20 diciembre 2018

Para la catequesis: Domingo IV de Adviento

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María visita a Isabel
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.
Reflexión
El Ángel Gabriel le había dicho que su prima Isabel que nunca podía tener hijos estaba embarazada. Era un milagro de Dios, signo de que todo lo que él le había dicho era verdad. María no piensa en sí misma, sino en lo que puede ofrecer de ayuda. Se pone rápidamente en camino a ayudar a su prima. Las dos mujeres, al encontrarse, reconocen los dones y favores de Dios en sus vidas. ¿Reconoces a los dones y favores que Dios hace en tu vida? ¿Acudes tú rápido a ayudar cuando ves que alguien lo necesita? Juan saltó de alegría cuando reconoció a Jesús en la visita de María. ¿Te alegras cuando ves algo bueno que te recuerda a Jesús?

Actividad
Enciendan la última vela de la corona de adviento y digan la oración. Hablen de los favores y dones que Dios hace en nuestras vidas y escriban algunos. ¿Reconocemos que vienen de Dios?
Oración
Amable Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, Te damos gracias por haber venido a vivir entre nosotros, por hacerte uno con nosotros. Enséñanos a ser humildes y serviciales como la Virgen Maria, dándote siempre la gloria por todo que haces por nosotros todos los días. Amen.