28 febrero 2019

DOMINGO 8º DEL TIEMPO ORDINARIO “C” – MONICIONES

MONICIONES

Inicial.

Como cada domingo, el Señor nos ha reunido en torno al altar, para celebrar la Eucaristía dominical, para mirar a lo más profundo de nuestro corazón y desde allí, encontrarnos con los hermanos y poder vivir juntos un tiempo de oración, de paz, de fe y de acción de gracias al Padre, por su infinita misericordia para con todos nosotros.  

Este domingo es el último del Tiempo Ordinario en su primera parte, que retomaremos después de la fiesta de Pentecostés. El próximo miércoles, con la imposición de la ceniza, iniciaremos la Cuaresma.

Hoy celebramos el Día de Hispanoamérica con el lema «Comprometidos con la Vida de los pueblos», que nos invita a poner la mirada del corazón en las tierras y pueblos de América.


Primera Lectura.          

Dicen los sabios antiguos, que no conviene hacer juicios precipitados sobre los demás. Las apariencias muchas veces engañan. Para saber lo que hay en el hombre, hay que probarlo: “el hombre se prueba en su razonar”.

Segunda Lectura.         

San Pablo nos descubre el gran objetivo de nuestra vida y el motivo por el que merece la pena mantener nuestra fidelidad al Señor.

Evangelio.      

El Evangelio nos sigue narrando el sermón de Jesús, que venimos escuchando en los últimos domingos. Con varios ejemplos se nos plantea la exigencia de una nueva calidad en las relaciones humanas, basadas en el amplia perspectiva del amor de Dios, que ha venido a salvar y no a juzgar y condenar.
Puestos de pie cantamos aleluya.

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