MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos a la Eucaristía. En este domingo 24 del Tiempo Ordinario, nuestro Maestro nos pregunta, a todos a la vez --y también a cada uno de nosotros en la intimidad-- quién creemos que es Él y que creemos sobre Él. En la pregunta de Jesús está implícito también si creemos en Él mediante la fe, la esperanza y el amor. La realidad es que somos cristianos desde hace muchos años, intentamos cumplir con nuestras creencias, pero nunca nos hemos preguntado seriamente quien es Jesús para nuestras vidas. Ojalá la celebración de hoy nos ayude a enfrentarnos con la pregunta que Jesús nos hace y, sobre todo, a intentar responderla. ¿Qué es Jesús para todos nosotros? ¿Aceptamos que es el Maestro bueno que nos muestra un mundo mejor en las Bienaventuranzas? ¿O admitimos su consuelo y apoyo cuando nos sentimos cansados y abatidos? ¿Qué es Jesús para ti y para mí?
MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS
1.- La primera lectura –sacada del Libro de Isaías-- coloca el mensaje de Dios en una situación de soledad y persecución, pero es admirable ver la gran confianza y disponibilidad del profeta. Él no hace oídos sordos, no se excusa, no se echa atrás... él se enfrenta a cara descubierta, confía en su Señor, sabe que es su abogado y que su ayuda llegará oportunamente.
S.- Este salmo 114 corresponde al 116 del Salterio judío, que después la Vulgata latino partió en nuestros 114 y 115. Los versos que escuchamos hoy soy del principio del salmo original y se concreta en la gratitud del salmista a Dios por haberle librado de la muerte. A nosotros, hoy, nos ayuda a dar gracias a Dios, Nuestro Padre, porque no nos ha abandonado en los momentos de peligro.
2.- Esta fe será traducida en obras --como pide el apóstol Santiago en la segunda lectura--, porque las obras nacen de la vida y son signo de una opción seria por Cristo; ya que la acción y la contemplación no pueden separarse.
3.- El examen a todo esto nos lo presenta el evangelio de Marcos y las preguntas que debemos hacernos cada uno de nosotros son. ¿Quién es Cristo para ti? ¿Quieres seguirlo? ¿Estás dispuesto a entregarte, a cargar con su cruz, a perdonar, a reconciliarte?.. La respuesta debe ser personal. Y el Señor espera hoy, ahora, esa respuesta de cada uno de nosotros.
Lectura de Postcomunión
MONICIÓN
Léase con mucha atención la plegaria redactada por el sacerdote navarro, don Javier Leoz, para esta semana
NO ME PIDAS DEMASIADO, SEÑOR!
Digo “creo en Ti” y miro hacia otro lado
Proclamo “espero en Ti” y me guío por otras estrellas
Grito “eres lo más grande”
y te dejo, pequeño e insignificante, con mis obras.
Como Pedro, Señor, yo te digo que tú eres el Hijo de Dios
El que rompe los ruidos de los cañones, con tu paz
El que resquebraja la violencia, con tu fraternidad
El que dinamita el odio, con la fuente de tu amor
Por eso, Señor, no me pidas demasiado.
Pero, ayúdame, a crecer en mi trato contigo
A descubrirte como la fuerza más poderosa
Como el Señor ante otras decenas de señores
Como lo más querido en mi vida y en mi corazón.
Amén
Exhortación de despedida
No dejemos pasar de largo a Jesús hoy. Hagámosle caso y respondamos con sinceridad y honradez a su gran pregunta: ¿Qué es Jesús de Nazaret para ti?
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