13 octubre 2018

Oración: El Joven rico

EL JOVEN RICO

Hola Jesús, vengo a rezar otro día. Hoy voy a empezar la oración con un canto. Una canción que dice que creo en ti y que sé que estás en mí, cerca y alrededor. Yo, Jesús, creo en ti.
Yo sí creo en ti
Sí, yo sí creo en Ti.Yo sí creo en Ti, Jesús.Yo te puedo ver, tocar y sentir.
Sí, yo sí creo en Ti.Yo sí creo en Ti, Jesús.Cuando te busqué estabas ahí,siempre que gocé,siempre que sufrí.Creo en ese Amor del que Tú me hablasYo sí creo en Ti porque estás aquíPorque estás en mí. 
Porque cada día te puedo sentir,en la belleza te puedo sentir,en la alegría
y en la tristeza,en mi familia
y en mi existencia.Porque viviste para enseñarnos que sólo se ama sin nada a cambio.Creo en ese Amor del que Tú me hablas.
Yo sí creo en Ti porque estás aquíPorque estás en mí.

Yo sí creo en ti interpretado por Siempre así, «Misa de la alegría.»
El texto es una adaptación de Mc 10, 17-30:
Un día que Jesús iba por el camino se acercó un chico a él. Le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para vivir a tu manera?”. Jesús le dijo. ¿Cumples los mandamientos? Y él le contestó: Los mandamientos ya los cumplo, Jesús.
Entonces Jesús le miró con mucho cariño, y le dijo: “Pues solo te queda una cosa por hacer. Vende lo que tienes, dáselo a los pobres y sígueme”. Al pobre muchacho se le quedó una cara de susto… porque era muy rico y no quería dar todo su dinero a otros. Así que, en lugar de seguir a Jesús, se marchó por otro camino. Pero se fue muy triste.
Los amigos de Jesús estaban sorprendidos, porque pensaban que es muy difícil eso de vender todo lo que tienes y dárselo a los pobres, así que le dijeron, “Jesús, esto es muy difícil, ¿quién puede hacerlo?” Jesús les miró y les dijo: “Si os fiáis de Dios, todo es posible”. Pedro le dijo: “¡Es verdad, Jesús, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido!”. Jesús le respondió, “Claro que sí, y a cambio, has recibido mucho más: amigos, alegría, amor… y una vida plena”. Y así, los amigos de Jesús siguieron caminando con él, muy contentos.
Imagina que eres tú quien está hablando con Jesús y Jesús te mira y te dice: ¿Quieres venir conmigo?Tú le preguntas que ¿a dónde quiere llevarte? Pensando que a lo mejor quiere que viajes a otra ciudad o a otro país. Pero aquí te dice que no se trata de irse a otro lugar. Se trata de que siempre, en las cosas que haces cada día, me dejes un sitio. ¿Qué le respondes? ¿Quieres?
Entonces, Jesús te dice: para venir conmigo deja todo lo que tienes y dáselo a los pobres.Tú le miras con cara de sorpresa. ¿Quién puede hacer eso? Entonces, él de nuevo te lo explica. No es que vayas a un mercado a vender tu ropa o tus juguetes, pero sí es que no acumules, que aprendas a vivir sin atarte a las cosas, y que compartas lo que tienes. A lo mejor, también tú, como el joven rico, sientes que es muy difícil. Pero entonces Jesús te dice: si uno se fía de Dios, todo es posible.Y tu, ¿te fías de Dios?
Quiero ser como tú
Jesús, quiero seguirtepara vivir como tú,para amar como tú,para ser como tú. 
Iré con poco equipaje:un poco de alegría,un poco de risa,un poco de confianzay mucho amor.
Dios te salve María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres,
entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María,
Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.