en que utilizamos un objeto como símbolo, colocaremos, en sitio preferente, fuera del altar, una jarra de agua, transparente, y un pan, símbolos de la sencillez de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario