09 agosto 2018

Para la Catequesis del domingo 12 de agosto

Resultado de imagen de Juan 6, 41-51
XIX Domingo del Tiempo Ordinario
12 de Agosto 2018

1Reyes 19, 4-8; Salmo 33; Efesios 4, 30-5,2; Juan 6, 41-51
Yo soy el pan que da vida…El pan que yo daré es mi propio cuerpo.
Por esto los judíos comenzaron a murmurar de Jesús porque afirmó: “Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Y dijeron: ¿No es este Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo? Jesús les dijo entonces: Dejen de murmurar. Nadie puede venir a mí, si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitaré en el día último. En los libros de los profetas se dice: Dios instruirá a todos. Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él, vienen a mí. No es que alguno haya visto al Padre; el único que lo ha visto es el que ha venido de Dios. Les aseguro que quien tiene fe, tiene vida eterna. Yo soy el pan que da vida. Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto, y a pesar de ello murieron; pero yo hablo del pan que baja del cielo; quien come de él, no muere. Yo soy ese pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan, vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propio cuerpo. Lo daré por la vida del mundo.
Reflexión

Compartir la historia de Elías de la primera lectura de esta semana. ¿Cómo se sienten cuando no pueden alcanzar lo que quieren? ¿Se desaniman cuando no los eligen para el equipo de deporte o sacan mala nota en la escuela? En el camino hacia Dios no debe haber amarguras ni insultos, solo perdón y comprensión. ¿Qué les puede ayudar a sentirse mejor? En nuestros desalientos y cansancios se nos invita a comer el Pan del cielo para recuperar fuerzas y seguir adelante. Jesús al darnos su carne se hace uno con nosotros, se parte y reparte. Así debemos hacer también nosotros. Siempre transmitir amor.
Actividad
Dividir una hoja en tres partes. En un lado escribir las cosas que me dan ánimo, fuerza y alegría; en el otro lado las cosas que me dan tristeza, enojo y desánimo. Abajo, escribir palabras que dan ánimo, fuerza y alegría. Hacer su compromiso semanal para dar ánimo y alegría en lo que hacen y dicen a los demás y para orar si se sienten tristes o desanimados.
Oración
Jesús acompáñanos siempre en el camino. Ayúdanos a no enojarnos ni a desanimarnos. Que nuestras palabras de aliento mutuo se alimenten de tu pan y a la vez se conviertan en nuestro pan para el camino y nos conduzcan a la felicidad verdadera. Amén.