Presentemos a Dios Padre nuestra pobreza, nuestra necesidad, nuestra Cruz. Tenemos la seguridad de que Él siempre está dispuesto a ayudarnos, y con esta confianza decimos:
R.- QUÉ TU MISERICORDIA NOS AYUDE SEÑOR.
1.- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos, para que sean signo indeleble de misericordia. OREMOS.
2.- Por la Iglesia, para que sea la iglesia de los pobres, de los sin voz, de los débiles, los sencillos. OREMOS.
3.- Por todos los países dominados por la pobreza, la incomprensión, la tiranía; para que no nos olvidemos que los bienes de la tierra son de todos. OREMOS.
4.- Por los niños de hoy –y por sus familias– tan manipulados por el consumo, para que aprendan a ser generosos y a partir de ahí felices. OREMOS.
5.- Por los que gobiernan los pueblos, para que piensen en el bienestar de todos los hombres y mujeres y no solo en unos pocos, en los más poderosos o ricos. OREMOS.
6.- Para que las personas que viven en la pobreza, dedicadas a la oración y la alabanza al Señor, sean estimulo de fe y amor para el pueblo cristiano. OREMOS
7.- Por todos los que nos hemos reunido para celebrar esta eucaristía, para que vivamos alegres, trabajando por nuestra fidelidad al evangelio, intentando tener un mismo pensar y un mismo sentir. OREMOS
Señor, Tú nos lo has dado todo en tu Hijo Jesucristo, escucha estas suplicas que te presentamos por Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
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