Entrada: Queridos hermanos, que la celebración de la eucaristía nos ayude a contemplar al Señor que continúa revelándose a su pueblo. Que esta celebración del misterio de amor de Dios nos mueva a ser como él, mansos y humildes. Participemos con fe en esta celebración.
Lecturas: Que nosotros como cristianos, podamos descubrir el valor del ser mansos y humildes de corazón en el servicio que prestamos en nuestra Iglesia. Escuchemos con atención.
Ofrendas: Al ofrecer estos dones de pan y vino a nuestro Padre Dios, pongamos nuestro corazón en sus manos para que lo haga manso y humilde como el suyo
Comunión: Unidos por la fe en Cristo vivo y presente en la santa Eucaristía, Nos acercamos con humildad y respeto a recibirlo. Pidámosle que habite en nuestros corazones y sea el centro de nuestra vida.
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