04 abril 2018

2º Domingo de Pascua: Moniciones 2

Inicial.          

A los ocho días de la Pascua, como los discípulos en Jerusalén, nosotros también estamos reunidos hoy aquí. Y, también como entonces, Jesús se hace presente en medio de nosotros, y, escucharemos su Palabra y comeremos su Cuerpo. Nosotros también nos alegramos con su presencia, y nos sentimos llenos de su paz y de su Espíritu y enviados a anunciar la Buena Noticia con nuestra vida.

Iniciamos la celebración en estos domingos de Pascua, con la aspersión del agua sobre nuestras cabezas, recordando con fe nuestro bautismo, por el que fuimos hechos Hijos de Dios y miembros de la Iglesia.


Primera Lectura.

Los Hechos de los Apóstoles nos han dejado testimonio de cómo vivía la primera comunidad de cristianos y es modelo para que nosotros intentemos hacer los mismo.

Segunda Lectura.

San Juan nos dice en su carta cómo debemos vivir aquellos que hemos renacido por nuestra fe en Jesús resucitado y cuáles han de ser los frutos del amor.

Evangelio.   

Jesús resucitado se hace presente en medio de nosotros, nos saluda con la paz y estimula nuestra fe, impulsándonos a ser testigos de su resurrección en el mundo y continuadores de su obra.  
Aclamamos al Evangelio puesto de pie, cantando aleluya.