11 mayo 2017

V Domingo Pascua: Moniciones


Resultado de imagen de 5º Domingo de Pascua. Yo soy el camino

MONICIÓN DE ENTRADA

Recibid nuestra más cordial bienvenida a esta eucaristía del V Domingo de Pascua. Aprenderemos hoy de la mismísima Palabra, real y verdadera, de Jesús cual es nuestro programa, nuestra meta: Él nos dice que es el Camino, la Verdad y la Vida. Merece la pena reflexionar sobre la propuesta de Jesús y aprovecharla. Nos conduce hacia la vida eterna, camino de la felicidad permanente. El Tiempo de Pascua va transcurriendo y nosotros sabemos también que esperamos al Espíritu Santo. El día de Pentecostés, ya no muy lejano, recibiremos lo que el Resucitado nos envía: Aquel que nos lo enseñará todo. Y ante ello iniciemos, pues, con gran alegría nuestra celebración




MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, tomada del Libro de los Hechos de los Apóstoles, se suscita el primer problema "administrativo" en la Iglesia. El número de fieles aumentaba y los Apóstoles tenían la necesidad de emplearse a fondo en la transmisión de la Palabra de Dios. Y así se decide nombrar siete diáconos para atender al servicio de los fieles. Aparece el diaconado, pues, en la historia de la Iglesia. De ellos, Esteban se convertiría en el primer mártir de la Iglesia y Felipe predicaría con la misma intensidad que los Apóstoles.

S.- El salmo 32 es extenso y la liturgia ha tomado unos cuantos versos para la proclamación. El versículo responsarial está tomado del final, del último verso. Y el primero que cantaremos es tambien el primero del salmo. La elección es adecuada y refleja la esencia de este salmo considerado por los judíos contemporáneos de Jesús como un himno dirigido al Dios poderoso y providente. Y, en efecto, es una oración dirigida a Dios que vela por nosotros y que como respuesta –utilizando el salmo—reflejamos nuestro deseo ardiente de amar a Dios y de que todos nosotros –todos los hermanos y hermanas—le amen por encima de todo.

2.- La segunda lectura se hace continuando el relato de la Primera Carta del Apóstol San Pedro que leemos en estos domingos de Pascua. Y la epístola del Primer Papa de la Iglesia de Cristo consagra la condición sacerdotal de todo el pueblo elegido de Dios. Pocos textos de la Sagrada Escritura condensan tan bien esa condición del sacerdocio compartido por todos los bautizados.

3.- El Evangelio de San Juan que leemos hoy establece la identidad trinitaria entre el Padre y el Hijo, cuando Felipe, el Apóstol, pregunta a Jesús que le muestre al Padre la respuesta es inequívoca: quien ha visto a Jesús a visto al Padre. Además de la respuesta a Tomás, Jesús, mostrará el camino nuevo para todos los hombres y mujeres también de manera muy concreta. Porque Él es el Camino, y la Verdad, y la Vida.

MONICIÓN

Una semana más, don Javier Leoz, sacerdote y gran divulgador de la verdad católica, nos muestra una de sus oraciones para estos finales de nuestra Eucaristía.

POR TU CAMINO, SEÑOR

Descubriré que, avanzando Tú  por delante,

eres la vía que lleva al  rostro del Padre

eres el sendero iluminado  por el Espíritu Santo

eres Aquel que, cuando se  mira, 

encuentra frente a frente al  que en el cielo espera



Por tu camino, Señor

Te veremos y cantaremos la  grandeza de creer en Ti

Te conoceremos y, contigo,  sabremos de Dios

Te conoceremos y, contigo,  viviremos en Dios

Te conoceremos y, contigo,  marcharemos al Padre

Viviremos y, viviendo  contigo,

sentiremos que vivimos Aquel  que te envió

Amén

Exhortación de despedida

La alegría debe seguir llenando nuestros corazones a pesar de las dificultades –muchas—de la vida. Sabemos que Jesús nos enseña como continuar adelante y eso es, sencillamente, muy hermoso y muy grande.