Así de claro y contundente nos lo dices hoy,
Señor Jesús.
De ahí que yo me pregunto
¿qué es ganar y qué es perder?
Me parece que todos sin excepción
todos queremos ganar:
el deportista, el torero, el empresario,
el agricultor, el cura, el político…
todos queremos ganar;
bien es cierto que unos una cosa y otros otra.
Tú en cambio, Señor Jesús, nos dices
que lo que hay que hacer es perder,
pero para ganar.
¿Cómo es posible?
No resulta fácil, Señor Jesús,
asumir tu propuesta.
Pero si me fijo veo que buenos padres
pierden su vida por sus hijos,
y buenos hijos pierden su vida por sus padres
para que ellos tengan vida:
estén sanos, tengan cosas, puedan estudiar,
estén bien…
por ellos hacen horas y horas de trabajo,
por ellos se desviven para que ellos vivan.
Pero si observo veo que ellos, en el fondo,
lo que también pretenden es ganar,
ellos quieren ganar a sus hijos, o a sus padres,
ellos quieren que sus padres o sus hijos ganen.
Ellos buscan el bien de sus hijos.
Lo que sucede es que por ganar el bien de sus
hijos o de sus padres están dispuestos a perder.
Luego tu lógica es también la lógica
de todos los que de verdad aman,
es la lógica del Amor, es la lógica de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario