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12 noviembre 2016

Liturgia, 12 noviembre

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Introducción
Qué trágico es que “Cristo esté dividido” en muchas denominaciones y sectas… El obispo polaco Josafat dedicó gran parte de su vida, en el siglo XVII, a la unión de la Iglesia Ortodoxa con la de Roma.. Esta misión le costó la vida; murió mártir. El trabajo por la unidad de la Iglesia está todavía muy lejos de acabar. Todavía hay muchos obstáculos en el camino. Se ha hecho, sin embargo, un buen progreso hacia el respeto y la tolerancia mutua.

Oración Colecta
Oh Dios y Padre de todos:
San Josafat empleó su vida y su muerte
para unir en una fe y amor
a los que creen en tu Hijo Jesucristo. 
Que tu Espíritu Santo derrame con abundancia su amor
sobre todos los que consideran a Jesús 
como el fundamente y sentido de sus vidas.
Que este amor nos una a todos en un vínculo común
de comprensión y respeto mutuo
y nos disponga a vivir los unos para los otros
y a servirnos generosamente, 
motivados y ayudados
por nuestro hermano mayor, 
Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Invitados por tu Hijo Jesús, 
nos reunimos juntos alrededor de su mesa,
y nos preparamos para compartir juntos su banquete eucarístico.
Ya que él nos ha unido como sus hermanos en esta eucaristía, 
que su Santo Espíritu nos guarde unidos 
también en la vida de cada día. 
Que, por mediación de San Josafat, apóstol de la unidad,
Jesús nos vincule juntos
en comunidades fuertes y comprometidas
en que nos aceptemos unos a otros
a pesar de nuestras diferencias.
Únenos en el único e infinito amor
de Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
El salmista se regocija 
cuando hermanos y hermanas 
pueden vivir juntos en un mismo amor.
Que esto sea una realidad entre nosotros
que creemos en nuestro único Señor Jesucristo.
Que el mayor testimonio de nuestra fe sea 
que vivimos los unos para los otros 
en la misma unidad y amor 
que unió contigo a tu Hijo Jesús,
nuestro Dios vivo y amoroso,
ahora y por los siglos de los siglos.