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14 diciembre 2016

Liturgia, 14 diciembre


BUENA NOTICIA PAR A LOS POBRES 
(Is 45,6-8. 21-26; Lc7,19-23)

Introducción
Las personas y los acontecimientos son agentes de salvación: Los cielos y la tierra colaboran, pero, en definitiva, Dios es quien salva por medio de las personas. Por medio del profeta Isaías, en la primera lectura, Dios se dirige a Ciro el Grande, que permitió a los judíos volver del exilio. Él fue un instrumento de Dios para liberar a los judíos. También a los paganos se les llama a la salvación.
Cuando los discípulos de Juan preguntan a Jesús si es el Mesías esperado o si tienen que esperar a algún otro, el mismo Jesús les recuerda lo que los profetas habían anunciado sobre el Mesías, y les  insta a ver lo que él mismo está haciendo. Restaura la vista de los ciegos, hace oír a los sordos, cura a los leprosos y proclama la Buena Noticia del Reino a los pobres de cualquier clase que sean. ¿Acaso no era ésa una respuesta suficiente?

Oración Colecta
Señor y Dios nuestro:
Con tu preocupación por la gente, quieres que todos se salven.
Te pedimos hoy  que estemos listos para recibirte  a ti,
a tu justicia y tu paz, 
y que seamos en tus manos
instrumentos entusiastas para compartir tu integridad y tu amor
con todos los que quieran escuchar.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Para la Oración de los Fieles


  • Señor Jesús, si tú has venido a vivir entre nosotros, ¿por qué tanta gente ha permanecido ciega y sorda a tu mensaje? Abre sus ojos y oídos, y así te decimos:
  • Señor Jesús, si vives entre nosotros, ¿por qué tantos de nosotros estamos leprosos con nuestros pecados de odio, y cojos porque tardamos en implantar la justicia? Te rogamos que nos sanes, y así te decimos:
  • Señor Jesús, si tú estás con nosotros, ¿por qué no hemos compartido con los pobres y no les hemos llevado alegría? Haz que seamos comunidades generosas y serviciales, y así te decimos:

Oración de Ofertorio
Señor Dios nuestro:
Este pan y este vino
son signos de que tu Hijo viene a nosotros
en esta celebración eucarística. 
Queremos que él esté también presente entre nosotros
en nuestra vida cotidiana, 
como estaba presente en medio de la gente de su tiempo, 
especialmente cuando ayudemos a los que sufren
y cuando llevemos justicia y libertad 
a los pobres y a los oprimidos. 
Danos la fuerza necesaria para llevar esto a cabo 
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tú nos prometes salvación
y sabemos que tu palabra es irrevocable. 
Para ti una promesa es el comienzo de su cumplimiento.
Oh Dios, envíanos ahora  a Jesús, hoy,
porque él es quien tiene que venir
y no tenemos que esperar a ningún otro. 
Que la gente vea que él está aquí
cuando fomentamos fidelidad y justicia entre nosotros
y cuando proferimos palabras de paz.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: ¿Acaso podemos decir que somos comunidades cristianas en las que Cristo vive si todavía hay muchos pobres y abandonados entre nosotros, hermanos que sufren, víctimas de la injusticia y de la discriminación? Que el Señor nos cambie profundamente.
Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.