MONICIÓN DE ENTRADA
Recibid nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Hoy celebramos el Domingo Mundial de las Misiones, el popular DOMUND. El lema de este año es “Cambia el mundo”. Si nosotros somos felices con el conocimiento de Jesucristo, hemos de optar porque la gran mayoría de nuestros hermanos y hermanas en todo el mundo tengan la felicidad que trae Jesús a cuerpos y almas. La Palabra de Dios en la celebración del Domingo 29 del Tiempo Ordinario nos sitúa, una vez más, entre la divergencia que existe entre Jesús y nosotros. Jesús nos presenta un camino hacia el Calvario, nos anuncia su destino de humillación, nos enseña la figura del “siervo”; y los que nos decimos cristianos nos quedamos como si no nos importara nada. Ocurrió con los hermanos Zebedeos que le pidieron a Jesús ser sus lugartenientes, sus primeros ministros. Y Jesús les anunció la bebida de un cáliz amargo: el del sacrificio. Para Él y para ellos. Aprendamos hermanos a seguir el camino real de Jesús, el de la entrega a todos por el sacrificio.
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS
1.- La primera lectura, del capítulo 53 del Libro de Isaías contiene la profecía del Siervo de Yahvé. Fundamental para entender el sacrificio de Cristo, pero que el pueblo judío apenas tomó en cuenta porque la conocía poco. No se entendió hasta después de la tragedia del Gólgota.
S.- Este Salmo 32 en su versión completa era un grito militar para obtener la victoria militar con la ayuda del Señor. Y después realizar una fuerte aclamación religiosa. Nosotros cantaremos hoy los versos que muestran el amor y la misericordia por sus criaturas.
2.- En el fragmento que oiremos hoy de la Carta de los Hebreos y que es nuestra segunda lectura-- se nos ofrece una descripción litúrgica de la misión salvadora de Jesús de Nazaret. Jesús es el Sumo sacerdote de una nueva alianza de paz, amor y reconciliación.
3.- El Evangelio de Marcos nos descubre como los apóstoles tenían aún un sentido político de la misión del Señor. Se presentan voluntarios a los puestos de vicepresidente y primer ministro de un gobierno presidido por Jesús. Y el Maestro les profetiza la igualdad con Él en el trato que recibirán y eso por haberles seguidos. Les anuncia su martirio. Luego les recomienda que sean servidores y que no busquen ser servidos. Esto último nos lo dice a nosotros todos los días y a todas las horas.
Lectura de Postcomunión
MONICIÓN
Una semana más el padre Leoz nos trae una bella plegaria para los momentos finales de nuestra Eucaristía. Escuchemos
LUZ DE LA HUMANIDAD
Eres, Señor, luz de la humanidad
Quien a Ti escucha, encuentra alivio
Quien a Ti sigue, se siente protegido
Quien a Ti bendice, queda engrandecido
sobrecogido y enardecido por tu presencia, Señor.
Nunca, nuestra tierra,
cesará de darte gracias por tu Palabra
Por poner esperanza a nuestro lado
Por sembrar ilusiones en nuestros senderos
Por levantarnos, con y por tu Palabra,
cuando nos sentimos decepcionados,
engañados o humillados
por tanta palabra y bisutería que ofrece el mundo.
¡Gracias, Señor!
Sigues siendo luz de muchos pueblos
Horizonte de muchas metas
Vida de muchas vidas
Orgullo de millones de hombres y mujeres
que, sintiendo la peligrosa noche,
saben que Tú sigues siendo… la LUZ.
Amén
Exhortación de despedida
Salgamos completamente felices del templo. Hoy hemos aprendido de Jesús de Nazaret que la verdadera felicidad viene del servicio a los demás, no de ostentar cargos importantes, ni tener mucho poder. Vivir es servir.
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