Inicial.
Es domingo y el Señor nos llama de nuevo para tener este encuentro semanal en la Eucaristía.
Cuando Jesús comenzó su predicación en Galilea, provocó gran entusiasmo entre la gente. Muchos iban a verle y escucharle, porque su palabra levantaba el ánimo y renovaba los corazones. De él salía una fuerza que curaba a los enfermos y daba nuevo empuje a sus vidas.
Nosotros también queremos ver a Jesús, y por eso nos hemos reunido aquí para escuchar su Palabra y comer su Cuerpo, para darle gracias y pedirle que transforme nuestra vida.
Primera Lectura.
Job nos explica su situación de enfermedad y miseria. Es semejante a la de muchos hombres y mujeres de todos los tiempos. Job es también el hombre de la paciencia y de la fe sin límites, porque la fuerza de Dios no deja de acompañar al que sufre.
Segunda Lectura.
San Pablo nos habla de su entrega y de su dedicación total al anuncio del Evangelio. Pero todo cristiano está llamado a ser apóstol de Jesucristo y a predicar su mensaje con palabras y obras.
Evangelio.
En Galilea, Jesús ofrece salud y vida a todos los que se le acercan. Recorre pueblos y aldeas anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. También busca momentos de oración e intimidad con Dios.
Puestos de pie cantamos aleluya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario