12 septiembre 2015

Oración: ¿Quién soy yo para ti?



Señor Jesús,
en los Evangelios hay páginas bonitas:
milagros, parábolas, discursos,
tensiones con tus enemigos,
comportamientos tuyos aleccionadores
etc.
Puedo tomar el Evangelio
como un espectáculo.
Como algo que sucedió en el tiempo,
como la manifestación
de un gran personaje,
que lo fuiste.
Puedo, Señor Jesús,
situarme como el espectador
que va al cine y se sienta
cómodo en su butaca,
como aquel que lee una bonita novela.
Hoy, Señor Jesús,
tu persona y todo el Evangelio
siempre nos introduce en tu historia,
en tu vida.
Tú, Señor Jesús, estás vivo
y estás presente en mi vida.
Dame mucha fe
en esa presencia actual tuya,
que no te vea como un personaje
del pasado,
sino que te tenga como alguien actual.
Hoy, como aquel día,
a Pedro y a los tuyos,
me haces la misma pregunta:
¿Quién soy yo para ti?
Por que el Evangelio
no es ninguna novela,
Tú no eres un personaje del pasado.
Tú, Señor Jesús, vives y me haces
la misma pregunta:
¿Quién soy yo para ti?

Y yo tengo que definirme,
he de tomar postura.
Tú, Señor Jesús,
me introduces en tu vida
y me haces parte de tu historia.
Yo estoy llamado a salir en esa historia
en la que Tú eres el protagonista.
¿Cuál es, en la práctica,
mi respuesta a tu pregunta?
Mis palabras, mis obras,
mis actitudes…
¿qué respuesta ofrecen a tu pregunta?
Ante todo gracias, Señor Jesús,
porque me das la posibilidad
de ser protagonista.
En segundo lugar,
ya que Tú me haces la pregunta,
ayúdame a dar la respuesta válida,
ayúdame para que mis palabras
y mis actos estén en consonancia
con lo que Tú eres.
Es posible que como los Apóstoles
me horrorice la cruz, el fracaso
(al menos aparente…)
el sacrificio tuyo, de la Iglesia
y el mío propio.
Ten paciencia, perdona mis debilidades
y ayúdame a aceptar la cruz de mi vida
para poder participar
de tu Resurrección
Yo quiero; Señor Jesús,
darte gracias por tantas personas:
hombres y mujeres,
presbíteros, religiosos/as, seglares
que lo tienen claro, clarísimo
y de muchas formas me están diciendo
permanentemente:
que Tú eres para ellas lo mejor,
su absoluto, su todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario