SANTA BRÍGIDA, religiosa, patrona de Europa.
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará” (Jn 15, 7).
En Jesús colocamos la seguridad de nuestra vida. Su vid hace fecundos nuestros sarmientos. En la oración interior, con la que nos unimos a Jesús, más que hacer nosotros, dejamos que él obre en nosotros. Su vida nos toca por dentro. Su paz puede más que todas nuestras inquietudes.
Perdóname, Señor. A veces tengo la pretensión de pensar que las obras que hago son mías. ¿Cuándo aprenderé que sin ti no podemos hacer nada?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario