¡¡LLEGA EL ADVIENTO!! YA TENÉIS A VUESTRA DISPOSICIÓN MUCHOS RECURSOS EN NUESTRO BLOG

29 septiembre 2016

Domingo 2 octubre: ¿Qué me quiere decir hoy Jesús?

Resultado de imagen de jesús de nazaret
Los apóstoles le piden a Cristo que aumente su fe, pues saben que la necesitan para cumplir con su misión de anunciar el mensaje de Dios al mundo. Jesús les responde que con un poco de ella podrían hacer cosas maravillosas. Y agrega a través de un ejemplo que, aún cumpliendo con lo que Dios nos pide, debemos mantenernos humildes sabiendo que sólo hemos hecho lo que Dios merece.
La fe es el mayor regalo de Dios a los hombres, pues a través de ella lo conocemos y lo amamos. Sin fe no podemos amar a Dios porque no podemos amar lo que no conocemos. Y de este amor a Dios, nacen las obras más maravillosas de amor a los hombres: el perdón, la ayuda mutua, el vivir los sufrimientos que no podemos evitar… nace una nueva forma de ver la vida. Sin embargo, las tentaciones y el pecado siempre están ahí para debilitar nuestra fe. Por eso es tan importante vivir nuestro amor a Dios con toda intensidad, y así, estar mejor preparados para cuando llegue la prueba.

La fe es como una semilla que Dios nos regala. Pero depende de nosotros el que crezca y dé frutos.
Cultivemos nuestra fe con la oración, con la lectura de la Palabra de Dios, y con sacramentos como la confesión y la eucaristía. Hagámosla crecer con obras de amor todos los días. Y cuando logremos hacer algo bueno, pensemos que fue gracias al amor de Dios, y que “sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer”.
A un corazón que se mantiene humilde, vacío de orgullo y de soberbia, Dios lo llena con fe y con amor para seguir haciendo el bien.
¿Qué es para mí tener fe? ¿Qué hago para cultivar mi fe?