14 febrero 2023

Moniciones y Lecturas 19 de febrero de 2023 – VII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A

 

Monición de entrada

Queridos hermanos, les damos la más fraternal bienvenida a la celebración de esta Santa Misan correspondiente al séptimo domingo del tiempo ordinario, en el último domingo antes de la Cuaresma, que comenzará con el Miércoles de Ceniza de esta misma semana.

En las lecturas de hoy se ve muy bien la estrecha relación que se busca entre la primera y el evangelio: la lectura del AT anticipa la lección que nos dará Jesús en el evangelio, con muy parecidas motivaciones para el amor fraterno, que es el aspecto que caracteriza más a este domingo.

Con amor a nuestros hermanos, con quienes compartimos hoy esta celebración, comencemos esta Santa Misa cantando el canto de entrada. En pie por favor…

  • Moniciones a las lecturas

Monición única para todas las lecturas

En las lecturas de hoy, comienza el libro del Levítico recordándonos que ya en el Antiguo Testamento estaba vigente la ley de amor al prójimo, una ley que encontraba su fundamento en la soberanía y santidad de Dios. Jesús recuerda este precepto y amplía su cumplimiento. Pablo hace memoria de nuestra condición de hijos y nos exhorta a conducirnos según la sabiduría de Dios. Dispongámonos a la escucha atenta de esta Palabra.

Moniciones para cada lectura

Monición a la primera lectura (Levítico 19, 1-2. 17-18)

La página del libro del Levítico, que leemos hoy nos pone delante a Dios mismo como modelo de nuestra actuación, y nos dicta las normas de conducta para nuestra en relación con el prójimo.

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Levítico  19, 1-2. 17-18

El Señor habló a Moisés:

—«Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles:

«Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo.

No odiarás de corazón a tú hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado.

No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Yo soy el Señor»».

Palabra de Dios.

Monición al salmo responsorial (Salmo 102)

El salmo 102 insiste en el modelo que representa Dios para los creyentes y nos presenta de nuevo un retrato muy vivo y positivo de Dios: «el Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia…». Nos unimos al salmista contestando:

Salmo responsorial: Salmo 102, 1-2. 3-4. 8 y 10. 12-13

R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.
Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles. R.

Monición a la segunda lectura (1 Corintios 3, 16-23)

San Pablo sigue comentando el escándalo de las divisiones en una comunidad en la comunidad de Corinto. La comunidad cristiana es’ un «templo de Dios» y en ella «habita el Espíritu Santo». Las divisiones destruyen ese templo. Nos exhorta a construir una buena relación fraterna, fiándonos en la sabiduría de Dios y no en la humana.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 16-23

Hermanos:

¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?

Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros.

Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio.

Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también: «El señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos».

Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Palabra de Dios.

Monición al Evangelio (Mateo 5, 38-48)

El sermón del monte que nos ha venido relatando el evangelio de San Mateo los domingos anteriores, continúa esta vez con recomendaciones dedicadas a la caridad fraterna, en las que también quiere Jesús que sus seguidores hagan algo «extraordinario», algo más que la mera justicia. Preparémonos para esta novedosa noticia, cantando juntos el aleluya,

EVANGELIO

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 38-48

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo, diente por diente». Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿Qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿Qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.

Oración de los fieles

Celebrante: Pongamos en Dios nuestra confianza, y sabiendo que vela por el mundo, obra de sus manos, supliquémosle que lo bendiga y aleje de él todo mal. Digamos todos:

Ten piedad de nosotros y escúchanos, Señor. 

  1. Para que el Señor proteja a su Iglesia y haga que su vida y mensaje renueven la esperanza de todos los hombres en la resurrección que Cristo nos mereció. Oremos.
  2. Para que todos los obispos en comunión con el Papa, proclamen la sabiduría del amorque no conoce la rivalidad, la mentira ni el engañoOremos.
  3. Para que los que administran los bienes de la producción y el poder lo hagan con justicia, y promuevan la transformación de nuestra sociedad a fin de que a nadie falte lo necesario para vivir con dignidad. Oremos. 
  4. Para que los que sufren las consecuencias de las injusticias sociales, unidos a Cristo paciente, no desfallezcan sino que luchen por sus derechos. Oremos.
  5. Para que toda esta comunidad, con gozo celebremos en nuestra vida la dicha de ser discípulos del Señor y seamos capaces de amar a todos sin poner condiciones, como Jesús nos amóOremos

Presentación de las Ofrendas

Con las ofrendas del Pan y el Vino, presentemos al Señor nuestras oraciones por aquellos que nos persiguen o nos han hecho algún daño.

Comunión

San Pablo nos ha preguntado hoy: «¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?». Con un corazón limpio acerquémonos a recibir a Jesús, que quiere morar en nosotros.

Final

Dispuestos a ser misericordiosos con los demás, despidámonos de esta celebración, sabiendo que la Misa no termina aquí en la Iglesia, hay que vivirla allá afuera.

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