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21 septiembre 2016

Domingo 25 septiembre: Liturgia 1


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R I T O S    I N I C I A L E S

CANTO DE ENTRADA.
Somos un pueblo que camina, y juntos caminando podremos alcanzar otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas: ciudad de eternidad.

Sufren los hombres, mis hermanos, buscando entre las piedras la parte de su pan.  Sufren los hombres oprimidos, los hombres que no tienen ni paz ni libertad.  Sufren los hombres, mis hermanos, más tú vienes con ellos, y en ti alcanzarán otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas: ciudad de eternidad.
   
SALUDO Y  MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.


LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA.
Lectura de la profecía de Amós 6, 1a. 4-7.

Así dice el Señor omnipotente:
«¡Ay de aquellos que se sienten seguros de Sión, confiados en la montaña de Samaría!
Se acuestan en lechos de marfil, se arrellanan en sus divanes, comen corderos del rebaño y terneros del establo; tartamudean como insensatos e inventan como David instrumentos musicales; beben el vino en elegantes copas, se ungen con el mejor de los aceites, pero no se conmueven para nada por la ruina de la casa de José.
Por eso irán al destierro, a la cabeza de los deportados, y se acabará la orgía de los disolutos.»    
     PALABRA DE DIOS

SALMO RESPONSORIAL. Salmo 145.
Antífona: Alaba, alma mía, al Señor.

Él mantiene su fidelidad perpetuamente, hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos.  El Señor liberta a los cautivos.

El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos, el Señor guarda a los peregrinos.

Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados.  El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad.   

SEGUNDA LECTURA. 
Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a Timoteo  6, 11-16.

Hombre de Dios, busca la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna, a la que fuiste llamado y que tú profesaste noblemente delante de muchos testigos.
Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que proclamó tan noble profesión de fe ante Poncio Pilato, te ordenó que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, que, en el tiempo apropiado, mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver.
A él honor y poder eterno.  Amén.  
PALABRA DE DIOS

ALELUYA.
Antífona: Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.       

EVANGELIO.
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 16, 19-31.

En aquél tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico, y fue enterrado.  Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo: ´´Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.``
Pero Abrahán le dijo: ´´Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí  hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros.``
El dijo: ´´Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento.``
Abrahán le dice: ´´Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen``.
Pero él dijo: ´´No, padre Abrahán.  Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán.``
Abrahán le dijo: ´´Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto.``»   
PALABRA  DEL SEÑOR

HOMILÍA.

CREDO.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

LITURGIA EUCARÍSTICA

OFERTORIO.
Canto:
Bendito seas, Señor, por este pan y este vino que generoso nos diste para caminar contigo, y serán para nosotros alimento en el camino.

Te ofrecemos nuestro barro que oscurece nuestras vidas y el vino que no empleamos para curar las heridas. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

PREFACIO Y SANTO.

PLEGARIA EUCARÍSTICA.

RITO DE LA COMUNIÓN

PADRE NUESTRO.

RITO DE LA PAZ.

CORDERO DE DIOS.

COMUNIÓN.
Canto:
Al atardecer de la vida me examinarán del amor.  Al atardecer de la vida me examinarán del amor.

Si ofrecí mi pan al hambriento, si al sediento di de beber, si mis manos fueron sus manos, si en mi hogar le quise acoger.

Si ayudé a los necesitados, si en el pobre he visto al Señor, si los tristes y los enfermos me encontraron en su dolor.

Aunque hablara miles de lenguas, si no tengo amor nada soy.  Aunque realizara milagros, si no tengo amor nada soy.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Señor, tú nos miras con cariño, descubres nuestras carencias y las remedias con generosidad.

Gracias, porque has extendido tu mesa para que todos podamos comer en ella, para que saciemos nuestra hambre y nuestra sed.

Que esta comunión nos ayude a abrir los ojos para descubrir la pobreza de nuestros hermanos y a extender nuestras manos y nuestra mesa para que llegue a todos tu ternura y tu pan.

Cambia nuestros corazones, haznos generosos y desprendidos, atentos a las necesidades de los demás, pues sólo el amor nos lleva a ti.   

ORACIÓN.

RITO DE CONCLUSIÓN

BENDICIÓN Y DESPEDIDA

Canto:
Hoy, Señor, te damos gracias, por la vida la tierra y el sol.  Hoy, Señor, queremos cantar las grandezas de tu amor.

Gracias, Padre, me hiciste a tu imagen, y quieres que siga tu ejemplo, brindando mi amor al hermano, construyendo un mundo de paz.