¿QUIÉN CREÉIS QUE SOY?
Hola Jesús, aquí me tienes una vez más pensando en ti, tranquilo y con el corazón abierto para escuchar tu palabra.
Cierra los ojos y ponte cómodo. Puedes apoyar tu cabeza sobre los brazos para estar mejor. Porque el evangelio de hoy es muy importante para tu vida. Y te va a ayudar a ser feliz y hacer felices a los demás.
Imagínate a Jesús rodeado de sus amigos. Piensa en su cara y en sus manos. Imagínate que está hablando.
El texto es una adaptación de Mc 8, 27-35:
Como Jesús hacía cosas tan sorprendentes, todo el mundo hablaba de él. Un día, intrigado, les dijo a sus amigos: ¿Qué habéis oído por ahí? ¿Quién cree la gente que soy?” Ellos le contestaron. “Verás, hay gente que dice que eres un profeta, como los profetas antiguos que hablaban en nombre de Dios. Incluso hay quien dice que eres Juan Bautista, que ha vuelto” lo decían porque el rey Herodes había mandado matar a Juan Bautista, el primo de Jesús). Entonces, Jesús, les preguntó a ellos. “Y vosotros, que me conocéis tan bien, ¿quién creéis que soy?” Pedro ni lo dudó. “Tú eres el Mesías”. El Mesías era para los judíos el enviado de Dios para traerles la libertad. Pero los judíos pensaban que iba a ser como un líder muy poderoso. Así que Jesús le dijo. “Tienes razón, pero tenéis que saber que el Mesías no va a ser ni el más rico, ni el más fuerte, ni el más violento. Al revés, tendrá que sufrir, hasta morir y resucitar”. Pedro, al oír eso, interrumpió “Ni hablar, Jesús, no dejaremos que mueras”. Entonces Jesús le mandó callar. “No te enteras, Pedro, que Dios no quiere poder y fuerza, sino amor”. Entonces siguió explicándoles, y les decía: “El que quiera venir conmigo, que no sea un orgulloso ni un egoísta, que acepte su cruz y me siga. Que la vida no es para guardarla en una caja fuerte, sino para regalarla a los otros”.
Jesús lleva un tiempo conviviendo con sus discípulos. Pero hoy, sin rodeos, les hace una pregunta que sorprende a todos. Es muy extraño que tu amigo, con el que pasas los días, te pregunte si sabes quién es. ¿Cómo no lo vas a saber? A ti también te hace hoy esa pregunta, porque es tu amigo. ¿Quién crees que soy yo, Jesús de Nazaret? Trata de responder, a lo mejor, escribir, o pensar alguna palabra que explique quién es Jesús para ti.
Jesús quería saber quién entendía, quién era capaz de olvidarse de sí mismo y dar su vida a los demás. Como él lo hacía. Y yo, ¿qué doy a los demás?
Quien guarda su vida, la pierde.
Quien la gasta en mi nombre, la libera.
Voy en busca de la vidamirando siempre hacia el surcamino con la certeza
de que a mi lado estás Tú.
Me esperas en quien esperauna mano amiga.Soy simiente, levadura,al servicio de la vida.
Desde abajo y desde dentrote encarnas en Nazaret,y en las cosas más pequeñasnos invitas a creer.
No guardes tu vida interpretado por Ain Karem, «Alégrate»
Gracias por Jesús por ayudarme a conocerte. No sabía que para ti es tan importante que yo sepa quién eres. Gracias Jesús por aceptarme y quererme como soy. Aunque a veces Pedro no entienda nada de lo que quieres decirme. Ayúdame a esforzarme para seguirte y no guardar mi vida para mí, sino darla a los demás. Para poder hacer todo esto te pido:
Jesús amigo, ayúdameMe comprometo a llevar la alegría en el pensamiento;pensar con esperanza y generosidad.
Jesús amigo, ayúdame.
Me comprometo a llevar la paz en la palabra;hablar con humildad y verdad.Jesús amigo, ayúdame.
Me comprometo a llevar la justicia en las obras;sembrar paz y amor.Jesús amigo, ayúdame.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
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