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29 noviembre 2016

II Domingo de Adviento: Moniciones 3

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MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos hermanos, nos preparamos para comenzar esta Santa Eucaristía, arribando ya al II domingo de Adviento dentro del año litúrgico, misa que celebraremos en comunión con los hermanos que nos sintonizan a través de la radio.
En este domingo escuchamos, no sólo a Isaías, sino ahora también a Juan, el Bautista, personaje importante en los cuatro evangelios, como profeta recio, consecuente, que sabe estar en su sitio de precursor del Mesías y que hace oír su voz en el desierto de Judá, más allá del Jordán, preparando los caminos del Señor.
Pidiendo al Señor esa fuerza para convertirnos y hacer vida así la palabra de este día, comenzamos la Santa Misa, de pie, cantando el canto de entrada...

PRIMERA LECTURA (Isaías 11, 1-10)

Con comparaciones tomadas de la vida rural, que, aunque no conozcamos muy de cerca, podemos entender todos, el profeta Isaías nos anuncia un reino mesiáncio: un reino de paz que se convertirá también en señal de salvación para otros pueblos.

SALMO RESPONSORIAL (Salmo 71)

En consonancia con la lectura que acabamos de escuchar, el salmo 71 parece como el programa de gobierno de un rey justo, que procura a su pueblo la rectitud y la justicia, que consigue para todos la paz y que, sobre todo, se cuidará de los pobres y afligidos

SEGUNDA LECTURA (Romanos 15, 4-9)

De las exhortaciones finales de la carta de San Pablo a los Romanos, leeremos hoy una invitación a mantener la esperanza con paciencia, acogiendo el consuelo que proviene de Dios, y acogiéndonos mutuamente.

EVANGELIO (Mateo 3, 1-12)

Del evangelio de San Mateo, escucharemos ahora a Juan el Bautista, el último profeta del antiguo testamente, que ahora con valentía anuncia la venida del Mesías y nos llama a dar frutos de una sincera conversión.