22 febrero 2017

Domingo 26 febrero: Oración-reflexión para niños

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«En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

—Nadie puede estar al servicio de dos amos.Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: no estéis agobiados por la vida pensando qué vais a comer, ni por el cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.

Sobre todo buscad el Reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.» 

Mateo 6, 24-34



PARA HACER VIDA EL EVANGELIO


  • Escribe el nombre de la última persona con la que te has enfadado y el motivo del enfado.
  • ¿Te has reconciliado con esa persona? Si no lo has hecho, ¿crees que os podéis perdonar?
  • ¿Crees que Dios quiere que estemos enfadados unos con otros?
  • Escribe un compromiso para reconciliarte con esa persona.

ORACIÓN

Tú nos invitas, Señor Jesús,
hoy a la confi anza,
al abandono en manos de Dios.
Como bien dices Jesús,
Dios, ya sabe de lo que necesitamos.
Y por tanto
lo que sí que debería de preocuparnos
es el hacer realidad entre nosotros
el Reino de Dios y su justicia,
que los planes de Dios
se hiciesen realidad en nuestro mundo.