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18 octubre 2016

Liturgia, 18 octubre


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SAN LUCAS, Evangelista
Introducción
Un hombre procedente del insensible paganismo se siente impactado por Cristo, el Señor, que se preocupa de los pobres y   oprimidos. Como él es médico, le fascina también ese hombre que es más que un simple hombre, Cristo, el Señor, que cura a los enfermos en el cuerpo y en el alma. Éste es el evangelista Lucas. La tierna descripción de la Sagrada Familia en la narrativa de la infancia de Jesús es una joya de su estilo. Entre sus temas favoritos están la misericordia y el perdón ilimitado de Dios, la oración, la seriedad de la vida cristiana, la acción del Espíritu Santo, el papel de las mujeres en la Iglesia, la universalidad de la Iglesia destinada para todos. Estos temas reaparecen constantemente en los dos libros que escribió: el Evangelio y los Hechos de los Apóstoles.

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu evangelista Lucas retrata con cariño
a tu Hijo Jesucristo como curador 
de las enfermedades de la gente
y como amigo y protector de los pobres.
Que San Lucas nos inspire a abrir nuestros ojos
a las necesidades de los pobres e indefensos
y nos ayude a amarlos y a cuidarlos cariñosamente.
Haznos pobres de corazón,
para que sepamos comprender a los pobres 
y llevarles alegría y liberación. 
Te lo pedimos, Padre,
en el nombre de Jesús el Señor.

 Intenciones
  1. Por la Iglesia, para que siga proporcionando curación a los enfermos, corporal y espiritualmente, roguemos al Señor.
  2. Por las mujeres, para que todos apreciemos más su gran contribución a la vitalidad de la Iglesia, roguemos al Señor.
  3. Por nuestras comunidades cristianas, para que estén abiertas a todos y acojan a todos, a los pobres y a los ricos, sabios e ignorantes, extraños y familiares, roguemos al Señor.
  4. Por todos nosotros, para que tomemos seriamente nuestra fe y roguemos para que permanezca siempre fuerte y rica, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios comprensivo y bondadoso:
Aquí te presentamos pan y vino, 
comida sencilla y bebida de alegría.
Por este gesto de nuestra ofrenda
asumimos nuestra responsabilidad en favor de los pobres.
Como tu Hijo, que no permanezcamos nunca indiferentes
a la miseria humana y espiritual 
de nuestros hermanos necesitados.
Acepta la pobreza de nuestros corazones
y sé tú nuestra única riqueza eterna,
por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Oh Dios, Padre de los pobres:
Te damos gracias por tu evangelista Lucas
que lindamente nos ha desvelado en sus escritos
los misterios de tu Hijo y de tu Iglesia.
Este mismo Hijo tuyo, Jesús, 
ha estado aquí ahora con nosotros
y ha tocado a la puerta de nuestro corazón.
Le hemos dado la bienvenida,
pero ha sido él quien nos ha dado de comer.
Que ojalá sigamos recibiéndole
y haciéndole sentirse a gusto como nuestro hermano
cada vez que alguien nos pida ayuda,
o la espere tímidamente en silencio.
Te pedimos esta sensibilidad cristiana
por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Lucas fue un curador, como Jesús. Ojalá nosotros, como él, llevemos el poder curador de nuestra fe y amor a la gente en torno a nosotros, y que Dios todopoderoso nos bendiga a todos, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.